Back to top
COVID-19

El coronavirus debe ir al expediente histórico del comunismo

En buena medida la responsabilidad por esta pandemia recae en Pekín, que actuó según la cultura comunista del secretismo con fines políticos.

Los Ángeles
Un puesto en el mercado de Kowloon, China.
Un puesto en el mercado de Kowloon, China. Getty

Con la pandemia del coronavirus ha resurgido el nombre de Napoleón Bonaparte, quien sin ser filósofo tenía una intuición excepcional para hacer pronósticos y no se equivocó cuando en 1803 dijo que China era un gigante dormido que haría temblar al mundo cuando despertase.

Claro, el célebre corso estaba pensando en términos geopolíticos y hoy en su despertar el coloso asiático —todavía— no es una amenaza político-militar inmediata, pero lo cierto es que China despertó. En solo 40 años ha pasado de país pobre, atrasado y encerrado en sí mismo durante milenios, a ser la segunda mayor economía mundial, y ya Pekín aspira a destronar a  EEUU como el Polifemo económico mundial. Y ahora, con el coronavirus, ese régimen comunista actuó de manera irresponsable al ocultar inicialmente el brote de ese virus en Wuhan, que se ha extendido como pandemia y está haciendo temblar al mundo entero.

Yendo por partes, el planeta fue invadido por el coloso asiático, pero no con tropas como se imaginó Bonaparte, sino con productos "made in China" e inversiones millonarias. ¿Se acuerda alguien de cuando la mayoría de los artículos que se vendían en el mundo decían "made in USA"?

El país más poblado del mundo, con 1.408 millones de habitantes, es también el mayor exportador mundial, el más rico en reservas monetarias; en 2019 produjo 23,4 millones de vehículos, más del doble que EEUU (10,5 millones), consume el doble de acero que EEUU y, con sus masivas compras de materias primas, ha sido últimamente el motor del crecimiento de América Latina.   

¿Cómo se produjo ese salto que nada tuvo que ver con el "Gran Salto Adelante" proclamado por Mao Tse-Tung en 1958, que mató de hambre a 20 millones de chinos al prohibir la agricultura privada e imponer la colectivización forzosa de las tierras?

La "convergencia" que no se imaginaron Marx y "Che" Guevara

Fue una combinación que en alguna medida convirtió en realidad la "teoría de la convergencia", una tesis académica (Galbraith, Aron, Sorokin, Tinbergen y otros),en boga en los años 60 y 70, según la cual las diferencias entre los sistemas capitalista y comunista se irían borrando y terminarían por fusionarse.

Luego de la muerte de Mao, el liderazgo de su propio Partido Comunista, que hasta unos meses antes asesinaba y encarcelaba a millones de chinos al ritmo de la "revolución cultural",  lanzó la consigna más antimarxista de la historia:  "Enriquecerse es glorioso". Pero se mantuvo intacta en el poder político la dictadura comunista y la violación masiva de los derechos humanos. Los opositores políticos son apaleados y van a la cárcel. Las protestas políticas y sociales son masacradas salvajemente como ocurrió en la Plaza de Tiananmen en 1989.

Fue esa la receta de  perfecta "convergencia", una hibridación que no pudieron imaginarse Marx, Lenin, o "Che" Guevara, y que Pekín bautizó como "socialismo de mercado", en virtud del cual muchos dirigentes comunistas chinos hoy se pasean entre los hombres más ricos del mundo. Se permitió la creación de empresas capitalistas, excepto en los medios de comunicación y otros sectores de "seguridad nacional".

Pero la clave de todo fue que, al abrirse China, entró en escena el capitalismo internacional. Miles de compañías industriales occidentales, encabezadas por las estadounidenses y las europeas, se fueron a China a pagar a los obreros chinos la décima parte, o menos, del salario que pagaban en EEUU y Europa. El resto de la historia es harto conocida.

Lo que quiero destacar es que si hoy China es una potencia mundial es gracias al capitalismo y la "mano invisible" de Adam Smith. Fue Occidente quien sacó a China de su atraso. No fue el Partido Comunista, que vende al mundo su "socialismo" como la fórmula mágica para el desarrollo mientras sigue venerando al  genocida Mao Tse-Tung, cuya foto en la Plaza Tiananmen es la más grande de político alguno en el mundo. Sin las megamillonarias inversiones del capitalismo mundial en China, esa nación seguiría siendo muy pobre.

China, ombligo del mundo

Volviendo a Napoleón, hoy el mundo tiembla ante el avance económico, comercial  y financiero de China, globalmente y por su creciente influencia e injerencia política nefasta para los valores democráticos occidentales. Compra fábricas y activos de todo tipo, soborna y presiona a gobiernos, apoya a cuanta dictadura antiliberal hay en el mundo, como las de Irán, Cuba, Venezuela, Nicaragua, etc.

A propósito, el ancestral egocentrismo nacionalista chino, el creerse "el ombligo del mundo", puede que ya haya sido superado, pero con el país ahora convertido en la segunda potencia económica quizás podrían resurgir  versiones actualizadas. La tentación es grande. El Pekín comunista podría acariciar ambiciones geopolíticas imperiales a medida que crece su poderío económico y de influencia política global.

Durante milenios, para China todo lo que no era chino era secundario. Los países periféricos, como Corea, Vietnam, o Japón, constituían un primer círculo de pueblos que habían asimilado la cultura y los caracteres chinos. Más allá se encontraban los pueblos no chinos de Asia. Y solo después se ubicaban los waiyí ("bárbaros"),  incluyendo  Europa, y luego América. En los mapas de los emperadores chinos, hasta el siglo XIX, aparecía China en el centro del mundo. Millones de chinos nacían y morían sin saber que había seres humanos sin los ojos rasgados.  

Sin un gobierno comunista en China quizás no habría pandemia

Y ahora surge la pandemia del coronavirus, la más universal conocida hasta ahora en el planeta. Y en buena medida la responsabilidad recae en el Gobierno de Pekín, que cuando supo del brote en Wuhan actuó según la cultura comunista del secretismo y la manipulación de la realidad con fines políticos.

No creo que haya sido una acción deliberada de China para debilitar económicamente al mundo y crecer como potencia global, aunque de un Partido Comunista se puede esperar cualquier cosa (en los años 60 Mao dijo que China no le temía a una guerra nuclear pues si morían 300 millones de chinos quedaban otros 400 millones), pero sí hubo más que negligencia en este caso. Los gobernantes chinos fueron los primeros en saber sobre el coronavirus y se negaron a informarlo para que el Partido Comunista no perdiera "prestigio político" con una epidemia que "desprestigiaría" al sistema de  salud pública.

Además de no informar, amenazaron a los médicos para que ni pronunciaran la palabra coronavirus. Y permitieron que cientos de miles de personas salieran de la ciudad de Wuhan y regaran el virus. O sea, sin el control mediático comunista, los medios habrían informado sobre la epidemia de coronavirus, se habrían salvado  miles de vidas y probablemente se habría evitado la actual pandemia.

La Universidad de Southampton, de Gran Bretaña, afirma que Pekín podría haber reducido en un 86% el número de contagios si hubiera impuesto dos semanas antes las medidas de confinamiento que adoptó el 22 de enero. Peor aún, el  primer caso documentado de un infectado con coronavirus ocurrió el 17 de noviembre, un hombre de 55 años de Wuhan.

Ya el 20 de diciembre, el gobierno sabía que 60 enfermos en Wuhan sufrían una neumonía desconocida similar al SARS y que varios de ellos habían estado en el mercado de pescado de Wuhan. Si Pekín por razones políticas no hubiese ocultado a los medios la existencia de un virus  vinculado a ese mercado, el público habría dejado de visitarlo y de tomar sopa de murciélago (animal que se sospecha  es causante de la pandemia) mucho antes de su cierre oficial, el 1 de enero.

Es decir, pese a haber sido sepultado por inviable e inhumano hace ya tres décadas, las facetas del sistema comunista que aún subsisten, como la dictadura china, siguen haciendo sufrir a los seres humanos.

Por eso, este golpe a la humanidad debiera ser incluido en el expediente histórico comunista. Pekín mostró su credencial totalitaria.

Más información

7 comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.

china es un gran pais con una clase dirigente intelligente que cambio el sistema economico para mejorar al pais y vencio

Que bueno estaría meterle par de minute man a los asquerosos pordioseros estos, asi de sencillo y despues que salga el sol por donde salga

En mi opinion china no va a suplantar a EU como potencia mundial en el futuro inmediato. A los chinos les falta esa diplomacia blanda en la que los yankees son maestros. Ademas, el bacalao todavia se corta en Londres o N York, no en Beijing.
Me parece que los chinos van a pagar caro por lo del Covid19.

No querían que se acabara el comunismo en China? El remedio fue peor que la enfermedad. Y ya después la avaricia, era muy tentador tanto chino para consumir, pero se ha convertido en un bumerán...

Cuantos mas Muertos y Desastres le Cabran a la Hoja de desastres del Comnismo, su exito en crear problemas por donde quiera que ha Pasado es Innegable, Notoria y Repuganante!!!

ABAJO EL COMUNISMO INTERNACIONAL !!!

Ahora China "debió haber impuesto dos semanas antes las medidas de confinamiento" ¿Y el resto del mundo que co...cos hizo? Sobran los ejemplos.
Acerca de China y su mano de obra "barata". ¿Se han fijado cómo los teléfonos chinos y coreanos tienen "features" que han salido primero en los iPhones? Viceversa también pero en menos grado. No solo fue dinero lo que el capitalismo le dió a China. A joderse.

El comunismo es un hijoeputa y el gobierno de China también. Pero "Occidente" tiene gran parte de culpa, la mayor parte digo yo, en todo lo demas y sobre todo en esta epidemia. Codicia: como se explica en el articulo, tomemos a Apple, en vez de fabricar en USA los productos que diseña creando empleos, los fabrica en China, a costos irrisorios para venderlos luego a los precios conocidos por todos. Estupidez: luego de la epidemia de SARS, los científicos chinos en 2007 alertaron muy bien que los coronavirus podrían mutar y que la proxima vez no seria tan benevola. ¿Alguien los escuchó? Nadie. Bastante ejemplos hay en el mundo de que los gobiernos no hicieron nada, ni antes ni después del "silbato". Vean Italia, vean lo que hizo el "orange"de la casa blanca desintegrando a todo el team de respuesta a epidemias, vean las idioteces despues, falta de recursos, etc. Antes de SARS estaba el Ebola. ¿Aprendimos algo? Ni pi...cture! ¡A quejarse a Maternidad de Linea, la culpa es nuestra!