La Embajada de Estados Unidos en Cuba otorgó este martes el visado al equipo femenino de voleibol que intervendría en el Final Four de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de ese deporte (NORCECA), con sede en Puerto Rico, tras una negativa inicial. Pese a la nueva decisión de la sede diplomática estadounidense, las cubanas se perderán el torneo.
Según un comunicado de la estatal Federación Cubana de Voleibol (FCV), reproducido por el portal oficial Cubadebate, la decisión de conceder las visas a 15 miembros del equipo fue comunicada telefónicamente por la Embajada de EEUU este martes "solo horas antes del comienzo de la competencia", aunque el certamen se disputará entre el 18 y el 20 de julio. Las cubanas debían debutar frente a México, el próximo viernes a las 6:00 de la tarde, hora local.
Aunque la FCV señaló como obstáculos "los trámites de traslado y otras demandas logísticas" para llegar al país sede, el impedimento más fuerte para que las cubanas intervengan en la competencia es que, tras la negativa inicial —comunicada el 26 de junio— los organizadores ya habían inscrito a la selección la de Trinidad y Tobago, en sustitución de Cuba.
"Aclaramos que la repentina decisión de otorgar el visado a 15 miembros del grupo, comunicada telefónicamente este martes por la referida embajada, solo horas antes del comienzo de la competencia, está muy lejos de aportar una solución, pues ante la negativa inicial los organizadores procedieron a inscribir a otro equipo, a fin de mantener el formato de la misma", criticó la FCV.
La entidad estatal cubana calificó de "hiriente e irracional" el "nuevo posicionamiento" de la Embajada de EEUU y apuntó que, al no asistir al Final Four, las atletas se pierden "una lid incluida en la ruta de clasificación a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026 y puntuable para los rankings de Norceca y mundial".
Resulta llamativo que las entidades cubanas solo consideren hirientes e irracionales las decisiones que impiden a los deportistas cubanos asistir a eventos en otros países, cuando no parten de las propias autoridades de la Isla.
Las decisiones del difunto dictador Fidel Castro, primero de sumarse al boicot del extinto Campo Socialista a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, y luego de solidarizarse con Corea del Norte y no enviar delegación a la cita de Seúl 1988, privaron a varios atletas cubanos clasificados para esas ediciones de participar.
Como en declaraciones anteriores de entidades estatales, sobre otras negativas de visado de EEUU a miembros de delegaciones deportivas de Cuba, la FCV alertó a la comunidad deportiva internacional sobre "lo que podrá suceder en lo adelante en la conducta del país que acogerá los Juegos Olímpicos de 2028".
Los Ángeles, sede hace 40 años de los Juegos en los que Fidel Castro decidió que los deportistas de Cuba no intervendrían, volverá a acoger una cita bajo los cinco aros dentro de tres años, cuatro después del desastroso desempeño de la delegación cubana en París 2024, edición de la que se despidió con apenas dos títulos y en la que descendió al puesto 32 del medallero.
La única actuación peor de una comitiva cubana en Juegos Olímpicos desde 1959 fue la de México 1968, cuando no se alcanzaron medallas de oro.
A mediados de marzo, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) reconoció que uno de los problemas que enfrenta en este nuevo ciclo olímpico es "la ruptura generacional experimentada en varios equipos nacionales y su reserva en provincias". También sugirió la contratación de técnicos extranjeros.
La semana pasada, el vicepresidente del INDER reconoció la necesidad de una renovación urgente del cuerpo técnico nacional. La mayoría de los entrenadores cubanos carecen de formación actualizada y acceso a tecnologías modernas, lo que los deja en clara desventaja frente a las metodologías que dominan el deporte profesional global.
A lo anterior se suman las constantes fugas de atletas, que en Cuba no tienen incentivos ni las condiciones óptimas para desarrollar su talento. En estas circunstancias, es bastante probable que el sistema deportivo cubano deje en Los Ángeles una imagen tan lamentable o más que en la capital francesa, aunque los atletas, contrario a lo que La Habana afirma temer, reciban visas de EEUU para competir.
Tienen 72 horas par hacer un vuelo de 2 horas, si no van es porque los segurosos necesitan mas tiempo "para el entrenamiento"......