Luego de que Donald Trump afirmara que el régimen venezolano entregará hasta 50 millones de barriles de petróleo a EEUU, la compañía estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), férreamente controlada por los altos mandos de Caracas, dijo este miércoles que está negociando con Washington "para la venta de volúmenes de petróleo". Así, queda confirmado que buena parte del crudo venezolano irá a EEUU, lo cual es el peor de los escenarios para La Habana.
"PDVSA informa que actualmente cursa una negociación con EEUU para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países", señaló la compañía en un comunicado difundido a través de sus redes sociales, dando por válidas las declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien anunció horas antes que su país estaba "a punto de cerrar un acuerdo para adquirir petróleo venezolano y venderlo".
"Este proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes", agregó PDVSA.
La compañía estatal afirmó estar comprometida con "construir alianzas que promuevan el desarrollo nacional en beneficio del pueblo venezolano y que contribuyan a la estabilidad energética global".
Antes de la captura de Maduro, el número dos del chavismo y representante de su ala más dura, Diosdado Cabello, había dicho públicamente en más de una ocasión que "ni una gota" de petróleo venezolano terminaría en EEUU, una jugada propagandística que, desde el sábado 3 de enero, cayó por su propio peso.
"Vamos a tomar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. Vamos a venderlo en el mercado a precios de mercado, no con los descuentos que obtenía Venezuela. Ese dinero se gestionará de tal manera que controlaremos cómo se distribuye, de forma que beneficie al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen", aseguró Rubio.
Sin embargo, las autoridades de EEUU hablan de "tomar" y las venezolanas de "vender", por lo que no quedan claros los términos de la transacción ni en qué manos terminarán los dividendos, a pesar de la afirmación de Trump de que es él quien está al mando y gestionará el dinero.
Por su parte, el secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, dijo este miércoles que Washington controlará las ventas de petróleo venezolano "indefinidamente".
"Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado de respaldo, y luego, indefinidamente, en adelante, venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado", dijo Wright en un evento sobre energía desarrollado en Miami.
Wright también sugirió que se levantarían las sanciones al sector petrolero del país para facilitar la exportación de su petróleo. EEUU sería "el proveedor" de los agentes diluyentes necesarios para tener listo para su envío el crudo extrapesado de Venezuela, dijo además.
"A medida que avancemos con el Gobierno, permitiremos la importación de piezas, equipos y servicios para evitar que la industria colapse, estabilizar la producción y luego, lo más rápido posible, comenzar a verla crecer nuevamente", detalló.
Wright dijo que se necesitarían "decenas de miles de millones de dólares y un tiempo significativo" para que la producción de Venezuela vuelva a máximos históricos de más de tres millones de barriles por día.
En el corto y mediano plazo, indicó, "se podrían lograr varios cientos de miles de barriles adicionales solo con una pequeña inversión de capital, repuestos y gente que intente revitalizar algunas de las cosas existentes".
Los efectos para Cuba, que ya estaba sumida en largos apagones diarios desde mucho antes de que se vislumbrara el fin del suministro venezolano, serán catastróficos. Está por ver si los envíos de México, cuestionados al interior de ese país, compensarán el cierre del grifo de crudo subsidiado de Venezuela.
El lunes, cuando Cuba estaba a punto de quedarse sin petróleo y todas las exportaciones venezolanas estaban paralizadas, el régimen reunía sus reservas de petróleo a bordo de barcos petroquímicos en la bahía de Matanzas, con la aparente intención de descargarlas o reubicarlas, según mostraban imágenes satelitales.
Después de la guapería de piloto de la Sra. Delcy...de espaldas y enjabonada...
De PDVSA a PDUSA ... que ironía ...