La Habana avanza en el montaje de una terminal para el futuro servicio de taxis ruso-cubano, mientras en Sancti Spíritus las autoridades suspenden rutas intermunicipales y urbanas por la aguda escasez de combustible.
El proyecto anunciado por Moscú contempla una flotilla inicial de 50 vehículos Moskvich —de gasolina y eléctricos— destinados a operar en la capital cubana. Según informó el Departamento de Transportes de Moscú al diario ruso Izvestia, citado por el portal oficial Cubadebate, ya comenzaron las obras constructivas en los terrenos donde funcionará la infraestructura del servicio.
Taxis rusos en Cuba: qué incluirá el proyecto
Las autoridades rusas indicaron que la terminal contará además con infraestructura de carga solar para los autos eléctricos. Moscú aseguró que los vehículos y el equipamiento "ya están listos para ser enviados" a Cuba.
"En el futuro, una flota de taxis Moskvich podrá prestar servicio a los residentes de La Habana, a los turistas rusos y de otros países", señaló el organismo ruso.
El anuncio llega en momentos en que el transporte público cubano atraviesa una de sus peores crisis en décadas, marcada por la falta de combustible, piezas de repuesto y deterioro de la infraestructura estatal.
La entrada de taxis rusos añade un nivel más a la creciente dependencia de La Habana de Moscú. En abril un alto funcionario ruso anunció que el Gobierno cubano permitirá que empresas de Rusia gestionen la producción industrial de entidades de la Isla.
El ensamblaje de vehículos rusos en Cuba, que se suspendió en marzo, apenas un año después del lanzamiento de esa producción, debido a los apagones y a la crisis energética que sufre el país, también se espera que se reanude una vez que el suministro energético se normalice, según informó el viceministro de Industria ruso, Roman Chekushov, que visitó La Habana.
Dos semanas antes, llegó al puerto de Matanzas del petrolero Anatoly Kolodkin, con unas 100.000 toneladas de crudo, el primer cargamento de este tipo recibido por Cuba en los últimos cuatro meses, luego de que EEUU autorizara su arribo como excepción al embargo de las importaciones de petróleo de La Habana, impuesto a fines de enero. Un segundo cargamento a bordo del sancionado buque Universal estaría a unos 1.600 kilómetros de la costa cubana, sin una fecha clara de llegada, con alrededor de 270.000 barriles de diésel, según datos de la firma de inteligencia marítima Vortexa Ltd., citados por Bloomberg.
Sancti Spíritus paraliza rutas por la crisis del combustible
Mientras se anuncian nuevos taxis para La Habana, en Sancti Spíritus las autoridades reconocieron este miércoles que la escasez de combustible obliga a reajustar y suspender servicios de transporte de pasajeros.
La Dirección Provincial de Transporte informó que quedan suspendidos desde este jueves los ómnibus entre los municipios y la cabecera provincial, así como el servicio urbano en la ciudad de Sancti Spíritus, reportó el periódico oficial Escambray.
También fueron detenidos los viajes hacia las comunidades de Paredes, Guasimal y Tunas de Zaza.
La conexión con La Habana se mantiene, por ahora, con una sola salida diaria a la 1:00 de la madrugada y regreso a las 2:40 de la tarde.
Según declaró a Escambray Alberto Martínez García, director de la Empresa Provincial de Transporte, las limitaciones buscan preservar "servicios vitales".
Qué servicios siguen funcionando
Las autoridades aseguraron que se mantendrá el traslado de personal médico hacia hospitales provinciales; los servicios de Medibús dentro de la provincia y hacia Santa Clara y La Habana; el transporte de pacientes de hemodiálisis; los movimientos de alimentos vinculados a la canasta básica y el consumo social y los ecomóviles en Trinidad, Yaguajay, Cabaiguán y Sancti Spíritus.
Además, el Gobierno provincial anunció la llegada prevista de diez autos eléctricos destinados al sistema de Salud en Trinidad y otros diez triciclos eléctricos para operar en Jatibonico y Fomento.
Los recortes nacionales siguen vigentes desde febrero
Las nuevas restricciones en Sancti Spíritus se suman a las medidas aplicadas desde febrero por el Ministerio de Transporte, cuando el ministro Eduardo Rodríguez Dávila se refirió al impacto nacional de la crisis de combustible.
Entre las disposiciones aún vigentes están la reducción de Ómnibus Nacionales a una sola salida diaria entre La Habana y las cabeceras provinciales, la disminución de frecuencias ferroviarias y la suspensión de numerosos servicios locales e interprovinciales.
El Gobierno también paralizó las listas de espera en terminales, restringió transportaciones de carga asociadas a eventos y priorizó únicamente servicios considerados esenciales.
Como alternativa, las autoridades han insistido en ampliar el uso de vehículos eléctricos y triciclos con estaciones de carga alimentadas por paneles solares, aunque estos programas avanzan lentamente y resultan insuficientes frente al deterioro general del sistema de transporte cubano y las necesidades de movilidad de la población.