Dos sanitarios cubanos con años de servicio en la brigada médica de Cuba en Venezuela murieron este fin de semana en la nación sudamericana, informaron familiares y fuentes oficiales.
Se trata del licenciado en Laboratorio Clínico Yosewel Díaz Camaliche, de 48 años, y del doctor Roberto Mengana Arias, de 40 años.
La muerte de Díaz fue anunciada este domingo en el canal institucional de Facebook del Policlínico Pedro Borrás Astorga, en Pinar del Río, donde trabajaba antes de salir hacia Venezuela.
"En la tarde de hoy se recibe en el Policlínico Pedro Borrás Astorga la triste noticia del fallecimiento del colaborador Yosewel Díaz Camaliche en la hermana República Bolivariana de Venezuela, cumpliendo la honrosa misión internacionalista de llevar salud a los pueblos", se lee en el comunicado.
"Hoy, el gremio de batas blancas pierde a un hombre íntegro cuyos valores y responsabilidad le hicieron ganar un lugar de respeto entre sus compañeros. EPD", agrega la publicación, sin precisar la causa del fallecimiento. En los comentarios, varios usuarios mencionan una posible muerte súbita.
En declaraciones a DIARIO DE CUBA, una excolega del laboratorista, que prefirió no ser identificada por respeto a la familia, afirmó que se trató de un infarto.
"Le dio un dolor que le subió por el brazo derecho. Lo llevaron al CDI (Centro de Diagnóstico Integral) y allí sufrió un infarto que, se piensa, fue masivo", relató. El licenciado había llegado al país hacía apenas cuatro meses, en noviembre, agregó.
A Díaz le sobreviven su esposa —quien se encuentra en Venezuela con él—, su madre, un hijo y un hermano, según la misma fuente.
El doctor Mengana, por su parte, "falleció esta mañana en un accidente de tránsito", publicó en Facebook Rayne Daniel Molina Arias, hermano del médico. Según explicó, las autoridades cubanas comunicaron a la familia que debía asumir los costos de la repatriación del cuerpo, ya que no era responsabilidad del Estado.
"Nos acaban de informar que, para traer su cuerpo y que pueda ser velado y enterrado aquí (…), nos están cobrando 10.000 USD en Venezuela, un dinero que no tenemos, y el Gobierno cubano no se hace cargo de esta situación", escribió, y pidió ayuda para que su madre pueda dar sepultura a su hijo.
DIARIO DE CUBA conversó con dos familiares del médico, uno cubano y otro venezolano, quienes señalaron que, al momento de su muerte, Mengana ya no formaba parte de la brigada médica cubana y residía en Venezuela con su familia.
"Tantos años de servicio y entonces sucede esto", lamentó desde Cuba un pariente que prefirió mantener el anonimato.
Mengana fue enviado por primera vez a Venezuela en 2011. Posteriormente, cumplió una misión en Guinea Ecuatorial y, más tarde, regresó al país sudamericano. En total, "prestó unos 15 años de servicio", dijo a DIARIO DE CUBA, desde Venezuela, una pariente de su esposa que prefirió no ser identificada.
En ese país, el médico dejó dos hijos, un hijastro y su esposa. En Cuba permanecen su hermano y su madre, enferma "con cáncer de tiroides y una traqueostomía", cuya salud se ha deteriorado debido a "la falta de medicamentos e insumos en el hospital", escribió Molina en Facebook.
"Necesito visibilizar esta situación para ver si puedo reunir el dinero y traerlo para poder darle su último adiós", añadió.
Actualmente, más de 24.000 profesionales cubanos prestan servicios en 56 países, según cifras oficiales de la Unidad Central de Cooperación Médica. Este esquema se encuentra bajo un creciente escrutinio internacional, por ser considerado por diversos actores como una forma de trabajo forzoso.
De ese total, unos 13.000 se encontraban en Venezuela en el momento de la toma de Nicolás Maduro por el Ejército de EEUU el pasado 3 de enero, entre ellos militares cubanos integrados en el círculo de seguridad del exgobernante venezolano.
Desde entonces, las autoridades cubanas han iniciado una evacuación discreta de su personal, bajo el pretexto de viajes programados por vacaciones o por fin de misión.
En declaraciones previas a DIARIO DE CUBA, una doctora que presta servicios en el estado venezolano de Miranda explicó que los coordinadores estaduales activaron el protocolo de evacuación y primeros auxilios, manejo de urgencias y soporte en emergencias (PAMUSE), que incluye la indicación de mantener preparada una mochila con artículos básicos de subsistencia.
Dos días después, la profesional fue informada de que su vuelo sería la semana siguiente. "Primero van a sacar a los que tienen fin de misión", aseguró, un testimonio que coincide con otros difundidos en redes sociales.
Sin embargo, DIARIO DE CUBA recientemente pudo conocer que la doctora aún permanece en Venezuela. "Están priorizando a los más viejos", a los que más años llevan en el país, dijo otro médico que también lleva semanas esperando, con las maletas hechas, su viaje de regreso a la Isla.
Es increíble como buena parte de ese pueblo sometido no entiende que para la cúpula de un régimen totalitario, todos excepto la familia y los allegados de los gagsters, son objetos desechables una vez que han cumplido el periodo de obsolescencia programada para el que fueron diseñados.
En el barrio y en el centro de trabajo de estos “cooperantes solidarios”, había y hay decenas de abnegados revolucionarios e internacionalistas abandonados en la absoluta miseria, pero probablemente no querían verlos o pensaron que a ellos no les tocaría, en parte porque el llamado de la pacotilla era más fuerte.
Ahora los que quedaron en el campo de concentración si desean traer a sus seres queridos, deberán pagarle $10,000 o llegar a un arreglo con los mismos que los traficaron en nombre de la hermandad de los pueblos.
El artículo es confuso, pues desde su titular sugiere que los dos eran "colaboradores". El asunto es que (por el que piden 10 mil dólares, y cito del proprio artículo) "Mengana ya no formaba parte de la brigada médica cubana y residía en Venezuela con su familia."
Ya que acaben de sacar a todos esos "profesionales de la salud" de Venezuela. Y de paso cerrar la embajada cubana en caracas.