Estaba en el libreto. No había que ser profeta. La crisis interna y la crisis externa resueltas en lancha. La mano de la CIA, la pérfida gusanera de Miami. Lancha que viene y lancha que va. Esta vez, el pasado miércoles 25 de febrero, con cuatro muertos y seis heridos de nuestro bando. Justo en el momento en que la dictadura necesitaba una victoria. Desesperadamente.
A estas alturas (escasa la información y abundante la desinformación), igual puede haber sido una operación de exiliados que salió mal o que fue infiltrada por la Inteligencia castrista; esa amarga sospecha pesa contra todo el que tuviera conocimiento de la misión. Inicialmente, se mencionó entre los detenidos a Rolando Roberto Ascorra Consuegra, que no se movió de Miami. La pifia, atribuida a "un error de apreciación en la identificación", según el comunicado del MININT, da pie a presumir que la lista antecedía al fatal encuentro. Asimismo, las autoridades afirmaron que un séptimo detenido, Duniel Hernández Santos, "confeso de sus acciones", viajó desde Miami para servir de contacto en tierra. Sin embargo, una fuente en esta ciudad dijo al activista e influencer Eliecer Avila, que Hernández había sido deportado a la Isla en 2024.
En una conferencia de prensa el 5 de febrero en el Palacio de la Revolución, el dictador designado, Miguel Díaz-Canel, había anticipado que se fraguaban planes "terroristas" desde EEUU. Como suele ocurrir, la prontitud y unanimidad en reforzar la versión oficialista, de manera sesgada o directa, por parte de periodistas, influencers y plataformas procastristas fuera de la Isla, apunta a una preparación previa. La prisa o la pereza hace que algunos repitan las mismas palabras y hasta los mismos giros sintácticos de una común consigna.
El énfasis en que había una notable actividad de entrenamiento de varios grupos contrasta con la inacción de las pasadas décadas. Del testimonio de activistas de organizaciones anticastristas familiarizados con estas iniciativas en épocas anteriores se deduce sumamente improbable que un auge en esos entrenamientos pasara inadvertido. ¿Dónde entrenaban? ¿Cuáles grupos?
A diferencia de otras ocasiones, la Fiscalía de Florida ha iniciado su propia investigación, sin tomar por definitiva la narrativa castrista. Siguiendo el récord de más de 60 años, debemos dudar hasta de la localización y la hora que se le atribuye al suceso. El viernes 27, el programa televisivo Razones de Cuba presentó al fiscal jefe de la República de Cuba, acompañado del lado del MININT por el jefe de Guardafronteras, el segundo jefe del órgano especializado en delitos contra la Seguridad del Estado y el jefe de los servicios médicos. (Al escucharlos, uno se aproxima a entender por qué la chispa de la libertad no prende en esas filas). Aparte de otras incongruencias entre los mismos reportes oficiales, la saga de los cinco "heroicos" guardafronteras que superaron (con solo un herido) a diez expedicionarios, no disipa la conjetura de un exceso de fuerza oficial, por lo demás frecuente, contra un grupo que habría bajado sus armas.
El suceso ocurrió a 30 años del derribo en aguas internacionales de dos avionetas de Hermanos al Rescate por la aviación castrista, el 24 de febrero de 1996, que costó la vida a cuatro cubanoamericanos; tres de ellos ciudadanos y uno residente de EEUU. También coincidiría con supuestos contactos el miércoles entre funcionarios del Departamento de Estado y Raúl Guillermo ("El Cangrejo") Rodríguez Castro, nieto preferido de Raúl Castro, durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (CARICOM) en San Cristóbal y Nieves. ¿Valió de algo que "El Cangrejo" llegara a las conversaciones con la gastada joya de otra incursión armada "amparada" por Washington?
Contrario a su intención, el episodio abre una fisura favorable a La Habana en el marco de los últimos acontecimientos. En lo interior, le ofrece al MININT una reivindicación de su sórdido prestigio tras la humillación sufrida en Caracas el pasado 3 de enero en combate con un puñado de fuerzas especiales norteamericanas. De cara a la Casa Blanca, ganan una oportunidad de introducir un diálogo alternativo, enfatizar una disposición al entendimiento, construir relaciones personales con los pertinentes funcionarios (que a veces sí son determinantes), mostrar las máscaras que satisfagan a los políticos republicanos que no quieren tropas sobre el terreno ni echarse arriba la crisis humanitaria de un país sin infraestructura con nueve millones de habitantes.
Nada tan mezquino como sumar esos cuatro muertos y seis heridos a una memoria de operaciones estériles contra el castrismo. Mucho menos tomarlo como argumento contra el derecho de los cubanos a la resistencia. Si hubo imprevisión, no empaña el sacrificio. Si hubo traición, empaña nuestra conciencia nacional. Claroscuros de un horizonte que se apaga entre una lancha que viene y una lancha que va.
Flojito este articulo de Andres. Dada su calidad como escritor esperaba un articulo mas contundente.
La DGI mejor se calla la boca y cierra este caso.
Primero que eran 11 personas (el que estaba en Miami al momento del desembarco era el 11)
Luego que eran dos lanchas
Reportaron 4 muertos, pero ahora son 3
En fin. Que acaben de meter presos a los que sobrevivieron. Espero no los fusiles, aunque no me sorprenderia. Que cierren el caso y a otra cosa mariposa.
Las lanchas aparecen como una cuestión molesta para el régimen, que siempre se ha encargado de tergiversar y/o silenciar a los secuestradores, cuando eran de la isla, o como en este caso viniendo de EEUU, en donde al parecer le pusieron toda la parafernalia de asalto y pacotillas varias, que encontraron en alguna unidad militar cubana.
Siempre la misma novela...!
Recuerdo a un “individuo” medio raro que conocí a mi llegada a Mayami, que perjuraba que la información de aquella “lancha” con tres o cuatro “contrarrevolucionarios” que tratataron de infiltrarse en Cuba, que FC mandó a fusilar, salió desde la sede de Alpha 66, y los guarda fronteras del MININT los estaban esperando, incluso este tipo que vivía a cuatro cuadras del Parque de la Cubanidad (o algo así) se la pasaba jugando dominó con todos esos “combatientes”
Nunca está de más el poner en evidencia la maldad del castrismo; pero hay que ser muy radical ideológicamente en su contra para dar por seguro que este asunto de la lancha fue completamente orquestado por ellos.
Mi opinion es que las mentes radicales existen y son dañinas, y eso es algo que el castrismo manipula a la perfección.
Asi ha sucedido con este episodio que Andres Reynaldo vuelve a colocar en el hit parade, pero que no representa nada verdaderamente. Y menos en medio de los acontecimientos en Iran.
Son patadas de ahorcado del castrismo.
Tan predecibles como ayer ...