Esta semana el presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Edgar Stuardo Ralón Orellana, tomó la palabra ante eurodiputados para afirmar que la situación de derechos humanos en Cuba presenta un deterioro "estructural y agravado" y que su mejoría solo es posible en democracia.
La comparecencia, celebrada el 5 de mayo en Bruselas —el mismo día en que el ex preso político y líder de Unión Patriótica de Cuba, José Daniel Ferrer, denunció que la Isla atraviesa "la peor crisis de su historia moderna"— tuvo un peso político poco habitual.
La audiencia conjunta ante la Comisión de Asuntos Exteriores (AFET) y la Subcomisión de Derechos Humanos (DROI) del Parlamento Europeo marcó uno de los niveles más altos y visibles de convergencia política e institucional entre el sistema interamericano de derechos humanos y la Eurocámara, en torno al diagnóstico de la situación estructural de los derechos humanos en Cuba.
Las denuncias
Ralón no habló de casos aislados. Habló de patrones de represión, de presos políticos y de restricciones severas a la libertad de expresión, de asociación y de participación política. También expuso parte de los hallazgos del informe más reciente de la CIDH y de su Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA) sobre las misiones médicas cubanas.
Además de denunciar un aumento de las "violaciones sistemáticas de derechos humanos y libertades fundamentales", el también relator de país para Cuba fue más allá: "El modelo de partido único del régimen comunista ha fracasado", afirmó durante la sesión.
Ralón, quien además se desempeña como relator sobre personas privadas de libertad, llamó la atención sobre los cientos de detenidos en Cuba por motivos de conciencia y advirtió que las cifras están entre las más elevadas jamás documentadas en la Isla.
"Esto demuestra la utilización sistemática del aparato penal del Estado como herramienta de control político, en abierta contradicción con las obligaciones internacionales asumidas por Cuba en materia de derechos humanos", sentenció.
En consecuencia, apuntó a un aumento del hacinamiento, a la falta de alimentos, a la negligencia médica y a los tratos crueles y degradantes contra las personas detenidas por motivos políticos.
El relator de país sostuvo, además, que en Cuba no existen condiciones para el funcionamiento legal e independiente de las organizaciones de derechos humanos. Según explicó ante los eurodiputados, la ausencia de pluralismo político, independencia judicial y garantías fundamentales ha impedido durante décadas la existencia de organizaciones de derechos humanos independientes legalmente reconocidas en la Isla.
La parte europea, en especial el presidente de AFET, David Mcallister, también manifestó su preocupación por la situación de la Isla y coincidió en que, pese a las diferentes posturas respecto a la realidad cubana —incluidas referencias a las sanciones de Estados Unidos y a la profunda crisis económica y social que atraviesa el país—, los derechos humanos siguen ocupando un lugar central en el debate sobre Cuba. "En medio de este contexto tan complejo, la Unión Europea quiere apoyar a los defensores de los derechos humanos en Cuba", señaló el presidente de la DROI, Mounir Satouri.
"La sociedad cubana está esperando que la Unión Europea actúe", dijo el eurodiputado Arkadiusz Mularczyk tras pedir la cancelación del Acuerdo Cuba-UE.
En declaraciones a DIARIO DE CUBA, el abogado del Centro de Información Legal Cubalex celebró que "se establezca esta confluencia entre el PE y la CIDH", lo que considera "un paso de avance en relación a la garantía y protección de los derechos humanos respecto a Cuba", y agregó: "Que se pueda establecer este tipo de vínculos y sobre todo que la información y criterios de la CIDH al respecto sea tenida en cuenta por el PE debería derivar en una concientización de la situación real de derechos humanos en el país y un posicionamiento de estos últimos que pondere la protección de estos derechos".
En consecuencia, el letrado sugiere "una eliminación de vínculos comerciales que facilitan estas violaciones" e incluso en una exigencia a Cuba para que cumpla sus obligaciones como Estado" en lo que se refiere a las libertades fundamentales.
La CIDH ha aumentado el monitoreo sobre Cuba
La audiencia ocurrió apenas un mes después de la presentación oficial del informe "Derechos laborales de personas trabajadoras de la salud en misiones médicas provenientes de Cuba", elaborado por la CIDH y REDESCA.
El documento, basado en 71 testimonios y en el análisis de brigadas médicas cubanas en diez países de América Latina y el Caribe, concluyó que existen indicadores de trabajo forzoso y trata de personas dentro del sistema de exportación de servicios médicos cubanos.
La CIDH documentó retención de pasaportes y salarios, restricciones de movilidad, vigilancia política, amenazas por abandono de misión y separación familiar, y sostuvo que no se trataría de hechos aislados, sino de prácticas respaldadas por estructuras estatales cubanas.
El 27 de abril, el informe volvió a discutirse públicamente en Washington durante un encuentro especializado sobre derechos laborales y libertad sindical vinculados a las brigadas médicas cubanas, con participación de expertos, miembros de la CIDH y representantes de la OEA.
Desde marzo, además, la Comisión ha intensificado su atención sobre Cuba. En este sentido, emitió una de sus advertencias más severas en años, denunciando “violaciones masivas, graves y sistemáticas de derechos humanos” y una profundización de la represión política.
En las últimas semanas también otorgó medidas cautelares a activistas, periodistas, presos políticos y familiares de detenidos, mientras continúa denunciando las condiciones carcelarias, la criminalización de la protesta y la persecución contra defensores de derechos humanos en la Isla.
Francamente no sé para qué se sigue perdiendo el tiempo con esta letanía, esto parece un fad entre los políticos.