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Política

Moldavia reafirma en las urnas su vocación proeuropea y se aleja de la órbita de Moscú

Polonia, Alemania y Francia afirman que hubo 'una interferencia sin precedentes por parte de Rusia' en los comicios.

Madrid
La presidenta de Moldavia, Maia Sandu.
La presidenta de Moldavia, Maia Sandu. AP

El Partido de Acción y Solidaridad (PAS), de orientación pro-Unión Europea (UE), obtuvo la mayoría parlamentaria en las elecciones legislativas del domingo 28 de septiembre en Moldavia, superando por más del doble de votos al Bloque Electoral Patriótico (BEP), de tendencia prorrusa.

Los comicios fueron vistos como una decisión crucial entre el camino hacia la membresía en la UE, a la que aspira la nación exsoviética, o una mayor cercanía con Rusia. La jornada estuvo marcada por acusaciones de injerencia rusa, en un país que comparte frontera con Ucrania, donde se libra la guerra tras la invasión de 2022 impulsada por el Kremlin.

Moldavia ha buscado una mayor aproximación a Occidente, desarrollando lazos con la OTAN —aunque mantiene la neutralidad en su Constitución— y con el objetivo de integrarse a la UE.

Con casi el total de las urnas contabilizadas, los datos oficiales mostraron que el PAS alcanzó el 50,16% de los votos, mientras que el Bloque Electoral Patriótico logró 24,19%, informó la Comisión Electoral Central. Ahora el PAS puede gobernar en solitario, sin tener que recurrir a una coalición con otras fuerzas.

En tercer lugar quedó Alternativa, también prorrusa, con 7,97%, seguida del partido populista Nuestro Partido (6,20%) y el derechista Democracia en Casa (5,62%), que logró entrar al Parlamento.

Cristian Cantir, profesor asociado de relaciones internacionales en la Universidad de Oakland, explicó a la agencia de noticias AP que la victoria del PAS es "un triunfo claro para las fuerzas proeuropeas en Moldavia, que ahora podrán garantizar continuidad en su meta de integración a la UE".

La jornada estuvo marcada por amenazas de bomba en varios centros de votación y ciberataques contra la infraestructura electoral y gubernamental.

Antes de la elección, las encuestas mostraban un escenario muy cerrado entre el PAS y el BEP, por lo que el resultado final supuso un alivio para el Gobierno y sus aliados europeos. La presidenta, Maia Sandu, había advertido de intentos de Rusia por influir en el proceso, señalando que Moscú gastaba "cientos de millones de euros" en su campaña de injerencia.

Tras la invasión de Ucrania en 2022, Moldavia solicitó formalmente unirse a la UE. Ese mismo año obtuvo el estatus de candidato y en 2024 Bruselas abrió negociaciones de adhesión, lo que elevó aún más la tensión con Rusia.

El Servicio de Inteligencia Exterior ruso acusó la semana pasada a la OTAN de "concentrar unidades militares en Rumanía, cerca de la frontera moldava, como parte de un plan de la UE para 'ocupar' Moldavia", informó la agencia estatal TASS. La Alianza Atlántica respondió que respeta plenamente la neutralidad constitucional moldava.

Al emitir su voto en Chisináu, la presidenta Sandu declaró: "Moldavia tendrá la oportunidad de fortalecer su democracia, proteger su soberanía y continuar el camino de integración a la UE".

Cantir añadió que la mayoría absoluta del PAS evita la necesidad de formar una coalición, que "seguramente habría sido inestable y habría frenado las reformas necesarias para unirse a la UE".

Polonia, Alemania y Francia dijeron en una declaración conjunta el lunes que hubo "una interferencia sin precedentes por parte de Rusia, incluidos esquemas de compra de votos y desinformación".

Dirigiéndose al pueblo moldavo y a la presidenta, el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, dijo en X: "Ustedes también han frenado el intento de Rusia de tomar el control de toda la región. Una buena lección para todos nosotros".

El presidente de Rumanía impulsa la candidatura de adhesión de Moldavia y Ucrania a la UE

El presidente rumano, Nicușor Dan, se sumó el martes 30 de septiembre a un creciente movimiento de líderes de la UE, al anunciar que, tras el decisivo voto proeuropeo de Moldavia en las elecciones parlamentarias del domingo, las "negociaciones técnicas" para la adhesión a la UE comenzarán ahora "aunque las negociaciones no se inicien oficialmente", dada la especial relación de Rumanía con Moldavia.

El presidente rumano también parece apoyar que la UE impugne el poder de veto de Hungría a la adhesión de Ucrania al bloque, calificándolo de cuestión de "cooperación leal de la UE", pero mantiene la esperanza de que se pueda encontrar un "término medio".

"Espero que las negociaciones se inicien oficialmente, pero si no es así, se llevarán a cabo de tal forma que, desde un punto de vista estructural y administrativo, Moldavia esté preparada para la adhesión lo antes posible", declaró a Euronews.

Rumanía apoya activamente la adhesión de Moldavia y Ucrania a la UE, repitió el presidente Dan. Sin embargo, las negociaciones de adhesión de Ucrania siguen vetadas por Hungría, lo que ha provocado un enfrentamiento político con el resto de los estados de la UE.

Según el presidente rumano, Rusia "ejerció presión a múltiples niveles" en Moldavia, incluyendo "narrativas como las que dicen que Occidente se está preparando para iniciar una guerra con Rusia o que el pueblo se está preparando para ir a la guerra". 

"Vi que esto ocurría muy intensamente en Moldavia, y que la población local juzgaba racionalmente por su futuro", afirmó Dan.

Moscú no se dará por vencido

Hace dos años, CNN informó sobre un plan secreto elaborado por el servicio de seguridad ruso, el FSB, que establecía opciones detalladas para desestabilizar a Moldavia, incluido el apoyo a grupos prorrusos, la utilización de la Iglesia Ortodoxa y la amenaza de cortar el suministro de gas natural.

El documento establece una estrategia de diez años para incorporar a Moldavia a la esfera de influencia de Rusia y parece haber sido escrito en 2021 por la Dirección de Cooperación Transfronteriza del FSB.

En él se establecían objetivos que incluían "la oposición a la política expansionista de Rumanía", vecino de Moldavia, y el rechazo a la cooperación moldava con la OTAN, así como la "creación de grupos de influencia prorrusos estables" en Moldavia.

Pero estas elecciones han demostrado que en Moldavia existen fuertes corrientes que se oponen a una retirada hacia la órbita rusa.

Hubo una alta participación entre la diáspora moldava —alrededor de un tercio del electorado—, quienes probablemente son más proeuropeos que los sectores más ancianos y pobres de la población del país.

Los moldavos más jóvenes también están más a favor de Europa, como lo demuestra su participación en el referéndum del año pasado sobre si Moldavia debiera aspirar a ser miembro o adherirse a la UE.

Como en la vecina Ucrania y en Georgia, otra exrepública soviética, la lucha entre el abrazo de acero de Rusia y un futuro más cercano a Europa continuará.

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