Mientras crece la tensión entre Washington y La Habana, el presidente ruso, Vladímir Putin, admitió este jueves haber hablado con la parte estadounidense sobre una posible operación militar en Cuba similar a la llevada a cabo en Venezuela, informó la agencia EFE, presente en un encuentro sostenido por Putin con representantes de las principales agencias de noticias mundiales.
Durante su intervención en San Petersburgo, el mandatario indicó: "¿Hubo contactos con la Administración estadounidense sobre Cuba? Sí, los hubo".
Sus declaraciones, de notable peso geopolítico, se producen poco después de que, en el mismo foro, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, ofreciera al régimen de Cuba el "firme apoyo" de Moscú ante lo que describió como una "presión externa sin precedentes", en un mensaje de felicitación a Raúl Castro por su cumpleaños número 95, mientras se desinfla el salvavidas ruso que esperaba La Habana para su arruinada economía.
"En el marco de la presión externa sin precedentes con la que se topa el pueblo cubano, de nuevo expresamos nuestra firme solidaridad y apoyo", dijo, mientras Moscú da muestras de retórica, pero no de apoyo material a La Habana, toda vez que las 100.000 toneladas de crudo ruso enviadas en marzo ya se agotaron y no hay anuncios de nuevas operaciones en marcha.
No obstante, Lavrov dijo este miércoles, en dicho mensaje a Castro, que "Rusia valora altamente su gran contribución personal al establecimiento y reforzamiento de las multifacéticas relaciones ruso-cubanas de asociación estratégica, cimentadas en las sólidas tradiciones de amistad y respeto mutuo".
El "firme apoyo" ofrecido por Moscú al régimen cubano contrasta con la desaparición del denominado Diálogo Empresarial Rusia-Cuba del programa oficial del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), que comenzó el propio miércoles.
El representante de La Habana en el evento, que concluirá el sábado 6 de junio, Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, es solo uno de los siete oradores incluidos en un Diálogo Empresarial Rusia-América Latina, programado para una duración de una hora y quince minutos.
Lo anterior parece evidenciar la disminución del interés de Moscú en hacer negocios con La Habana, que en los últimos años apenas avanzaron con el establecimiento de acuerdos empresariales con su aliado ruso.
Este escenario contrasta con las afirmaciones realizadas este miércoles por el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, quien sostuvo que "Cuba tiene tecnócratas listos para negociar un cambio". Sus palabras, si son leídas junto a las de Putin, pueden dar la medida de que una transición en la Isla estaría siendo negociada entre los grandes actores internacionales y alguna figura discreta al interior del régimen.
"Claramente hay individuos dentro del aparato de poder que entienden que lo que tienen no es sostenible y que debe ser reconstruido", dijo Rubio, y agregó: "pero no tienen poder. Y si lo tienen, tampoco saben cómo hacerlo".
Durante una audiencia en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Rubio admitió que la situación en la Isla le interesa particularmente, al tiempo que subrayó que uno de sus objetivos es "evitar el caos".
"Creo que debemos mirar modelos como la República Checa o Polonia, cómo hicieron la transición. Y una de las cosas que hicieron fue preservar algunas instituciones en su sociedad para aportar estabilidad y longevidad al proyecto", detalló.
Antes de ofrecer estas declaraciones, Rubio compareció el martes en el Senado y afirmó que Cuba necesita un nuevo liderazgo para transformarse mediante una "reforma sistémica y seria" que haría que el país deje de ser un "Estado fallido" y una "amenaza" para Washington.
En esta ecuación, parece cada vez más evidente que Moscú le estaría soltando la mano a La Habana.