El opositor, poeta y musicólogo Leo Fernández Cruz murió en La Habana el sábado a los 45 años tras ser impactado por una rastra. Amigos y activistas lo despidieron en redes sociales como "un disidente de corazón y alma", según publicaciones de varios de ellos.
Su amiga Yamilka Laffita, conocida como Lara Crofs en redes, escribió que Leo "se marchó de esta vida por decisión propia", aunque en un paréntesis añadió que "jamás hubiera imaginado que el accidente en la esquina de la casa llevaría su alma". Su mensaje no aclara esa aparente contradicción.
Annalie López, la esposa del activista fallecido, publicó una imagen de Leonardo Fernández junto al siguiente mensaje: "La vida es bella". Tal vez por eso Dios llamó antes de tiempo a mi esposo. 'Amigos, me voy por un tiempo'… 'Viva Cuba libre', como lo deseaba él y lo deseo yo".
El activista Ángel Moya Acosta relató este domingo que, durante un trayecto en triciclo desde Alamar hacia la Virgen del Camino, vio el día anterior, hacia la 1:00PM, un cuerpo cubierto con un naylon en la vía. Solo después supo que "era Leo". Según el conductor del triciclo, Fernández Cruz fue golpeado por una rastra con un isotermo de combustible. Moya vio el vehículo detenido a unos 25 metros del cuerpo.
"Un disidente incorregible"
Laffita lo recordó como "un alma libre, de esos que dicen lo que piensan a camisón quitao", un hombre "rebelde, sensible, poeta" que soñaba con "una Cuba libre, sin miedo, sin represalias". Afirmó que la Seguridad del Estado "lo acosó durante años, de diferentes maneras" y dijo poder "dar testimonio del acoso que sufrió". Lo describió también como musicólogo y "hombre de vasta cultura".
"No quiero romantizar su partida ni reducir su historia a su muerte", escribió. "Ningún país debería convertirse en una prisión para el alma de sus hijos", escribió
Luz Escobar, amiga suya desde los 15 años, lo recordó en Facebook como "un friki hasta el final y un disidente incorregible que nunca agachó la cabeza". "Esta maldita dictadura ha destruido ya muchas vidas generación tras generación", escribió. Cerró con un deseo: "Que suene el rock donde quiera que estés". Boris González Arenas se despidió con un breve "descansa en paz" y el activista Manuel Cuesta Morúa describió a Fernández Cruz como "un gran amigo, un gran tipo".
DIARIO DE CUBA no ha podido confirmar de manera independiente las circunstancias exactas del fallecimiento.
El 6 de junio, Fernández Cruz publicó en Facebook un testimonio sobre su visita al Combinado del Este, en La Habana, donde fue a ver a un amigo y conversó con cuatro presos de las protestas del 11J.
Describió una espera de más de cuatro horas para el pase, comida escasa y de mala calidad, trabajos bajo el sol que, según dijo, pueden afectar el siguiente pase si los reclusos se niegan, colchones infestados de chinches y mejores condiciones para los presos extranjeros. Cerró con una reflexión sobre los encarcelados tras las protestas del 11 de julio de 2021: "Estar en esas condiciones es como tener una doble condena" y demandó la libertad de todos los presos políticos.