Al tiempo que Washington y Moscú celebraban el éxito de su más reciente intercambio de prisioneros, representantes de ambos países se reunieron en Estambul, Turquía, como parte de unas "positivas" negociaciones para la normalización de sus relaciones diplomáticas. En el encuentro, ambas partes constataron la existencia de "graves elementos irritantes" en sus relaciones bilaterales, que "deben ser eliminados con urgencia con el fin de fortalecer la confianza y restablecer plenamente las relaciones estatales", informó la agencia EFE.
A pesar de que los negociadores de EEUU y Rusia no llegaron a ningún acuerdo concreto, "la nueva ronda de consultas bilaterales a nivel de expertos transcurrió en una atmósfera positiva y permitió avanzar en la solución de los asuntos planteados por ambos presidentes", dijo Alexandr Darchíev, embajador del Kremlin en EEUU, a la prensa rusa.
"Como resultado, se trabajará en las iniciativas presentadas por las partes para alcanzar nuevos acuerdos de cara a la próxima ronda de consultas", dijo, al tiempo que insistió en la importancia de que Rusia recupere en breve el control sobre los edificios diplomáticos confiscados en EEUU, asunto en el que ambas partes acordaron trabajar. "Se acordó adoptar medidas adicionales para aliviar el régimen de movimiento de diplomáticos y también su tramitación de visados", dijo.
Ambas partes conversaron, además, sobre la necesidad de garantizar sin trabas burocráticas el servicio bancario y financiero a sus respectivas legaciones diplomáticas. Asimismo, destacaron que el aumento de los contactos entre ciudadanos y empresarios permitirá el restablecimiento de las comunicaciones aéreas entre Moscú y Washington, "algo en lo que está muy interesada Rusia", resaltó EFE.
Las negociaciones, que se prolongaron durante casi seis horas a puerta cerrada y estuvieron encabezadas por la parte estadounidense por la subsecretaria de Estado adjunta, Sonata Coulter, no centraron su atención en la guerra de Ucrania, algo que confirmó tanto el Kremlin como la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Tammy Bruce.
Mientras, la rusoestadounidense Ksenia Karelina, quien estaba cumpliendo una sentencia de 12 años de prisión por traición en Rusia, fue liberada como parte de un intercambio de prisioneros en el que fue cambiada por un acusado de contrabando que se encontraba detenido en EEUU, informó CNN.
Karelina fue intercambiada por Arthur Petrov, un ciudadano rusoalemán que estaba detenido en EEUU por delitos graves relacionados con violaciones de controles de exportación, contrabando, fraude electrónico y lavado de dinero, informaron el jueves agencias de noticias rusas, citando a la agencia estatal de seguridad.
El intercambio de prisioneros tuvo lugar en Abu Dhabi y fue llevado a cabo por el director de la CIA, John Ratcliffe. En tal sentido, el Ministerio de Relaciones Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos expresó su esperanza de que "estos intentos ayuden a reducir las tensiones y promover el diálogo y la comprensión mutua, logrando así la seguridad y estabilidad a nivel regional e internacional". Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, insistió en que Donald Trump "continuará trabajando por la liberación de todos los estadounidenses".
En febrero, poco menos de un mes después de que Trump regresara a la Casa Blanca, los gobiernos de EEUU y Rusia acordaron, luego de una reunión de cinco horas entre Rubio y el ministro de Exteriores de Moscú, Serguéi Lavrov, dar un notable cambio de rumbo en sus relaciones bilaterales. Así, pactaron restablecer el personal de sus embajadas, crear un equipo de alto nivel para apoyar las conversaciones de paz sobre Ucrania, y explorar relaciones y cooperación económica más cercanas. Desde entonces, los contactos se han vuelto frecuentes.