El medio estadounidense The Wall Street Journal destacó la relvancia de los artistas contestatarios cubanos encarcelados hace cinco años Maykel "Osorbo" Castillo y Luis Manuel Otero Alcántara, a quienes describió como los "presos políticos más prominentes de Cuba", en un artículo publicado el viernes.
Sobre Osorbo, el medio resaltó que es uno de los autores del tema "Patria y Vida", que se convirtió en un himno para los cubanos en las protestas antigubernamentales de julio de 2021 y fue ganador de dos Premios Latin Grammy en el propio año: Canción del Año y Mejor Canción Urbana.
La frase que da título a la canción es una de las que corean los cubanos que protestan contra los apagones que diariamente los sumen en la oscuridad.
El rapero fue arrestado el 18 de mayo de 2021 y Otero Alcántara fue detenido meses más tarde, recordó The Wall Street Journal y destacó que ambos son fundadores del Movimiento San Isidro (MSI).
La detención de Otero Alcántara, líder del MSI, se produjo exactamente el 11 de julio, cuando pretendía unirse a las protestas que estallaron ese día en decenas de ciudades y comunidades de Cuba.
"Se encuentran entre los aproximadamente 1.200 presos políticos" —de los que casi 750 se encuentran en las cárceles y el resto sufre limitaciones de libertad, según organizaciones como Justicia 11J y Prisoners Defenders— "que constituyen un punto de discordia entre Estados Unidos y el régimen comunista (…)", señaló el prestigioso medio.
"Más personas podrían sumarse a ellos tras las rejas, ya que La Habana, que niega tener presos políticos, intensifica su represión contra las protestas y la disidencia a medida que se deterioran las condiciones de vida", añadió.
"El destino de Castillo y Otero, y de otros como ellos, ha cobrado una importancia creciente tanto para el Gobierno de Estados Unidos como para el cubano a medida que se prolonga el enfrentamiento. Ambos, bien conocidos en Cuba, son la cara visible de la resistencia al régimen", subrayó The Wall Street Journal.
Asimismo, el medio señaló que, aunque la represión a la que son sometidos estos artistas en Cuba ha sido un tema de gran repercusión durante años, "recientemente han adquirido mayor resonancia porque la Administración Trump convirtió la liberación de los presos políticos en una condición para aliviar la presión sobre el Gobierno cubano, mientras impulsa a La Habana a implementar profundos cambios económicos y políticos".
El diario estadounidense también hizo alusión a las dos opciones que recientemente dio el castrismo a ambos artistas: emigrar o permanecer en prisión hasta 2030. Lo último aplicaría solo al rapero, ya que Otero Alcántara debe salir de prisión en julio próximo.
El Tribunal Supremo Popular ratificó en abril la prisión del artivista hasta julio de este año, tras rechazar una apelación que alegaba el cumplimiento de su sanción.
La organización Cubalex denunció que la decisión ignora el tiempo cumplido en prisión provisional desde julio de 2021 y la posibilidad de reducción de condena por buena conducta.
En 2022, cuando llevaba casi un año en la cárcel, Luis Manuel Otero Alcántara fue condenado a cinco de privación de libertad por los supuestos delitos de desórdenes públicos, desacato y ultraje a los símbolos patrios.
En febrero de 2024, el Tribunal Provincial Popular de Artemisa desestimó una solicitud de libertad condicional a su favor, con los argumentos de que no se habían alcanzado con él "los fines de la pena" y que no estaba "en condiciones de enfrentarse a la reinserción social de una manera positiva ante la familia y la sociedad".
En el mismo juicio, Osorbo recibió una sentencia de nueve años de cárcel por los supuestos delitos de "desacato", "atentado" y "desórdenes públicos".
No creo que se deba minimizar a otras figuras relevantes como Félix Navarro y su hija Sayli.
Que una publicación como WSJ diga de Alcántara y Osorbo que son "la cara visible de la resistencia al régimen", no solo es una verdad, sino pone a los presos políticos cubanos en primera plana. De la consecuente resistencia que estos dos cubanos han mantenido en prisión se ha hablado, pero nunca será suficiente.