El Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC) confirmó la muerte de la reclusa de 33 años Anna Barona Rivero, ocurrido en la cárcel de mujeres El Guatao, de La Habana, en circunstancias que han generado sospechas y exigencias de una investigación transparente.
"Hemos confirmado con fuentes locales la muerte en prisión de Anamara Barona Rivero (33 años), cuya familia reside en el barrio Los Pocitos, del municipio Marianao (La Habana). Su fallecimiento en circunstancias no esclarecidas fue denunciado por diversos activistas a finales de la semana anterior", informó la organización en su cuenta de X el martes.
La versión oficial es que la prisionera se quitó la vida en una celda, donde apareció muerta. Sin embargo, testimonios citados en las redes sociales despiertan dudas y apuntan a la implicación de una funcionaria del penal.
El deceso de Barona Rivero había sido difundido en redes sociales por el perfil Nio Reportando un Crimen.
Según la información que dijo haber recibido de "personas cercanas y colaboradores", Barona Rivero había tenido un altercado con el personal de la prisión y había sido enviada a una celda. Horas más tarde, sobre las 4:00 de la madrugada, fue hallada sin vida.
De acuerdo con los testimonios citados por Nio Reportando un Crimen, la fallecida, a la que sobreviven dos hijos, presentaba marcas en el cuello, fue trasladada rápidamente a Medicina Legal sin presencia de los familiares, a quienes inicialmente no se les permitió ver el cuerpo.
El CDPC recordó que "toda persona privada de libertad está bajo la custodia y responsabilidad directa del Estado cubano" y que "las autoridades tienen la obligación de garantizar su vida y su integridad física".
"El Estado cubano debe abrir una investigación independiente, imparcial y transparente que determine responsabilidades administrativas y penales; así como asegurar la rendición de cuentas de los funcionarios implicados", añadió la organización.
Con Barona Rivero suman nueve las muertes de personas privadas de libertad verificadas por el Centro en menos de cuatro meses. En estos momentos, sus integrantes investigan otras denuncias de las que han tenido conocimiento.
Según el registro que lleva el grupo de asesoría jurídica Cubalex, los presos cubanos muertos en lo que va de 2026 ascenderían a diez, pues hasta inicios de abril, la ONG documentaba nueve decesos. Siete de ellos habían ocurrido en febrero y estaban recogidos en su informe de derechos humanos correspondientes a ese mes.
Al confirmar el fallecimiento de Barona Rivero, el CDPC destacó que "con este caso, hemos documentado al menos 125 muertes en prisión desde enero de 2023", lo que representa un promedio que supera los 40 decesos de reclusos al año.
Los casos documentados tanto por el CDPC y como por Cubalex constituyen subregistros, que intentan llenar el vacío de información oficial, por lo que las cifras reales de personas privadas de libertad fallecidas en Cuba podrían ser aún mayores.