Siete días después del doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudió el norte de Venezuela, el balance oficial continúa aumentando. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que el número de fallecidos se elevó a 2.295, mientras que los heridos ascienden a 11.267 y las personas directamente afectadas suman 12.841, reportó EFE.
Las autoridades también reportan 6.461 personas rescatadas y 782 réplicas registradas desde el desastre, cuya intensidad ha disminuido en las últimas jornadas, aunque el riesgo persiste, según el Gobierno.
La Guaira, estado costero vecino de Caracas y escenario de la tragedia de deslaves de 1999, concentra los mayores daños. Allí permanecen desplegados equipos nacionales e internacionales que mantienen operaciones de búsqueda, incluso más allá de las 160 horas posteriores al sismo, pese a que los especialistas reconocen que las probabilidades de hallar supervivientes disminuyen considerablemente después de las primeras 72 horas.
Continúan los rescates mientras comienzan a retirarse equipos internacionales
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguró que las labores de rescate continúan y afirmó que Venezuela atraviesa "una de las peores tragedias naturales" de su historia. Durante un acto oficial agradeció la participación de especialistas de 31 países y condecoró a delegaciones de Italia y Suiza, informó EFE.
Según el equipo de Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (UNDAC), unos 3.000 rescatistas internacionales han logrado sacar con vida a 12 personas atrapadas bajo los escombros durante los últimos días. Uno de los operativos más complejos continúa en La Guaira, donde equipos de rescate intentan alcanzar a un superviviente localizado bajo un edificio colapsado.
No obstante, algunos contingentes, como el equipo neerlandés de búsqueda y rescate urbano, comenzaron a retirarse al reducirse las posibilidades de encontrar personas con vida. UNDAC explicó que las misiones internacionales suelen operar entre cinco y diez días antes de dar paso a las labores de recuperación de cadáveres, que quedan bajo responsabilidad de las autoridades nacionales.
Miles de personas sin vivienda
El Gobierno mantiene habilitados 25 campamentos temporales para alojar a los damnificados y ha pedido a los afectados inscribirse en la plataforma estatal Patria para acceder a ayudas sociales y eventual alojamiento en hoteles de Caracas.
Mientras el Ejecutivo cifra en 12.841 las personas que perdieron sus viviendas, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) estima que cerca de 16.000 personas han tenido que abandonar sus hogares y advierte que no todas han conseguido refugio.
Los testimonios recogidos por EFE reflejan la incertidumbre de quienes permanecen en albergues sin conocer cuándo podrán regresar. Emilia Rada, de 73 años, perdió su apartamento tras el colapso del edificio donde residía en La Guaira. "No quiero terminar los años que me quedan en un refugio", declaró. Otros damnificados permanecen vigilando edificios parcialmente destruidos para evitar saqueos mientras esperan nuevas evaluaciones estructurales.
Daños millonarios y ayuda internacional
Una evaluación preliminar basada en imágenes satelitales del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) calcula en 6.700 millones de dólares las pérdidas en viviendas, edificios, comercios y otros activos.
Las autoridades informaron además que 855 edificios sufrieron daños, de los cuales 189 colapsaron completamente. Sin embargo, una evaluación rápida de la NASA estima que hasta 58.870 edificaciones podrían haber resultado dañadas o destruidas en toda la zona afectada.
El Gobierno asegura haber atendido a 80.870 familias, con apoyo de 3.660 rescatistas extranjeros, 26.121 efectivos venezolanos, 148 perros de búsqueda y más de 15.000 voluntarios.
Paralelamente, la Cancillería habilitó la plataforma venezuelanoestasola.com para canalizar donaciones internacionales a través de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. Según el Ejecutivo, más de 30 países han enviado ayuda humanitaria y ya han llegado más de 1.200 toneladas de asistencia. El Programa Mundial de Alimentos prevé asistir a unas 500.000 personas alojadas en refugios.
Sociedad civil y oposición crean redes para localizar desaparecidos
Mientras el Gobierno no ha actualizado la cifra oficial de desaparecidos, organizaciones ciudadanas y voluntarios han creado plataformas digitales para localizar personas incomunicadas.
Una de esas iniciativas, promovida por colaboradores de la líder opositora María Corina Machado, registra ya 40.668 personas cuyos familiares aún no han logrado establecer contacto, una cifra muy superior a la información oficial disponible, de acuerdo con EFE.
Expertos cuestionan la calidad de las construcciones
Más allá del impacto del terremoto, ingenieros y arquitectos consultados por Reuters advierten que el elevado número de víctimas también estaría relacionado con problemas estructurales acumulados durante años.
Especialistas de la Universidad Simón Bolívar, la Universidad Católica Andrés Bello y el Colegio de Ingenieros de Venezuela sostienen que la combinación de una geografía altamente vulnerable en La Guaira, décadas de escaso mantenimiento, deficiencias en los controles de calidad y el incumplimiento de normas de construcción habría agravado las consecuencias del desastre.
Los expertos señalan además que numerosos complejos habitacionales levantados durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro fueron construidos con rapidez y bajo escasa supervisión técnica, en algunos casos mediante contratistas extranjeros y con limitada transparencia pública. Aunque Venezuela actualizó sus códigos sísmicos tras el terremoto de 1967, consideran que el principal problema ha sido la falta de aplicación efectiva de esas normas.
Ya están robando los donativos y a los muertos les roban el reloj, la cadena y el dinero del bolsillo.