Un petrolero ruso sancionado por el Reino Unido y la Unión Europea dio un giro de 180 grados mientras se aproximaba a Venezuela después que un buque de guerra de EEUU se cruzó en su ruta cerca de la costa del país caribeño, según el seguimiento de petroleros de la agencia Bloomberg.
El buque ruso Seahorse se dirigía a Venezuela para entregar un cargamento de combustible el 13 de noviembre último cuando el destructor estadounidense USS Stockdale se colocó en su trayectoria, indicó el reporte.
El buque ruso cambió de rumbo, dirigiéndose hacia Cuba, y el navío de guerra navegó cerca de las aguas territoriales venezolanas en dirección a Puerto Rico.
Desde entonces, afirmó Bloomberg, el Seahorse ha intentado acercarse a Venezuela en dos ocasiones, pero dio la vuelta en ambas y permanece inactivo en el Caribe.
DIARIO DE CUBA confirmó la ubicación del tanquero, que las plataformas de rastreo satelital reportan en ruta a la espera de órdenes en el mar Caribe.
Bloomberg señaló que, si bien las intenciones de la intercepción no están claras, un portavoz del Mando Sur de EEUU declinó hacer comentarios sobre los movimientos del buque.
El USS Stockdale llegó al Caribe a finales de septiembre, junto con otra docena de buques de guerra, para apoyar las operaciones antinarcóticos de Donald Trump en la región.
El Seahorse está bajo sanciones del Reino Unido y de la Unión Europea y es uno de los cuatro buques rusos que suministran nafta a Venezuela. El petrolero había descargado un cargamento a finales de octubre, viajó a Cuba y se dirigía de nuevo hacia Venezuela cuando el buque estadounidense se interpuso en su camino.
Sus movimientos desde entonces han sido inusuales, ya que los barcos de combustible rusos no suelen dar vueltas en U ni permanecer detenidos en la ruta comercial entre Cuba y Venezuela.
La Casa Blanca, un portavoz del Kremlin y el Ministerio de Información de Venezuela no respondieron inmediatamente a las solicitudes de comentarios a última hora del jueves.
Aunque Venezuela pudo recibir envíos de nafta de Chevron durante la Administración Biden, la política de "máxima presión" de Trump sobre Nicolás Maduro, ha detenido esas importaciones. Venezuela depende ahora de Rusia para sus entregas.
Este incidente marítimo ocurre en medio de la tirantez entre EEUU y Rusia sobre el despliegue militar en el Caribe con la mira en Venezuela que llevó al régimen de Vladimir Putin a cuestionar abiertamente los ataques de EEUU a lanchas atribuidas al narcotráfico cerca de las costas venezolanas.
Por otra parte, informes de la organización Transparencia Venezuela, desde el exilio, han reportado la aparición de muchos "buques fantasma" en aguas cercanas a Venezuela, para cargar combustible, en una maniobra que busca eludir las sanciones impuestas por EEUU a la estatal PDVSA.
Los militares estadounidenses están aislando a Venezuela de Rusia.