Las declaraciones de Rusia respecto al régimen cubano, aliado de larga data, siguen ancladas en el mismo sitio desde hace más de dos meses, en medio de tensiones geopolíticas que afectan la continuidad del régimen de La Habana. Así, este martes, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo en un encuentro con la prensa que Moscú está dispuesto "a brindar toda la ayuda posible" y reconoció que en la Isla "existen importantes problemas humanitarios".
Sin embargo, las autoridades rusas siguen sin dar pasos concretos, lo que demuestra que no estarían dispuestas a socorrer a su aliado caribeño. "Estamos trabajando en todas estas cuestiones con nuestros interlocutores cubanos", dijo Peskov, en una declaración similar a la que ha venido haciendo semana tras semana desde que Donald Trump elevó la presión sobre el régimen.
En tal sentido, el pasado 12 de febrero, el portavoz dijo que Rusia "analiza opciones" para brindar asistencia al régimen de Cuba en medio de la presión de EEUU por la interrupción del suministro de petróleo a la Isla, pero aclaró que "no desea ninguna escalada" con el Gobierno de Trump. Desde entonces, ningún cargamento de petróleo ruso ha llegado a Cuba, lo que da cuenta de la estrategia rusa de muchas palabras y pocas acciones.
Al propio tiempo, la Cancillería rusa emitió una declaración en la que sostuvo: "Brindamos y seguiremos brindando a Cuba el apoyo necesario, incluido el apoyo material". Sin embargo, no ofreció ningún detalle al respecto y se limitó a expresar su "profunda preocupación por la escalada de tensiones en torno a Cuba y la creciente presión externa sobre la Isla".
"En el contexto de una atmósfera de confrontación artificialmente creada, Rusia reafirma su solidaridad inquebrantable con el Gobierno y el hermano pueblo cubano", agregó, al tiempo que condenó "enérgicamente los intentos de injerencia brusca en los asuntos internos de un Estado soberano, las intimidaciones y la aplicación de medidas restrictivas unilaterales ilegales".
Moscú enfatizó la justificación habitual de La Habana y culpó al embargo de EEUU por el resquebrajamiento integral de la Isla. Además, la Cancillería recurrió a la retórica para decirse "convencida" de que el "heroico pueblo cubano" "sabrá defender el derecho inalienable a elegir soberanamente su camino de desarrollo".
Hace menos de una semana, el canciller cubano Bruno Rodríguez sostuvo una conversación telefónica con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en la que, sin embargo, abundaron las palabras, pero estuvieron ausentes los compromisos. La llamada tuvo lugar casi un mes después de que Rodríguez visitara Moscú en su infructuosa gira internacional en busca de apoyos ante el ultimátum que Trump lanzó a La Habana. En aquella ocasión se reunió con Vladimir Putin y con el propio Lavrov, sin obtener nada concreto.
En este contexto, el exdiputado a la Duma Estatal de la Federación de Rusia y escritor Zajar Prilepin señaló que Rusia está perdiendo en Cuba a su último aliado fiel en el hemisferio occidental.
En un texto difundido por medios rusos, el bloguero, vocero del Kremlin y uno de los más feroces defensores de la doctrina de un nuevo espacio colonial de influencia geopolítica de Rusia, sostuvo que "durante décadas, Moscú inyectó decenas de miles de millones de dólares en el régimen cubano, con la esperanza de comprar la lealtad de La Habana, pero, en realidad, ese dinero simplemente ardió en el horno de una estrategia mediocre".
Así, en plena confrontación con Occidente, Moscú administra sus recursos con lógica estratégica: Cuba es simbólica, pero no prioritaria. Sus declaraciones y limitadas acciones dan cuenta de ello.
Y yo le hago una preguntita a los trumpistas del foro: ¿no era que Cuba no estaba en el "área de influencia" de Rusia?
No pudieron sacar a Cuba del subdesarrollo en casi 31años como satélite y portamisiles del Caribe a 90 millas de USA .No creo que ahora ,con lo ocupados que están con Ucrania y la OTAN como para ocuparse de ese adefesio tropical lleno de generales ladrones formados en sus academias de la era soviética, ya bastante perdida les dimos .....
Mal negocio para los rusos meterse con los cubanos. Parafraseando a García Márquez, el régimen sería Crónica de una caída anunciada.