Mientras aumentan los delitos en Cuba y organizaciones como el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC), del laboratorio de ideas Cuba Siglo 21, confirman "una escalada sostenida y alarmante de la criminalidad", el Ministerio del Interior (MININT), responsable directo de no frenar el aumento de la violencia, presumió esta semana de supuesta eficiencia al resolver en poco tiempo un asesinato múltiple cometido en Villa Clara.
Así, el MININT informó que "se encuentran detenidos cinco ciudadanos, presuntamente implicados, en el asesinato de tres personas, residentes en Carretera a Sagua Km 1, entre Planta de Asfalto y callejón El Jardín, en Santa Clara".
Sobre el crimen, ocurrido el 30 de marzo, la entidad operativa de investigaciones subrayó que posee elementos suficientes para el esclarecimiento de lo ocurrido. Sin embargo, en otro momento de la nota, el MININT sostuvo que "trabaja intensamente para esclarecer lo ocurrido", lo que da muestras de sus contradicciones.
Mientras los índices de criminalidad se mantienen al alza y el régimen dedica más recursos a la represión que a atender los reclamos ciudadanos, el MININT destacó que "hechos repudiables como estos no quedarán impunes". No obstante, debido a la ineficiencia del organismo, numerosos delitos en la Isla no reciben la respuesta que cabría esperar, a no ser que estén vinculados a protestas, carteles o acciones contra el régimen.
Según el más reciente informe del OCAC, en 2025 se identificaron y verificaron 2.833 reportes de delitos, lo que representa un aumento del 115,11% respecto a 2024 (1.317 reportes) y un incremento del 336,58% en comparación con 2023 (649 reportes). Estas cifras, obtenidas mediante un proceso sistemático de verificación y triangulación de fuentes públicas, "contradicen de manera frontal la narrativa oficial sobre una supuesta disminución de la criminalidad en el país", indicó.
"El crecimiento no se limita al volumen total de hechos delictivos, sino que se expresa también en la diversificación del ecosistema criminal y en su mayor impacto social. Los robos continúan siendo el núcleo más voluminoso del delito, con 1.536 reportes en 2025, un 74,55% más que en 2024 y casi cinco veces más que en 2023, reflejando el grado de precarización material y deterioro del control social no político", detalló el informe.
Al propio tiempo, el OCAC advirtió que esta expansión del delito no puede interpretarse como una suma de hechos aislados, sino como el resultado de un entramado de causas estructurales —económicas, institucionales, sociales, políticas y culturales— que el Estado cubano no reconoce públicamente y para las cuales no dispone de soluciones eficaces.
Así, Cuba Siglo 21 enfatizó que "la criminalidad en Cuba crece en frecuencia, se diversifica y se vuelve socialmente más dañina, con un aumento sostenido del número de víctimas y de personas implicadas en hechos delictivos".
"Cuba es un Estado mafioso, donde la regla es sálvese quien pueda y donde ya no hay ninguna intención de ayudar a la gente de los sectores más bajos. Entonces, si se vive en una sociedad hundida en la miseria y, además, no hay valores sociales o religiosos que ayuden a mantener un código de conducta, lo más probable es que se incrementen los actos delictivos", señaló Juan Antonio Blanco, director de dicho laboratorio de ideas.