Luego de que un visiblemente desencajado Miguel Díaz-Canel anunciara este viernes una serie de medidas de supuesto gran impacto para reformar "temas sustanciales de la economía", el economista Elías Amor advirtió que las propuestas "no aportan nada nuevo ni van a dar los resultados deseados".
En un análisis publicado en su blog Cuba Economía, Amor sostuvo que "nadie debe llevarse a engaño, porque todo el repertorio de transformaciones anunciadas se basa en una estrategia de política económica, el denominado Programa Económico y Social 2026, que tiene su referencia en el fallido modelo económico establecido en la constitución comunista de 2019".
Al consultar dicho documento, "es fácil observar que ni tan siquiera aspectos relativos a la experiencia de China o Vietnam se trasladan al programa de actuaciones, a pesar de que reconocen haberla consultado", indicó el experto, y alertó que "cuando los redactores del programa afirman haber acudido a la Inteligencia Artificial o a criterios internacionales para lograr inspiración en las cuestiones económicas, no hacen otra cosa que confirmar un absoluto despropósito".
Según Amor, el nuevo programa "reconoce que el sistema es altamente improductivo y que así no se puede continuar". "Sin embargo, violando lo establecido en la constitución comunista de 2019, donde se proscribe la riqueza privada, ahora se proclama lo contrario: hay que crear riqueza, producir más de todo y distribuir esa riqueza con justicia social", agregó.
Además, a pesar de que el programa pretende corregir la contradicción que existe entre la centralización y la descentralización, "se mantiene el carácter esencial de la planificación, propio del fallido modelo económico, pero hay serias dudas sobre cuál debe ser su misión", apuntó Amor. Asimismo, resaltó que, aunque el programa "aspira a eliminar trabas y conferir facultades a otros niveles", pretende a la vez "mantener el plan de la economía, pese a ser inservible, y con ello, el control central absoluto".
En cuanto a la supuesta autonomía municipal que dice buscar el programa, Amor subrayó que "la poderosa infraestructura del poder económico comunista se lanza sobre los municipios otorgándoles facultades para que gasten más, para que se endeuden y acaben en el mismo pozo negro que el Estado".
"Por absurdo que parezca, Díaz-Canel está convencido de que el país siempre va a ser más fuerte y va a tener más capacidades de respuesta en la misma medida en que los municipios también sean más fuertes, y ello es así porque piensa, y se equivoca, que, si el municipio tiene facultades para exportar e importar a partir de lo que el propio municipio genera, eso le debe permitir defender su desarrollo. Si esta idea autárquica y absurda sigue adelante, no tardaremos mucho en ver los efectos perversos que genera en el territorio", explicó.
En cuanto al pretendido estímulo a la recuperación de la producción agrícola y la producción de alimentos contenido en el programa, Amor fue claro: "Sin propiedad privada de la tierra, cualquier intento de aumentar la producción acabará siendo un fracaso".
Al propio tiempo, Amor enfatizó: "Para que la economía cubana funcione, el modelo marxista-leninista debe ser abolido porque no sirve, es un modelo obsoleto, fallido, y la economía cubana no tiene más alternativa que el regreso a la ortodoxia. No hay alternativa. Los parches no funcionan ni van a dar resultado".
Así, el experto concluyó: "Lo único que cabe esperar es que Díaz-Canel no se arriesgue a presentar ante la parte estadounidense de la negociación las transformaciones propuestas en el programa económico y social. Simplemente, si lo hace, quedaría en ridículo. De él no se espera demasiado, pero hay que evitar situaciones comprometidas y esta podría ser definitiva".
Los Castro han engañado a cuanto “inversionista” se ha aparecido en Cuba para hacer “negocio”, el tumbe ha durado tantos años que nadie se lo cree, por muy ideal que fueran las medidas nunca funcionarían, el país ha quedado tan destruido que ni con todo el capital que pueda aportar USA será difícil llevar el país a la Cuba de1959; lo más problemático será cambiarle la mente al cubano de la isla, que se acostumbró a no trabajar, a bailar reguetón en la oscuridad y dentro de la inmundicia.