La princesa Carolina de Mónaco realizó el fin de semana una visita oficial a la Isla y se reunión el sábado con Miguel Díaz-Canel en el Palacio de las Convenciones, informa la página de la Presidencia cubana.
Carolina, princesa de Mónaco y de Hannover, viajó a Cuba con su hija Alejandra de Hannover y el novio de esta, Ben Sylvester Strautmann.
"Queremos expresarle que agradecemos mucho toda la intención y el empeño de la Casa Real de Mónaco, y en particular de usted, por estrechar las relaciones, los vínculos culturales entre Cuba y el Principado de Mónaco", dijo Díaz-Canel durante el encuentro.
Alabó el interés de la princesa por los temas de la infancia. "En eso también tenemos una enorme coincidencia", afirmó el gobernante, en momentos en que la crisis sistémica provocada por el castrismo tiene entre sus principales afectados a los niños, que han sido durante más de 60 años objetivo priorizado del adoctrinamiento ideológico del régimen.
Aprovechó para decir que el Gobierno ha aprobado "una Política de niñez, juventud y adolescencia", que se debe convertir en ley a finales de este año como otra de las normativas que le régimen utiliza para lavar su imagen ante instituciones internacionales.
Según el reporte oficial, Díaz-Canel envió "un afectuoso" saludo al príncipe Alberto II de Mónaco, y le ratificó la invitación para que visite Cuba.
La princesa, presidenta del Ballet de Montecarlo, dijo a Díaz-Canel que es "un honor" regresar a Cuba. "Hace diez años de mi última visita y también, en aquella ocasión, vinimos para presentar un espectáculo de ballet", añadió.
Carolina de Mónaco asistió el viernes a la presentación del Ballet de Montecarlo en el Teatro Nacional de Cuba, donde la compañía estrenó la obra Core Meu (Mi Corazón), reportó EFE.
En su encuentro con Díaz-Canel, la princesa recordó que en su primer viaje a Cuba se establecieron "lazos muy hermosos, tanto con el Ballet Nacional de Cuba como con la Escuela Nacional de Danza; y durante estos diez años hemos ido reforzando esos lazos de cooperación", señaló.
"Hemos visto toda la riqueza que tiene Cuba con su juventud, sobre todo la juventud que está implicada en los proyectos culturales y artísticos; y a través del lenguaje de la danza, que es universal, hemos podido estrechar nuestros vínculos y brindar apoyo para el desarrollo de la danza en Cuba", agregó.
El sábado, Carolina de Mónaco donó a la Casa Guayasamín, en La Habana Vieja, un retrato que el pintor ecuatoriano le hizo, informó la agencia estatal Prensa Latina.
El cuadro es uno de los tantos retratos a personalidades realizados por Oswaldo Guayasamín. El artista se lo obsequió al padre de la princesa, Raniero III de Mónaco. Cuando el monarca falleció, en 2005, la princesa lo heredó.
El ballet es pa que los LGBT se diviertan. La Raúl no faltará al ballet.
El tiempo no perdona, aquella muchacha tan bella hoy es una vieja que peina canas.