El primer semestre de 2025 dejó números rojos para la hotelera española Meliá en Cuba, el único destino, además de Alemania, con mal desempeño en los negocios. Según los balances empresariales del periodo, la situación de sus instalaciones en la Isla no advierte mejoría en el corto plazo, debido sobre todo a los apagones que sufre el país y al desabastecimiento.
De acuerdo con el informe presentado por la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en Cuba la situación "sigue siendo retadora", puesto que "el estancamiento de la situación sobre el abastecimiento energético y la dificultad para la importación de productos ha generado retos complejos de resolver".
"Todo lo anterior, sumado a las continuas campañas negativas en redes sociales, en cuanto a la situación de escasez de suministros y supuestos riesgos de seguridad, ha impactado directamente en la tracción hacia el destino", reconoce.
Meliá, que tuvo que crear una empresa importadora para mantener abastecidas sus instalaciones en la Isla, señala que la aguda crisis que vive Cuba hizo que varios turoperadores cancelaran "sus operaciones en el destino, lo que ha influido en la disminución de la conectividad aérea. Esta menor afluencia de turistas, unido a la complejidad operativa de la región, han acarreado bajadas relevantes de las cifra de ocupación y tarifas".
Sin ofrecer cifras al respecto, la hotelera señala que "la nota positiva la presenta el mercado canadiense, que a lo largo del periodo ha mantenido conectividad aérea, y mercados como Colombia, que las ha aumentado".
En cuanto a las perspectivas para el tercer trimestre del año, afirma Meliá que "el escenario que se presenta es de un comportamiento aún desfavorable, comparado con el mismo periodo del año anterior".
Para julio, agosto y septiembre, "el objetivo pasará por reforzar el mercado canadiense y local, para recuperar el mayor número de estancias, debido al retroceso de las conexiones aéreas con otros países".
Destaca Meliá la apertura en el mes de julio del Hotel Gran Bristol Habana, nueva incorporación a su cartera de instalaciones bajo contrato de administración, algo que contrasta con las pérdidas antes reconocidas.
La caída del negocio de Meliá en Cuba ocurre mientras el grupo hotelero dispara su beneficio un 72% en el periodo, con ganancias de 88,5 millones de euros. Las reservaciones en hoteles del grupo ya superan las cifras de 2024 y al parecer no habrá desaceleración en lo que resta del año.
Meliá tiene 365 hoteles en 37 países, principalmente en España y Latinoamérica, con un total de 4.902.752 habitaciones y 18.648 empleados. En Cuba administra 35 establecimientos, luego de ser pionera en asentarse en la Isla en 1990, dada la cercanía entre su fundador, Gabriel Escarrer, y Fidel Castro.