El economista y exdirigente del Gobierno cubano Humberto Pérez González, una de las figuras centrales del modelo de planificación económica implantado en la Isla durante las décadas de 1970 y 1980, falleció el sábado en La Habana a los 88 años, según informó en Facebook el economista Julio Carranza.
Pérez estuvo al frente de la conducción económica del país entre 1975 y 1986, primero como secretario ejecutivo para la implantación del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía y luego como ministro presidente de la desaparecida Junta Central de Planificación (JUCEPLAN), organismo encargado de diseñar y ejecutar la política económica del Estado.
Carranza, investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana, recordó que Pérez encabezó la reorganización económica emprendida tras el fracaso de la Zafra de los Diez Millones y participó en la elaboración del Informe Central al I Congreso del Partido Comunista, la Constitución de 1976, la nueva división político-administrativa y la creación de los órganos del Poder Popular.
Carranza dijo que, bajo la dirección de Pérez, la economía cubana vivió "el periodo de mayor orden, estabilidad y crecimiento", aunque reconoció que el propio economista analizó posteriormente los errores de aquella etapa.
Nacido en Cabaiguán, entonces perteneciente a la provincia de Las Villas, Pérez se incorporó al Movimiento 26 de Julio durante la lucha contra Fulgencio Batista y, tras el triunfo de la Revolución, ocupó responsabilidades políticas en esa provincia. Más tarde cursó estudios de Economía en la Escuela Superior del Partido Comunista de la Unión Soviética, en Moscú.
Durante los años de mayor influencia dentro del aparato estatal integró el Comité Central y el Buró Político del Partido Comunista, fue vicepresidente del Consejo de Ministros, diputado a la Asamblea Nacional y asesor de Raúl Castro, además de dirigir la implantación del llamado Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, inspirado en mecanismos de gestión soviéticos.
Sin embargo, su carrera política terminó abruptamente con el inicio del proceso de "Rectificación de errores y tendencias negativas" impulsado por Fidel Castro a mediados de los años 80.
Según recordó Wilfredo Cancio Isla en una publicación en Facebook, Pérez pasó de ocupar algunos de los cargos de mayor poder dentro del Estado a convertirse en uno de los principales responsables señalados por el deterioro económico del país. Fue acusado de promover un modelo excesivamente "sovietizante" y terminó apartado de la primera línea política durante la campaña de rectificación emprendida por Castro.
Tras su salida de la cúpula gubernamental desempeñó funciones en empresas estatales y, posteriormente, en la sucursal cubana de la firma canadiense Tri Star Caribbean, además de mantener una actividad académica vinculada a la Universidad de La Habana.
Entre sus obras se encuentra Economía Política del Capitalismo (Breve exposición de la doctrina económica de Marx), publicado en 1973 y utilizado durante décadas como libro de texto en la enseñanza universitaria cubana.
Carranza reveló además un episodio poco conocido de los últimos años de Pérez. Según explicó, hace aproximadamente cinco años él y otros cuatro economistas elaboraron una propuesta de reforma económica que remitieron al Gobierno cubano.
"Hace apenas unos cinco años escribimos juntos (cinco economistas) una renovada propuesta de reforma económica y se la hicimos llegar al Gobierno; nunca recibimos respuesta ni oportunidad de discutirla", escribió Carranza en su cuenta de Facebook.
El comentario adquiere relevancia en momentos en que el Gobierno cubano acaba de anunciar un amplio paquete de reformas económicas, después de años de resistencia a introducir cambios estructurales en el modelo.
En diciembre de 2025, el Centro de Estudios de la Economía Cubana entregó a Pérez un reconocimiento por su trayectoria. Debido al deterioro de su salud, el homenaje tuvo que realizarse en su vivienda, donde permanecía desde hacía meses y donde finalmente falleció.
Tengo la impresión de que si en Cuba hubieran tantas delicias como en los años ‘80, algún forista estuviera todavía en la isla viviendo el Socialismo.
Humberto Pérez fue destituido a mediados de los ochenta y en el 86 Fidel inició “la batalla por la rectificación de errores y tendencias negativas”. Había que irse de Cuba, desde luego
No conocí personalmente a Humberto Perez, pero disfruté de los "mejores tiempos del socialismo en Cuba" cuando dirigió la economía cubana en los ochenta. En aquella época, se podia vivir sin recurrir a la famosa tarjeta de abastecimiento, se abrieron mercados con precios más elevados, pero de libre acceso a los productos. Fue la época del jamon (no tan bueno como el serrano o el prosciutto), calamares, carne de puerco, enlatados del campo socialista, vinos húngaros, búlgaros, brandy armenio, y otros muchos productos que no existían anteriormente.
Conozco a Junior Carranza por muchos años. Un muchacho decente, honesto e inteligente. Que sea puteado por los imbeciles de este foro, es más bien un reconocimiento a su persona.
La Sra. Faya se confunde cuando habla del quinquenio gris (1971-1976). Nada que ver con Humberto Perez. Ella trabajo junto a Carranza, no en el Dpto. America del Comite Central (al que Junior no pertenecía) sino en el Centro de Estudios sobre América. Lo ha olvidado.
No tengo idea si hubo otro Humberto Pérez, pero recuerdo a un personaje que se le encomendó imponer el marxismo leninismo cómo asignatura en las Escuelas en el Campo, creo que era ese, o quizás era la “Preparación Militar”, no lo recuerdo bien, de lo que estoy seguro que era tremendo HP, por no decir hijo de puta.
Maricón.
Yo estudie contabilidad y en las asignaturas de economía política era obligado el manual de economía escrito por Humberto Perez. Ni me acuerdo que decía aquel mamotreto.
Lo que es cierto es que jamás se volvió a mencionar su nombre después del truene.
Que en paz descanse.
Humberto Pérez estuvo vinculado a quienes dentro del régimen de Fidel Castro veían en Moscú las pautas a seguir, como Raúl Castro y sus seguidores. Fue uno de los "sacerdotes" del socialismo real. Fue crítico de los "revisionistas", que aspiraban a un modelo de desarrollo diferente al sovietizante que en Cuba se adoptó tras el fracaso de la zafra de los 10 millones. Cuando a Fidel Castro le dejó de convenir el compadrazgo con Moscú, echó a Pérez y a otros a un lado. Dice Carranza en su post que los 70, bajo los subsidios de la URSS, fue "el periodo de mayor orden, estabilidad y crecimiento" de la economía, y también el de una represión brutal contra intelectuales, que comenzó con los “revisionistas” del Dpto de Filosofía y siguió con el ahora llamado "quinquenio gris" en la cultura, que fueron más de cinco años. Fue la etapa de Pérez, de la mediocre revista Verde Olivo y del ascenso a cargos en la esfera de la cultura de miembros del MINFAR y sus afines.