El régimen cubano impidió a opositores, activistas y periodistas independientes salir de sus casas el 24 de febrero, día en que se cumplieron 30 años del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, que Raúl Castro se atribuyó haber ordenado y por el que perdieron la vida cuatro tripulantes.
En la operación llevada a cabo por pilotos del régimen cubano fueron abatidos los cubanoamericanos Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña, y el cubano Pablo Morales.
El 21 de junio de 1996, en una conversación con periodistas del Gobierno en la sede del Partido Comunista de Holguín, Raúl Castro se vanaglorió de haber dado la orden de perseguir y disparar contra las avionetas. De la conversación existe una grabación —sacada clandestinamente de Cuba y disponible en la plataforma Vimeo— que podría ser usada como evidencia para encausar al nonagenario dictador, como piden los familiares de las víctimas y el exilio.
Treinta años después, agentes de la Seguridad del Estado violaron el derecho a la libre circulación de al menos ocho disidentes, según las denuncias que han transcendido en las redes sociales, con el aparente objetivo de impedir réplicas dentro de la Isla que los homenajes rendidos a las cuatro víctimas en Estados Unidos.
El Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC) denunció en su página de Facebook el martes que varios miembros de la organización y otros activistas amanecieron "sitiados en sus propios domicilios".
Entre ellos, se encontraban el presidente del CTDC, Manuel Cuesta Morúa; los miembros de la coalición María Mercedes Benítez, Juan Manuel Moreno, Rolando Rodríguez Lobaina, y opositores y periodistas independientes como Boris González Arenas, Yoani Sánchez y Reinaldo Escobar.
La propia Yoani Sánchez, directora del medio independiente 14 y medio, había reportado en Facebook la presencia en los bajos de su edificio de un hombre que se identificó como miembro de la Seguridad del Estado.
El agente les dijo a ella y a su esposo, Reinaldo Escobar, que no podían salir de su apartamento el martes porque el 24 de febrero era una "fecha de la contrarrevolución", a pesar de que ese día se conmemora también el reinicio de la guerra de independencia contra España, que se produjo en 1895.
El hombre sacó "brevemente su carné para advertirnos de que está allí para impedir que atravesemos la puerta de este bloque de concreto", relató Sánchez.
El del martes fue es el tercer operativo realizado por la Seguridad del Estado alrededor de la casa de la pareja, señaló la periodista. "Aunque podría creerse que lo hemos integrado a nuestra rutina cotidiana, seguimos sorprendiéndonos de que se gasten recursos en dos periodistas pacíficos, sin otra herramienta que la palabra", apuntó.
A los activistas, opositores y periodistas mencionados por el CTDC, se suma la reportera de Cubanet Camila Acosta, quien compartió en su página de Facebook un video en el que se ve a un individuo apostado en los bajos de su vivienda.
"Este es el represor de turno, el que está apostado hoy en la esquina de mi vivienda para impedirme salir a la calle", escribió Acosta.
El Departamento de Estado de EEUU continúa 'presionando para que se haga justicia' por el derribo de las avionetas de la organización
El nuevo aniversario del crimen, por el que murieron tres ciudadanos estadounidenses, no pasó por alto para el Gobierno de ese país. La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado aseguró que continúa presionando para que se haga justicia, en un comunicado difundido por la Embajada de Washington en La Habana en su página de Facebook.
"Hace treinta años, el régimen ilegítimo cubano derribó deliberadamente las aeronaves de los desarmados Hermanos al Rescate", recordó la oficina del departamento que encabeza el político cubanoamericano Marco Rubio.
"El asesinato de estos cuatro pilotos humanitarios —Mario de la Peña, Carlos Costa, Pablo Morales y Armando Alejandro Jr.— jamás será olvidado. Continuamos presionando para que se haga justicia por este brutal acto de terror", concluye el comunicado.
"Recordar el derribo de las avionetas que realizaban misiones humanitarias para salvar vidas es no dejarlos morir"
El martes, familiares de los tripulantes de las avionetas de Hermanos al Rescate, que sobrevolaban el mar para rescatar a balseros que arriesgaban sus vidas en el mar para intentar llegar a EEUU, honraron las memorias de sus seres queridos y exigieron justicia en el monumento de Opa-locka, en Miami-Dade.
El acto tuvo lugar frente al hangar desde donde partían las misiones de rescate aéreo, para recordar a Manuel de la Peña, Carlos Costa, Armando Alejandre y Pablo Morales, informó el medio estadounidense Martí Noticias.
"Ha sido muy difícil no tener su presencia… quedan los recuerdos de su linda vida y hemos podido resistir por la gracia de Dios", dijo Miriam de la Peña, madre de Mario de la Peña.
Maggie Alejandre Khully, hermana de Armando Alejandre, recordó que este no pertenecía formalmente a Hermanos al Rescate, pero colaboraba activamente para ayudar a los balseros y se involucraba en esfuerzos solidarios a favor de la libertad de Cuba.
La hermana de la víctima del castrismo también señaló la responsabilidad de Raúl Castro y del exespía Gerardo Hernández, condenado en EEUU por conspiración para cometer asesinato, pues fue la persona que informó al régimen sobre la fecha y la hora que las avionetas volarían sobre el territorio de Cuba.
"Claramente Raúl Castro es responsable. Originalmente nosotros obtuvimos una copia de las cintas de la grabación. Nosotros se la dimos al Nuevo Herald, que fue donde primero se publicó, se la dimos al FBI y nadie nos hizo ningún caso", lamentó Maggie Alejandre Khully y manifestó el deseo de que se llegue a hacer justicia.
"También me importaría bastante que en cualquier cosa que se haga en Cuba no tenga papel Gerardo Hernández. Él fue la única persona condenada directamente en EEUU por el derribo de las avionetas… la justicia exige que no juegue ningún papel en la libertad de Cuba", añadió.
En sus declaraciones a Martí Noticias, los familiares coincidieron en que "recordar el derribo de las avionetas que realizaban misiones humanitarias para salvar vidas es no dejarlos morir".