El clima tenso que se vive en Venezuela subió de escala con las amenazas directas del ministro del Interior, Diosdado Cabello, contra la líder opositora María Corina Machado, así como la advertencia de que se reprimirá a quien apoye las acciones estadounidenses, como el reciente ataque contra una embarcación cargada de drogas por parte de Washington.
En respuesta a la política de presión que lleva adelante el Gobierno de Donald Trump, que acusa a Cabello y principalmente a Nicolás Maduro de liderar una organización narcoterrorista, el ministro amenazó: "Si a nosotros nos aprietan, nosotros la apretamos. No vayas a creer que nos van a agredir y ustedes van a salir sanitos, no, eso no existe".
Estas palabras, dirigidas explícitamente a Machado, se producen en un contexto de creciente presión internacional, marcada por el despliegue militar de EEUU en el sur del mar Caribe, una operación que el régimen de Nicolás Maduro califica de "amenaza imperialista". Mientras tanto, testimonios locales desmienten la narrativa oficial del chavismo, que calificó de "falsa bandera" el reciente ataque estadounidense a una embarcación con drogas que zarpó desde Venezuela.
A este clima de tensión que se respira dentro de Venezuela y que marca la agenda comunicacional del Gobierno venezolano, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, intensificó su ofensiva diplomática contra el Gobierno venezolano desde México y Ecuador.
A partir del mes de agosto, la Administración Trump dio un giro importante en su política hacia Venezuela y en la actualidad se observa un robusto despliegue militar estadounidense en el sur del Caribe. Según reportes de Infobae (Buenos Aires) y El Tiempo (Bogotá), EEUU ha movilizado al menos ocho buques de guerra, acompañados por un submarino nuclear y aviones de reconocimiento P8 Poseidon.
Este contingente, que incluye 4.500 efectivos, entre ellos 2.200 marines, busca, según Washington, desmantelar redes de narcotráfico vinculadas a organizaciones como el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles, este último señalado por EEUU como una estructura liderada por altos cargos del chavismo, incluido Maduro y Cabello.
El 2 de septiembre, un ataque con drones ejecutado por la Marina estadounidense destruyó una lancha que, según el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, transportaba drogas desde Venezuela. El Gobierno venezolano, sin embargo, calificó el incidente como un "montaje" orquestado con Inteligencia Artificial para justificar una agresión contra el país. Este 4 de septiembre Maduro acusó a EEUU de promover una "guerra" contra Venezuela y señaló directamente a María Corina Machado por respaldar estas acciones, tildándola de "traidora" y "aliada del imperialismo".
Machado se refirió al ataque contra la embarcación como una acción "no contra Venezuela, sino contra una estructura de narcotráfico que está haciendo daño y cobrando cientos de miles de vidas".
Cabello, visiblemente molesto, acusó a la líder de Vente Venezuela de estar "desubicada" y alineada con intereses extranjeros, prometiendo represalias si la presión internacional se intensifica. En tono contundente, señaló el ministro que quienes respalden una intervención extranjera deberán asumir las consecuencias y reiteró que el Gobierno defenderá su posición.
Desde su clandestinidad, la opositora ha mantenido un discurso firme, asegurando que "el cerco internacional contra el cartel narcoterrorista en Miraflores se cierra cada día más". En un foro en Panamá, Machado participó de forma telemática y afirmó que "los días de esa organización criminal están contados" lo que provocó la airada reacción de Cabello.
Un elemento clave en esta crisis es el ataque contra la embarcación. Según el medio venezolano El Pitazo, la embarcación zarpó desde San Juan de Unare, en el estado Sucre, rumbo a Trinidad y Tobago. A bordo viajaban 11 hombres, ocho de ellos residentes de Unare y tres de pueblos cercanos. Familiares y amigos de las víctimas, citados por el medio, han desmentido la versión del Gobierno venezolano, que tilda el incidente como un "show" fabricado por EEUU. En cambio, dejaron entrever que la lancha transportaba drogas, lo que contradice la narrativa oficial de Caracas.
En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio ha intensificado durante esta semana una campaña diplomática con rápidas visitas a México y Ecuador, teniendo el tema del régimen de Maduro como un aspecto remarcado en sus discursos.
Durante su visita a Quito, Rubio se reunió con el presidente Daniel Noboa para fortalecer la cooperación antidrogas, incluyendo negociaciones para una posible base militar estadounidense en el país. Rubio reiteró que el Cartel de los Soles y el Tren de Aragua representan amenazas transnacionales, y acusó directamente a Maduro de liderar un "narcoestado".
En México, entretanto, Rubio instó a una acción coordinada contra los carteles que operan con apoyo del chavismo, citando vínculos con el Cartel de Sinaloa y las otrora guerrillas colombianas del ELN.
El régimen de Maduro enfrenta un aislamiento internacional sin precedentes. Países como Perú, Ecuador, Argentina y Paraguay han designado al Cartel de los Soles como organización terrorista, y la presión de EEUU se intensifica con sanciones y movimientos militares. Desde su clandestinidad, la líder opositora María Corina Machado ha aprovechado este escenario para movilizar a la diáspora y a la población dentro de Venezuela, asegurando que "el momento es ahora" para un cambio democrático.
Sin embargo, el chavismo mantiene el control de las instituciones y el respaldo del alto mando militar, lo que le permite resistir pese a su debilidad política. La retórica beligerante de Maduro y Cabello, combinada con la movilización de milicias, busca proyectar fortaleza, pero las grietas en su narrativa son evidentes. El desmentido de los familiares de Unare y la falta de pruebas para sustentar las acusaciones contra EEUU debilitan la credibilidad del régimen.
En México, Marco Rubio aseveró que su país no hará más detenciones o incautaciones de drogas en el Caribe, sino que las destruirá, tal como ocurrió con la embarcación atacada por drones que había zarpado desde Venezuela. Este anuncio confirma que el clima de tensión seguirá presente en Venezuela, con un régimen de Maduro bajo presión estadounidense.
"Familiares y amigos de las víctimas, citados por el medio, han desmentido la versión del Gobierno venezolano, que tilda el incidente como un "show" fabricado por EEUU. En cambio, dejaron entrever que la lancha transportaba drogas, lo que contradice la narrativa oficial de Caracas."
Puro Comunismo, mienten sobre hechos para engañar y victimizarse porque siempre quieren lucir qué son los que quieren "paz". Aún así con la mentira a franca y en sus caras existen unos tan adoctrinados qué darán sus vidas defendiendo una mentira que nunca ha hecho nada para ellos. Qué no haiga marcha atrás. Qué sigan las escalaciones para erradicar este cáncer Comunista dé nuestro hemisferio con Dios mediante.
Una Yola con motor y se pinta como se se hubiera hundido la armada venezolana o tomado Miraflores.....