El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas medidas punitivas contra propietarios, ejecutivos y altos funcionarios de empresas de transporte, agencias de viajes y turoperadores que, según Washington, han facilitado de manera consciente el tránsito irregular de migrantes hacia territorio estadounidense a través de Nicaragua.
Tommy Pigott, portavoz adjunto principal del Departamento de Estado, informó en X que Washington "no tolera a quienes se benefician de la inmigración ilegal ni a quienes infringen nuestras leyes de inmigración", y confirmó la revocación de visas y la imposición de nuevas restricciones migratorias a actores privados involucrados en este esquema.
De acuerdo con Pigott, estas compañías han operado como engranajes esenciales del corredor migratorio que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha permitido convertir en una ruta expedita para miles de migrantes de distintas nacionalidades que buscan llegar a la frontera sur de Estados Unidos.
El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart responsabilizó directamente al Gobierno nicaragüense de promover este flujo migratorio y de lucrarse con él. En su mensaje, denunció que Managua "permitió que Nicaragua se convirtiera en un trampolín sin visa" para migrantes que, aseguró, aprovecharon "las caóticas y grotescamente irresponsables políticas de fronteras abiertas" de la Administración Biden.
Díaz-Balart afirmó que el régimen Ortega-Murillo habría cobrado "hasta 200 dólares" a cada migrante por atravesar territorio nicaragüense, lo que para el legislador constituye una operación que "socava directamente la seguridad nacional de Estados Unidos".
El congresista felicitó además al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio por impulsar e imponer estas sanciones, agradeciéndoles por "hacer responsables" a los beneficiarios del esquema migratorio que describió como criminal.
Desde que en noviembre de 2021 Nicaragua eliminó el requisito de visado para los cubanos, convirtió al país en un corredor migratorio clave hacia Estados Unidos. Según informes, más de 400.000 cubanos utilizaron la ruta Managua-Honduras-México entre 2021 y 2024, generando importantes ingresos para el régimen de Ortega.