El municipio de Antilla, en Holguín, permanece bajo una fuerte presencia policial y militar tras las protestas del martes contra los apagones de más de 20 horas diarias. Lo que comenzó como un cacerolazo con gritos de "Libertad" y "Patria y Vida" derivó en una ola de detenciones arbitrarias y un clima de persecución que mantiene en vilo a numerosas familias del pueblo. Hasta el momento, se desconoce el número total de detenidos, aunque las fuentes consultadas por este medio lo calculan en 22, de los cuales tres son mujeres.
Entre las detenidas se encuentra Yaquelín Thope Infante, de 54 años, arrestada pese a que, según su familia, ni siquiera participó en la protesta. Su hija, Yailet Infante, relató a DIARIO DE CUBA que la vivienda fue rodeada por un amplio operativo policial a las 8:30AM del miércoles. "Como si mi madre fuera una delincuente", dijo.
Thope fue sacada de la casa, enferma. "Llevaba tres días con fiebre", contó su hija en una llamada telefónica. Según el testimonio, los agentes la obligaron a levantarse de la cama y la llevaron de inmediato.
Las autoridades la acusan de haber lanzado piedras durante la manifestación, una versión que su familia rechaza. "Mi mamá es una persona mayor, ¿qué piedra va a tirar con lo flaca y seca que está. Y con fiebre", afirmó Yailet, quien describe a su madre como una persona frágil.
La familia cree que la mujer permanece en la Unidad de Instrucción Penal de Holguín, bajo un régimen de aislamiento que impide a sus allegados verla. Sus familiares aseguran que desconocen su estado de salud y las autoridades se niegan a ofrecer información concreta sobre su situación.
"No dicen dónde está ni si está bien", denunció su hija, quien además explicó que la detenida fue trasladada sin artículos básicos de higiene ni pertenencias personales. "No tiene un jabón, no tiene una pasta de dientes, no tiene nada de nada de nada".
La hija se siente impotente ante lo que califica de injusticia y teme que la situación de salud se complique: "Mi mamá no puede resistir cualquier cosa", advierte Yaiset.
"No sé qué hacer; estoy sola con mi niña de un año", lamentó. La joven debe, además, gestionar "gasolina para ir a Holguín" para ver a su madre. La distancia de Antilla a la ciudad capital de la provincia de Holguín es de 70 km, en momentos de colapso energético en los que el país ha agotado prácticamente la disponibilidad de combustible."Estoy volviéndome loca", confesó.
Tras el arresto de Yaquelín, la presión policial se concentró en su hijo, Israel, a quien las autoridades intentan vincular con los disturbios, según el testimonio de la familia. Videos enviados a DIARIO DE CUBA muestran a policías y "Boinas Rojas" en las inmediaciones de la vivienda. "Querían meterse a sacar a mi hermano", denunció su hermana.
En las grabaciones, los familiares exigen a los oficiales que muestren una orden de arresto o una citación formal. "¿Dónde está la orden?", preguntan desde detrás de la reja de la vivienda. Los agentes nunca exhibieron documentos y respondieron únicamente que actúan "por una orden". "El papel es el que habla, pero ustedes creen que son la ley", se escucha decir en el video.
Israel niega haber cometido delito alguno y exige pruebas. "Yo no he cometido ningún delito para que vengan a buscarme así", afirma en el audiovisual. La Policía asegura que existe una "orden de detención" en su contra y lo acusa de lanzar piedras y de entrar en la vivienda de un oficial, hechos que él rechaza. "Tráigame la prueba… con evidencia", responde.
La familia sostiene que hay testigos que sitúan al joven en un cumpleaños durante el momento de las protestas.
En las imágenes también aparecen vecinos cuestionando el amplio despliegue policial y reclamando justicia por el atropello de una muchacha cometido por una patrulla durante la manifestación. "¿Todas esas patrullas van a buscar a una persona?", se escucha preguntar a uno de los presentes.
El ambiente en Antilla sigue marcado por la militarización. Residentes describen un pueblo "tomado" por fuerzas especiales y patrullas tras las protestas provocadas por los apagones, la falta de agua y el aumento del costo de la vida.
Según testimonios recogidos por DIARIO DE CUBA, agentes policiales realizaron disparos al aire para dispersar a los manifestantes y evitar que las protestas se extendieran a otras localidades. "La Policía está nerviosa, asustada", afirmó previamente una fuente local.
La represión ocurre además en medio del operativo nacional desplegado por el régimen cubano el 20 de mayo, aniversario de la República. En Antilla, los vecinos describen un pueblo agotado tras meses de apagones extremos y de escasez. "Aquí hasta los niños chiquitos están locos porque venga Trump… saben que esta gente no va a resolver nada", dijo una persona de Holguín en declaraciones previas a DIARIO DE CUBA.
Los cubanos salen a protestar y en media hora se cansan y se ponen dar trova con la policía.
Mas tarde la policía se los lleva presos por estar de mirones o de troveros. En fin, que así es mejor que no protesten.
Aprendan que la policía no tiene compasión con ustedes. Asi que no tengan compasión con los policías tampoco.