El artista plástico cubano Luis Miguel Valdés, una de las figuras más destacadas del grabado y las artes visuales cubanas de las últimas décadas, falleció a los 77 años en México, país donde residía desde 1991, informó en su perfil de Facebook la embajada del régimen de La Habana en ese país.
Nacido en Pinar del Río y formado en la Escuela Nacional de Arte, Valdés fue el fundador y primer director del Departamento de Grabado del Instituto Superior de Arte (ISA). Durante su formación tuvo entre sus maestros a Servando Cabrera Moreno y Francisco Espinoza Dueñas.
Tras realizar su primera exposición personal en 1970, participó durante esa década en importantes eventos internacionales, como la V Bienal Internacional de Grabado en Madera, en Checoslovaquia, y la VI Biennale Internationale de la Gravure de Cracovia.
Definido como un "maestro de generaciones", trabajó el grabado en metal, la xilografía, el acrílico sobre tela, la acuarela y formatos monumentales. Además, fue "uno de los pioneros del arte digital en Cuba al desarrollar, durante la década de 1980, algunas de las primeras experiencias de creación artística mediante tecnologías digitales en el país", destacó la representación diplomática cubana.
En ese contexto, en 1986 fundó la Cátedra de Arte Digital del ISA. Ese mismo año obtuvo una beca en el Atelier 17 de Stanley William Hayter, en París, experiencia que resultó decisiva para ampliar su técnica y su visión artística.
Como fruto de ese interés por el arte digital, en 1989 presentó durante el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana el primer videoclip digital realizado en Cuba, basado en la canción "El breve espacio en que no estás", de Pablo Milanés.
Poco después se radicó en México, donde, según la embajada, "continuó desarrollando una intensa labor creativa, docente y de promoción cultural". Allí fundó, junto al poeta mexicano Cuitláhuac Rangel, el taller de gráfica La Siempre Habana, un proyecto que, desde el año 2000, "se consolidó como un espacio de creación, formación e intercambio artístico, así como un punto de encuentro para creadores de Cuba, México y otras latitudes".
A lo largo de su trayectoria realizó más de medio centenar de exposiciones personales y participó en numerosas muestras colectivas. Su obra fue exhibida en países de América, Europa, Asia y África, contribuyendo a la proyección internacional del arte cubano.
Piezas de Valdés integran las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, la Biblioteca Nacional José Martí, la Casa de las Américas, el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la UNAM, el Museo Nacional de la Estampa y el Centro de Cultura Casa Lamm, en México. También forman parte de los fondos del Museo Nacional de Bellas Artes de Bucarest, en Rumanía, y de la Galería Nacional de Bulgaria, entre otras instituciones.
En 2003 recibió la Medalla por la Cultura Nacional, otorgada por el Ministerio de Cultura de Cuba. En una entrevista concedida en 2020 al poeta Alex Fleites y publicada por OnCuba, reflexionó sobre el legado de su obra: "Cuando ya no esté, la obra va a tener que defenderse sola. Entonces vendrán los críticos para decidir si valió la pena invertir tanto tiempo embarrando superficies".