La Unión Europea reiteró este martes su rechazo al embargo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra La Habana, al tiempo que responsabilizó al régimen cubano por la falta de reformas políticas y económicas que, a su juicio, agravan la crisis que enfrenta la Isla.
Durante el debate de la Asamblea General de la ONU sobre la necesidad de poner fin al embargo, el jefe de la Delegación de la Unión Europea ante Naciones Unidas, Stavros Lambrinidis, afirmó que Bruselas reconoce "el impacto humanitario negativo" de las sanciones estadounidenses sobre la población cubana y defendió que la asistencia humanitaria debe garantizarse "en toda circunstancia".
Sin embargo, dejó claro que "la grave situación que atraviesa el pueblo cubano no se debe únicamente al embargo", de acuerdo con la intervención publicada por el bloque europeo.
"La Unión Europea considera que se necesitan con urgencia reformas políticas y económicas significativas por parte de las autoridades cubanas", señaló el diplomático en nombre de los Veintisiete.
Según la declaración, esas reformas deben incluir "el pleno respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo cubano", así como "la liberación de todas las personas detenidas arbitrariamente". Asimismo, instó al Gobierno cubano a realizar avances concretos para abrir espacios de diálogo "constructivo e inclusivo" con la sociedad civil.
La UE también reprochó a La Habana su alineamiento con Moscú en la guerra contra Ucrania. En particular, lamentó que la posición del régimen cubano "no haya sido coherente con los principios de la Carta de las Naciones Unidas" y citó como ejemplo el voto del Gobierno de Cuba contra la resolución del 24 de febrero en apoyo a un alto el fuego y una paz duradera en Ucrania.
En ese contexto, Bruselas pidió a las autoridades cubanas abstenerse de brindar cualquier apoyo a la agresión rusa y adoptar medidas para impedir que ciudadanos cubanos se incorporen a las fuerzas militares rusas involucradas en el conflicto.
Respecto al embargo, la Unión Europea reiteró que las medidas extraterritoriales de Estados Unidos, en particular la aplicación de la Ley Helms-Burton, afectan negativamente sus intereses económicos y "vulneran las normas comúnmente aceptadas del comercio internacional". Recordó además que la legislación comunitaria prohíbe a los Estados miembros aplicar esa norma estadounidense dentro del bloque.
La declaración insistió en que la Unión Europea sigue apostando por "el diálogo y una solución diplomática" entre Washington y La Habana, basada en el derecho internacional.
Al describir la situación interna de Cuba, el bloque europeo señaló que millones de cubanos sufren apagones diarios, escasez de alimentos y medicamentos, deterioro de los servicios públicos y crecientes dificultades para acceder a la atención sanitaria.
"Los cubanos quieren una vida mejor. Aspiran a la libertad y a las oportunidades, y merecen un futuro más prometedor", sostuvo Lambrinidis.
La UE aseguró que mantendrá su compromiso "crítico pero constructivo" con Cuba para apoyar la modernización institucional, económica, social y política del país, además de continuar brindando ayuda humanitaria.
No obstante, advirtió que "la ayuda humanitaria, por sí sola, no resolverá la crisis de Cuba" y concluyó que "ya no pueden seguir postergándose importantes decisiones soberanas".