Luego de que este martes el Congreso de España rechazara una propuesta del Partido Popular (PP) que instaba al Gobierno de Pedro Sánchez a proteger a las mujeres cubanas de la represión castrista, la Red Femenina de Cuba advirtió sobre la "orfandad de la solidaridad y la disonancia ideológica" que demuestran el rechazo de los partidos de izquierda a la propuesta. "Para las mujeres que enfrentamos diariamente el aparato represivo de un Estado totalitario, esta negativa resulta, a todas luces, inconcebible", enfatizó la organización.
Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, quien recibió en febrero en Madrid a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, sostuvo que la situación en la Isla es "inaceptable", pero culpó de ello al "cerco energético" impuesto por la Administración de Donald Trump. Su formación política, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), rechazó la propuesta de exigir protección para las mujeres cubanas y lo justificó con que esta "buscaba pretender un posicionamiento político sobre Cuba".
No obstante, el posicionamiento político sí ocurrió, toda vez que el propio Albares afirmó que "España va a estar siempre al lado del pueblo hermano de Cuba en esas necesidades que tiene en estos momentos, para garantizar su bienestar, para garantizar la ayuda de emergencia". Además, en el contexto de una posible transición en la Isla, el diplomático sostuvo que "estará al lado del pueblo cubano para que sean ellos y solo ellos, libremente, quienes decidan el futuro de Cuba".
Frente a este panorama, la Red Femenina de Cuba subrayó: "Asistimos a un ejercicio de profunda disonancia ética por parte de un sector de la política española que, desde la comodidad de la democracia, se autoproclama habitualmente como el máximo adalid de los derechos humanos. En una dolorosa paradoja, aquellos que enarbolan las banderas del progresismo han optado por dar la espalda a las víctimas".
"Es esta misma izquierda, autoerigida como magnánima y solidaria en los foros globales, la que parece haber desembarcado políticamente en Cuba no en auxilio de los oprimidos, sino como un escudo diplomático para la dictadura", agregó.
Al propio tiempo, la Red Femenina de Cuba recalcó que "la defensa de la vida y la libertad de activistas, periodistas y mujeres defensoras de los derechos humanos no puede estar sujeta a simpatías ideológicas ni a cálculos geopolíticos".
Por su parte, el director de Estrategias del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, Yaxys Cires, dijo a DIARIO DE CUBA que esta parte de la izquierda que rechazó la propuesta del PP "no está con el pueblo cubano y no sé cómo pueden justificar su apoyo a un régimen decadente que reprime a mujeres, encarcela a niños y hunde en la miseria a millones de adultos mayores".
La proposición rechazada, que fue debatida en la Comisión de Cooperación Internacional para el Desarrollo del Congreso de los Diputados, pretendía pedir al Gobierno español "reforzar, en el marco de la cooperación española y la acción humanitaria, el seguimiento de la situación de derechos humanos en Cuba, incorporando de forma expresa la situación de mujeres defensoras de derechos humanos, activistas y periodistas".
También solicitaba promover "una condena unánime a la dictadura de Cuba" en los foros de los que España forma parte y "orientar instrumentos de cooperación" para el apoyo y protección de la sociedad civil independiente dentro de Cuba.