El rapero y preso político cubano Maykel Osorbo fue llevado nuevamente a una celda de castigo como parte del esquema represivo diseñado por el régimen en su contra, denunció la activista Anamely Ramos en su perfil de Facebook.
Osorbo "se ha rapado la cabeza y las cejas en señal de protesta por todos los abusos que se están cometiendo en la prisión contra su persona y contra todos los presos", explicó Ramos, quien se comunicó telefónicamente con el líder opositor. "Luego de eso, los demás presos lo siguieron en el gesto. Hartos están del hambre, pero sobre todo de que se les trate como animales", agregó.
Tras este incidente, Osorbo fue conducido nuevamente a la celda de castigo en la cárcel de Kilo 8, donde había estado hace apenas tres semanas. "Ellos dicen que lo que está pasando es su culpa, pero la única culpa aquí la tiene el régimen cubano, que no respeta la vida humana, y sus matones de la Seguridad del Estado y los jefes de las prisiones, que pisotean impunemente a otros cubanos todos los días", subrayó Ramos.
Asimismo, señaló que en estos momentos el preso político "ni siquiera tiene alimentos suficientes, porque no dejaron pasar su saco en la última visita, pero su preocupación central es la libertad que le niegan, que siente dentro de él como un caudal irreversible".
En este contexto, el Observatorio de Derechos Culturales publicó en su perfil de Facebook: "Hacemos responsable al Gobierno de Cuba por la seguridad y la vida de Maykel Osorbo y sus compañeros de cárcel. Instamos a organizaciones y autoridades internacionales, incluido el cuerpo diplomático acreditado en el país, a que tomen cartas en una situación que puede significar un punto de no retorno para la sobrevivencia de los implicados".
"En los últimos meses se ha profundizado el cuadro represivo contra el conocido rapero. Acciones que van desde la negativa al ingreso de víveres o el acceso a su hija menor de edad se suman a la violencia verbal y psicológica. Alertamos sobre las consecuencias que esta situación pueda ocasionar", agregó la organización.
A principios de septiembre, Ramos denunció que las autoridades penitenciarias estarían creando condiciones para provocaciones y posibles agresiones contra el artista en la prisión donde cumple condena en Pinar del Río.
La activista advirtió que la estrategia de las autoridades es provocarlo para presentarlo como un preso violento y así extender su condena o deslegitimar su condición de preso político. "Lo que quieren es enredarlo, aumentarle los años y dañarlo", afirmó.
Osorbo cumple una condena de nueve años de cárcel desde 2021 por los supuestos delitos de "desacato", "atentado" y "desórdenes públicos". Reconocido por su activismo y su participación en el Movimiento San Isidro, es además coautor de la canción Patria y Vida, convertida en himno de las protestas del 11 de julio en Cuba y ganadora de dos premios Grammy Latino.
"Maykel cumple una injusta condena por ejercer sus derechos humanos. Su arte y lucha han sido símbolo de la resistencia y las demandas de libertad de los cubanos en los últimos años. Las amenazas, la negativa de derechos de visita y de beneficios penales han sido una constante durante su tiempo en prisión", denunció en junio Johanna Cilano, investigadora para el Caribe de Amnistía Internacional. Al mismo tiempo, recordó que el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU ha señalado que el encarcelamiento de Maykel Osorbo es arbitrario.