El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este sábado que su Administración podría actuar contra centrales eléctricas de Irán si ese país no garantiza la apertura "total" del estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, reportó EFE.
"Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas (…) Trump afirma que Irán está 'acabado' militarmente y descarta un alto el fuego atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas", escribió Trump en su red Truth Social.
La declaración se produce después de que el Comando Central de Estados Unidos informara de operaciones recientes contra instalaciones militares iraníes en la costa del golfo Pérsico, destinadas —según Washington— a reducir la capacidad de Teherán de interferir en la navegación.
El estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del crudo mundial, se ha convertido en un punto crítico en el actual conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciado tras la muerte del líder supremo iraní en febrero.
Las autoridades iraníes reaccionaron a las declaraciones de Trump asegurando que responderán si su infraestructura es atacada.
Ebrahim Zolfaghari, portavoz del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas iraníes, afirmó —según medios estatales— que Irán actuaría contra "infraestructura energética", así como contra plantas de desalinización y sistemas tecnológicos vinculados a Estados Unidos e Israel en la región.
Por su parte, el embajador iraní ante la Organización Marítima Internacional, Ali Musavi, sostuvo que el estrecho de Ormuz "está abierto para todos, excepto para los enemigos", en referencia a Washington y Tel Aviv, y que la navegación es posible bajo coordinación con las autoridades iraníes.
En paralelo, Trump descartó la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Teherán. "Quieren llegar a un acuerdo. ¡Yo no!", escribió, al tiempo que aseguró que Estados Unidos está "semanas por delante de lo previsto" en el conflicto.
El mandatario también ha instado a aliados de la OTAN y a países asiáticos como Japón o Corea del Sur a implicarse en la seguridad del estrecho, aunque hasta ahora no se han anunciado compromisos concretos.
La situación ha impactado ya en el tráfico marítimo en la zona, con una reducción de la circulación de buques y un aumento en los precios internacionales del petróleo, en un contexto de creciente incertidumbre sobre la duración y alcance del conflicto.
La noticia ya es vieja. A Trump hay que seguirlo a diario. El tipo es imprevisible.