La Seguridad del Estado desplegó operativos para impedir a activistas y periodistas independientes cubanos salir de sus viviendas el viernes, mientras el régimen intentaba exhibir un apoyo popular supuestamente masivo durante el desfile por el Primero de Mayo, desmentido por imágenes que muestran una baja afluencia de personas.
La directora del medio independiente 14 y medio, la periodista Yoani Sánchez, fue una de las cubanas que vio vulnerado su derecho a la libre circulación en el Día Internacional de los Trabajadores, que el castrismo convierte en una jornada de propaganda política.
"Operativo policial en los bajos de nuestro edificio para impedirnos salir este 1 de mayo a la calle", denunció Sánchez en su página de Facebook.
También los activistas Gerardo Páez Díaz y Mileisis Vigoa Marrero amanecieron el viernes bajo un dispositivo de vigilancia montado por la Seguridad del Estado en los alrededores de su vivienda, reportó en su página de Facebook el grupo de asesoría jurídica Cubalex.
Según el testimonio recibido por la organización, los activistas fueron alertados por una vecina y, cuando salieron a increpar a los agentes del régimen, otro vecino les comunicó que no podían salir de su vivienda hasta que terminara la marcha.
El mismo individuo había facilitado su vivienda a la Seguridad del Estado para realizar operativos en otras ocasiones.
De acuerdo con el reporte de Cubalex, también estuvieron bajo vigilancia los activistas Alejandro Garlobo y Yamilka Lafita, conocida en las redes sociales como Lara Crofs.
Esta última publicó en su página de Facebook una toma de las imágenes de los habaneros movilizados caminando a lo largo del malecón, que despierta dudas sobre las cifras de asistencia publicadas por el régimen cubano.
Las autoridades hablaron de una movilización de más de medio millón de habaneros, junto a delegaciones extranjeras procastristas y organizaciones afines.
Tres días antes de la marcha, el monopolio estatal de las telecomunicaciones de Cuba, ETECSA, cortó el servicio de telefonía celular a la opositora Berta Soler, líder de la organización femenina Damas de Blanco, denunció su esposo, el exprisionero político Ángel Moya.
"Desde ayer 28 de abril , ETECSA en contubernio con los represores de la Seguridad del Estado le cortaron a Berta Soler Fernández las comunicaciones por telefonía celular y solamente tiene comunicación a través de Internet mediante anclaje", escribió Moya en Facebook.
"Cada vez que Berta Soler intenta comunicarse por teléfono (celular), le sale la advertencia indicada en la captura de pantalla (abrir foto) que acompañan la información y se observa en la misma, que tiene cobertura", detalló el activista.
El corte del servicio se mantuvo al menos hasta el día 30, cuando Moya volvió a reportar la situación en la red social.
Sin palabra, los chivatos sobran en la Cuba de los mafiosos. "Tu familia delato a mi familia" ese es el lema.