El presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, confirmó el lunes 27 de julio que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo impulsa una reforma constitucional y electoral destinada a impedir que la oposición pueda llegar al poder mediante elecciones.
Aunque insistió en que en Nicaragua "sí va a haber elecciones", Porras anunció la propuesta de extender el mandato presidencial de seis a siete años con la opción de reelección sin límites. El sandinismo ya había extendido el periodo de mandato de cuatro a cinco años.
Las declaraciones fueron pronunciadas el lunes, durante un encuentro con parte del cuerpo diplomático acreditado en Nicaragua, convocado por el régimen para explicar el contenido de las reformas constitucionales que actualmente impulsa la Asamblea Nacional, reportó el medio argentino Infobae.
El martes 28, Porras adelantó al plenario de la Asamblea Nacional que el régimen "propone ordenar con período efectivo de siete años renovable, lo cual asegura estabilidad en visión, operatividad y continuidad".
El presidente de la Asamblea Nacional tuvo que salir la semana pasada a apagar el incendio que provocaron las declaraciones del dictador Daniel Ortega, quien anunció el 19 último que en Nicaragua no volvería a haber elecciones, desterrando cualquier vestigio de democracia del país.
En una entrevista concedida a los medios oficiales Sputnik, de Rusia; TV Belarús, de Bielorrusia, y al portal venezolano Extra News Mundo, Porras defendió el discurso de Ortega, con el argumento de que "la historia del pueblo nicaragüense ha sido una historia de lucha contra los imperios, contra el colonialismo" y contra supuestos "enemigos del pueblo" que, según él, "han utilizado la palabra democracia para realmente destruir la democracia del pueblo".
"Por eso, se trata de la defensa de la democracia del pueblo nicaragüense", dijo sobre las palabras del dictador que ha estado en el poder en Nicaragua desde 1985 —con una interrupción de 22 años por los gobiernos de corte liberal de Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños.
Según él, lo que quiso decir el dictador nicaragüense fue que "no van a volver a haber nunca elecciones en manos de los imperialistas para tratar de avasallar y de imponer el poder de los imperialistas sobre el pueblo".
Ahora, Porras señaló que el objetivo de las reformas consiste precisamente en garantizar que nunca más pueda producirse una elección en la que la oposición tenga posibilidades reales de acceder al poder.
Entre esas condiciones figura una amplia lista de prohibiciones que impedirían optar a cargos públicos a quienes hayan ejercido "la dirección, liderazgo, financiamiento, participación directa o indirecta, o cualquier tipo de vinculación con la planificación, preparación o ejecución de un intento de golpe de Estado o de un golpe de Estado consumado".
También quedarían excluidos quienes, según la propuesta, hayan "menoscabado la independencia, la soberanía y la autodeterminación de Nicaragua", promovido sanciones internacionales, solicitado intervención militar o recibido financiamiento extranjero.
El presidente del Parlamento también adelantó que las reformas otorgarán al Consejo Supremo Electoral facultades expresas para negar la personalidad jurídica de partidos políticos o cancelar candidaturas cuando los aspirantes se encuentren dentro de las nuevas prohibiciones constitucionales.
"¿Ustedes se imaginan que vengamos nosotros a jugar la democracia, entre comillas, de los enemigos para que nos vuelvan a hacer lo que nos hicieron en el 90? Nos pusieron una pistola en la cabeza y... ¡ah!, nos ganaron", dijo posteriormente, durante otra intervención pública dedicada a defender las reformas, citada por Infobae.