El opositor cubano Manuel Cuesta Morúa fue liberado el sábado en la tarde y llegó a su casa en horas de la madrugada de este domingo, luego de permanecer varias horas en paradero desconocido tras ser detenido el sábado por agentes de la Seguridad del Estado y abandonado fuera de La Habana, informó él mismo a DIARIO DE CUBA.
El vicepresidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC) denunció que fue víctima de una operación montada mediante engaños, sufrió maltratos físicos y amenazas de muerte, y fue abandonado en Artemisa sin su carnet de identidad.
"La historia es así: en la mañana de ayer me llama un supuesto instructor penal para que me presentara en la estación policial de Zanja. Eso hice en compañía de María Mercedes Benítez. Allí no estaba el tal instructor. Fue una trampa", relató Cuesta Morúa.
Según explicó, al llegar a la unidad policial aparecieron dos agentes de la Seguridad del Estado junto a efectivos de la Policía Nacional Revolucionaria, quienes "con violencia" procedieron a detenerlo.
El activista aseguró que durante el operativo los agentes le comunicaron que el motivo de la detención era un video en el que supuestamente estaba "incitando a las calles y a los cacerolazos desde y hasta el próximo 11 de julio".
El video al que hicieron referencia los agentes corresponde a una convocatoria difundida por activistas para realizar protestas pacíficas entre el 15 de junio y el 11 de julio, fecha del quinto aniversario de las manifestaciones antigubernamentales de 2021. En la grabación se llama a los cubanos a reclamar la libertad de los presos políticos, protestar contra "el hambre y la miseria", los apagones y la escasez de agua potable, así como a participar en cacerolazos diarios a las 5:00 de la tarde y las 9:00 de la noche para exigir el fin de la dictadura y "la libertad del pueblo de Cuba".
Lejos de conducir a Cuesta Morúa a un centro de detención conocido, los agentes lo trasladaron por la Autopista Nacional hasta Artemisa. "Allí me maltrataron un poco más, me amenazaron con un tiro en la cabeza", denunció a DIARIO DE CUBA.
Posteriormente, afirmó, dieron la vuelta y lo abandonaron cerca de la carretera de Ocho Vías, en Artemisa, sin dinero suficiente para regresar y sin documentación. "Me quitaron un poco de pertenencias y me dejaron sin carnet de identidad. De modo que ando sin identificación", señaló. Tras varias horas intentando regresar por sus propios medios, logró llegar a La Habana ya entrada la madrugada.
La liberación puso fin a varias horas de incertidumbre, después de que el CTDC denunciara que Cuesta Morúa permanecía en una situación de "desaparición forzada". La organización responsabilizó al régimen de su integridad física y psicológica y exigió información sobre su paradero, al tiempo que reclamó su liberación inmediata.
En un nuevo comunicado emitido este domingo, el Consejo condenó "la violencia, el trato inhumano y degradante ejercido con total impunidad" contra su vicepresidente y afirmó que el caso forma parte de un patrón.
"Lo ocurrido con Manuel Cuesta Morúa no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de un patrón sistemático de actuación del régimen cubano contra quienes ejercen pacíficamente sus derechos y libertades. Hoy, cualquier ciudadano cubano puede ser víctima de la represión por expresar sus opiniones o reclamar cambios democráticos", sostuvo la organización.
El CTDC también hizo un llamado a gobiernos democráticos, organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos para que permanezcan vigilantes ante el incremento de la represión en la Isla y exijan el cese de las violaciones de derechos humanos.
La detención se produjo apenas un día después de que Cuesta Morúa denunciara públicamente haber recibido una citación verbal de la Seguridad del Estado, que inicialmente calificó de ilegal. En un video difundido antes de su arresto, el opositor había advertido que "el régimen está absolutamente nervioso porque el país ya no le quiere", al tiempo que vinculó el incremento del hostigamiento contra activistas con el creciente descontento social provocado por la crisis económica, los apagones y las protestas registradas en distintos puntos del país.
Ya dirá el (des)gobierno, fue un acto preparado por Morua.
Pero.
Hasta que no les caigamos a tiro limpio a la dictadura, todo es pinga y cepillo.