Un joven de 20 años de edad, hijo de una agente de Policía, disparó el jueves en la Universidad Estatal de Florida, Estados Unidos, con una vieja arma de servicio de su madre, causando la muerte de dos hombres y heridas a por lo menos otras seis personas, reportó la AP citando a los investigadores.
Los agentes de la policía llegaron rápidamente al lugar, dispararon e hirieron al agresor después de que se negara a cumplir las órdenes de entregarse, dijo el jefe de Policía de Tallahassee, Lawrence Revell.
Las autoridades todavía no han dado a conocer un motivo para el tiroteo, que comenzó alrededor del mediodía afuera de la sede de la Asociación de Alumnos, y obligó a estudiantes y padres asustados a esconderse en un boliche y en un ascensor de carga dentro del edificio.
Se cree que el agresor, identificado por la Policía como Phoenix Ikner, es un estudiante de la Universidad Estatal de Florida. Los dos hombres que murieron no eran estudiantes, señaló el jefe de policía de la Universidad Estatal de Florida, Jason Trumbower, y añadió que no revelaría información adicional sobre las víctimas.
El agresor obtuvo acceso a un arma que pertenece a su madre, quien ha trabajado en el Departamento de Policía por más de 18 años y ha sido una empleada modelo, dijo el jefe de Policía del condado de Leon, Walt McNeil. La Policía cree que Ikner baleó a las víctimas usando la antigua pistola de servicio de su madre, que ella había conservado para uso personal después de que la fuerza actualizara las armas.
Cinco personas sufrieron heridas de bala, mientras que una sexta se lastimó al intentar huir, dijo Revell en un comunicado emitido el jueves por la noche. Todas estaban en condición estable, informó el Tallahassee Memorial HealthCare en una publicación de Facebook.
El presunto agresor era un miembro de muchos años del Consejo Asesor Juvenil del Departamento de Policía, de acuerdo con McNeil.
"Ha estado inmerso en la familia del Departamento de Policía del condado de Leon, participando en varios programas de entrenamiento que tenemos", dijo McNeil. "Así que no nos sorprende que tuviera acceso a armas".
Hasta el jueves por la noche, Ikner estaba en el hospital con "heridas graves, pero no mortales", según Revell.
Ambulancias, camiones de bomberos y vehículos policiales de múltiples agencias llegaron rápidamente al campus, que se encuentra al oeste de la capital del estado de Florida, después de que la universidad emitió una alerta de tirador activo el jueves al mediodía.
Aidan Stickney, un estudiante de 21 años de Administración de Empresas, llegaba tarde a clase cuando vio a un hombre salir de un coche con una escopeta y apuntar a otro hombre con una camiseta polo blanca, según dijo.
La escopeta se atascó, dijo Stickney, y el tirador corrió de regreso a su coche y salió con una pistola, baleando a una mujer. Stickney corrió, advirtiendo a otros mientras llamaba al número de emergencias 911. "Tuve suerte hoy. Realmente la tuve", comentó.
Los disparos hicieron que los alumnos se dispersaran. Ryan Cedergren, un estudiante de Comunicación de 21 años, relató que él y unas 30 personas más se escondieron en el boliche, en el nivel inferior de la Asociación de Alumnos, después de que vieron a estudiantes corriendo desde un bar cercano.
"En ese momento era cuestión de supervivencia", expresó.
Estudiantes y profesores se encerraron en las aulas y se refugiaron en oficinas y dormitorios.
El presidente Donald Trump expresó desde el Despacho Oval que había sido informado sobre el tiroteo. "Es horrible que cosas como esta sucedan", expresó. Pero también sugirió que no abogaría por ninguna nueva ley sobre armas: "El arma no perpetra el tiroteo, las personas lo hacen", dijo.
La Universidad Estatal de Florida es una de las 12 universidades públicas del estado, y su campus principal está en Tallahassee. Aproximadamente 44.000 estudiantes están matriculados en la universidad, según la hoja informativa de 2024 de la escuela.
En 2014, la biblioteca principal fue el lugar de un tiroteo que dejó tres personas heridas. Los policías dispararon y mataron al atacante, Myron May, de 31 años.
La universidad canceló todas las clases y eventos del jueves. También canceló todos los eventos deportivos hasta el domingo.