"El fin de los subsidios masivos a expensas del pueblo venezolano dejó al descubierto la incompetencia económica del régimen comunista cubano", destacó el subsecretario de Estado de EEUU para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, durante una audiencia ante el Subcomité para el Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
El alto funcionario expuso que la estrategia de Washington para el citado hemisferio está basada en "una agenda ambiciosa que incluye asegurar nuestras fronteras, derrotar a los grupos narcoterroristas y ampliar las oportunidades económicas para los estadounidenses". En tal sentido, hizo un repaso de la estrategia en los últimos 17 meses y destacó: "Nos preocupa la inestabilidad y los actores malignos en Cuba, Nicaragua y Venezuela".
El funcionario enfatizó que, en aras de cumplir la citada estrategia, "Cuba debe realizar reformas económicas y políticas inmediatas que le permitan resurgir como un miembro productivo y responsable del Hemisferio Occidental". Y agregó: "Estamos construyendo las alianzas necesarias en toda América para garantizar nuestra seguridad y ampliar nuestra prosperidad".
Kozak resaltó que "tenemos a 90 millas de nuestras costas un Estado fallido que es territorio amigo para algunos de nuestros adversarios", al tiempo que recordó que, "con el arresto de Maduro, el régimen comunista cubano perdió a su último benefactor".
Además de recalcar que "el statu quo ya no es sostenible", el funcionario hizo hincapié en que la combinación entre la desaparición de los subsidios venezolanos, las restricciones al suministro de petróleo y el endurecimiento de las sanciones por parte de Washington "han reducido las alternativas económicas del régimen cubano y podrían obligarlo a tomar decisiones que durante décadas logró postergar gracias al respaldo de gobiernos aliados".
Si bien reconoció que no podía anticipar cómo se desarrollaría una eventual transición en la Isla, Kozak denunció la "represión brutal" del régimen y recordó que "el 11 de julio se cumplió el quinto aniversario de las históricas y generalizadas protestas en Cuba, donde decenas de miles de cubanos salieron a las calles para exigir alimentos, medicinas, electricidad y mayores libertades".
"Varios cientos de manifestantes pacíficos continúan en las prisiones cubanas cinco años después. Seguimos exigiendo que el régimen libere a todos los presos políticos", agregó.
Por otra parte, Kozak también se refirió a los que fueron hasta hace poco los principales aliados de La Habana en la región y sostuvo que, más allá del reciente doblete sísmico, "Venezuela sigue sufriendo las tragedias provocadas por el hombre debido al régimen de Maduro". Sobre la situación política en Caracas y la postura de Washington al respecto, el funcionario apuntó: "No queremos elecciones demasiado pronto, pero tampoco tan lejos".
Sobre Nicaragua, Kozak destacó que el país centroamericano "sufre bajo una dinastía dictatorial brutal y cleptocrática que reprime todas las facetas de la Iglesia católica, así como a sus ciudadanos comunes, y alberga a adversarios de seguridad de EEUU".
Las declaraciones de Kozak llegan poco después de que, como parte de "la campaña integral de la Administración Trump para poner fin a las actividades perniciosas del régimen cubano, tanto en Cuba como en todo el hemisferio", el Departamento de Estado de EEUU anunciara este lunes nuevas sanciones contra La Habana, que incluyen a "entidades estatales que canalizan ingresos al régimen y a las fuerzas paramilitares, grupos civiles armados y organizaciones de vigilancia que reprimen al pueblo cubano".
La nueva ronda de sanciones, además, confirmó lo anunciado el pasado sábado 11 de julio por el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, quien sostuvo que la Administración Trump "seguirá utilizando todas las herramientas a su alcance para hacer frente a las amenazas a la seguridad nacional que plantea el régimen comunista cubano, y para impulsar las reformas económicas y políticas que permitan a Cuba un futuro mejor".