La opositora cubana Mercedes de la Caridad de la Guardia Hernández, integrante de las Damas de Blanco, falleció este domingo en Cárdenas, Matanzas, a los 59 años, luego de un largo periodo de deterioro de su salud debido a varias enfermedades, informó la líder de la organización, Berta Soler, en su perfil de Facebook.
"Hemos perdido a una valiente luchadora", resaltó Soler, al tiempo que la también Dama de Blanco Leticia Ramos Herrería sostuvo que De la Guardia Hernández "era el alma de la delegación de Cárdenas y, a pesar de tanta represión, calabozos y golpes, siempre sacaba de su carisma y nos hacía reír".
A pesar del deterioro de su salud, "nunca dejó de estar en primera línea: caminó, protestó, fue a calabozos, recibió golpes y humillaciones, y aun así siempre encontró fuerzas para regalarle una sonrisa y una palabra de ánimo a las demás", sostuvo la activista Avana de la Torre.
"Su vida fue un acto de resistencia frente a la tiranía Castro-comunista que ha intentado doblegar durante décadas a las mujeres y hombres que se atreven a decir la verdad. Mercy no se rindió. Pagó con represión su compromiso, pero nunca negoció su dignidad ni su lealtad a las presas y presos políticos, a sus compañeras Damas de Blanco y al pueblo que sufre", agregó.
Asimismo, el líder opositor José Daniel Ferrer transmitió su "más sentido pésame a su familia y a las Damas de Blanco". De igual forma, la Fundación Nacional Cubano Americana se unió "al dolor por la partida" de la activista y anunció una próxima misa en su honor.
De la Guardia Hernández sería la segunda integrante de la organización en fallecer este año, toda vez que, en febrero, murió en el Hospital Julio Trigo, de La Habana, la ex prisionera política cubana Yolanda Santana Ayala, producto de un paro respiratorio.
Durante años, las fuerzas represivas del régimen cubano han violado el derecho de las Damas de Blanco a la libertad religiosa, persiguiendo, deteniendo y encarcelando a miembros de la organización. Cada domingo, Soler y su esposo, el ex preso político Ángel Moya, así como otras miembros del grupo opositor, entre las que estuvo sistemáticamente De la Guardia Hernández, se enfrentan a un operativo policial para evitar su salida de la sede, su vivienda habitual en Lawton, La Habana.
Organizaciones como el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) y el grupo de asesoría legal Cubalex han denunciado "el uso sistemático de la vigilancia, las amenazas y las detenciones arbitrarias contra las Damas de Blanco", un patrón represivo para obstaculizar derechos fundamentales como la libertad de religión, asociación y expresión.