El artista y exprisionero político Luis Manuel Otero Alcántara, exiliado en Miami, Estados Unidos, desde el sábado 19 de julio, opinó que la lucha por la libertad de Cuba tiene que ser creativa, en una entrevista con la periodista Luz Escobar del medio independiente 14 y medio.
El artivista, que cumplió íntegramente una condena de cinco años de cárcel por supuesto ultraje a los símbolos patrios, tras los cuales estuvo privado de libertad durante nueve días, antes de partir al exilio impuesto por el régimen— que ha intentado presentarlo como una opción tomada libremente por el artista y por el Gobierno de EEUU—, también consideró que tenía que pasar por el presidio político, aunque tuvo la opción de salir de Cuba en cuanto fue arrestado por última vez.
"Yo creo que la lucha por la libertad de Cuba tiene que ser creativa y tiene que replantearse constantemente ante los nuevos retos", afirmó Otero Alcántara al preguntársele en qué punto considera que está la hoy la lucha por la libertad de la Isla, teniendo en cuenta que muchos miembros del Movimiento San Isidro (MSI), fundado por él, y de los participantes en las protestas antigubernamentales de julio de 2021, están fuera.
"Hace 15 años a mí me daba miedo poner una escultura en medio de un parque. Llegaba al Capitolio, ponía un elefante y me daba un miedo terrible. Fui evolucionando en la medida en que la represión fue aumentando, pero esa creatividad mía nunca dejó de existir", explicó.
"Hubo un momento donde, encerrado en mi casa sin poder moverme a hacer un performance público, las pinturas de chocolates movieron pensamientos a tal punto que tuvieron que entrar y romperlas. Luego pasé por el (Hospital) Calixto García (a donde fue llevado a la fuerza por agentes del régimen cubano, mientras sostenía una huelga de hambre para protestar por la destrucción de sus obras) y después por la prisión, siempre proponiendo experiencias creativas", añadió.
"Estamos en un tiempo donde la situación y la represión en Cuba son sumamente difíciles, y nosotros como entes creativos debemos responder creativamente. Ahora estoy en el exilio: el exilio me va a hablar y voy a responderle, la realidad cubana me va a hablar desde aquí y le voy a responder, y todo eso va a ser la nueva experiencia", dijo el artista, quien, sin embargo, no considera que en este momento se deba hacer "lo mismo que hizo San Isidro, porque no estamos en los tiempos donde San Isidro nació".
Sobre el MSI, opinó que lo que queda son los seres humanos, que en algún momento se van a reencontrar en el exilio.
"Va a llegar un momento en que me voy a sentar con los fundadores de San Isidro y vamos a ver qué queda de ese sentimiento y energía que nos unió. Puede ser que decida que San Isidro cumplió con su misión y ya no pueda ir a ningún lado, o puede ser que evolucione. Es una decisión que tomaremos las personas que lo construimos, porque yo no me voy a apropiar de San Isidro ni soy el dueño de nada; San Isidro fue una energía que surgió de la colectividad", sostuvo.
Sobre el futuro de su arte, ratificó que seguirá "por el camino activista" y contó que mientras estaba preso "había momentos donde no podía dormir; pasaban cosas a mi alrededor que me obligaban a contar sus historias porque eran seres sin voz".
"En Guanajay había muertos y crímenes que se quedaron allí y que nadie conoce, gente inocente que el propio entorno empujó a estar ahí", aseguró.
"Hay un montón de experiencias de las que me siento responsable y no iba a dejar atrás. Mis pinturas no van a ser solamente para vender, van a ser para hacer pensar y modificar muchos pensamientos sociales", adelantó Otero Alcántara.
El fundador del MSI fue objeto de varios arrestos de corta duración y vulneraciones de sus derechos humanos antes del 11 de julio de 2021, cuando pretendía sumarse a las manifestaciones que estallaron en decenas de ciudades y comunidades de Cuba, y fue detenido. No fue juzgado hasta casi un año después, cuando recibió la sentencia de cinco años de prisión que terminó de cumplir el pasado 9 de julio, aunque no fue puesto en libertad ese día.
Sin embargo, aseguró en la entrevista con 14 y medio que pudo haber tomado el camino del exilio desde que fue encarcelado y tomó la decisión de pasar por el presidio político.
"Cuando caí preso, a mí me dieron la opción de irme. Pude haberme ido al otro día y decidí que no, que era una experiencia de resistencia cívica por la que tenía que pasar. ¿Quién eres tú para no pasar por el presidio político?", contó que se cuestionó entonces.
"Haber pasado por allí y tomar la decisión de no irme los primeros meses me ayudó a entender una realidad. Si nos preguntamos a nivel espiritual por qué tenía que estar ahí, entendí que era para comprender el sufrimiento del encierro y del preso, tanto político como civil", añadió.
Alcántara como miles de cubanos que han pagado en carne propia el coraje civil, merece nuestra simpatía, el respeto y solidaridad. La maquinaria represiva de la dictadura es feroz y precisa y silencia todo lo que le contesta. Él tuvo la valentía de enfrentarse al régimen y fue a la cárcel sin perder dignidad, por lo que exigirle más sacrificios sería inhumano.
La libertad de Cuba no puede depender exclusivamente de la acciones de un individuo, la intervención del vecino o las amenazas, sino con hechos concretos y la única manera es un movimiento de masas que genere la dinámica de la subversión y a ese punto hay que llegar. Ya sea a través de la desobediencia civil o la insurrección armada como los único caminos para liberarse de la tiranía. No hay otra alternativa y el tiempo se agota.