Los aproximadamente 50 cubanos con órdenes de expulsión de Estados Unidos que fueron enviados a la Base Naval de Guantánamo ya se encuentran otra vez en territorio estadounidense, mientras tanto ellos como sus familiares en la Isla ignoran qué pasará con ellos finalmente.
El medio estadounidense The New York Times, que ha seguido la historia de estos migrantes, informó que el grupo se encuentra ahora en el Centro Correccional del Condado de Adams, en Natchez, Mississippi. Solo uno fue separado del resto y enviado a Houston para recibir atención médica.
El dato fue proporcionado por familiares de los migrantes, que hablaron bajo condición de anonimato, por miedo a que sus seres queridos sufran represalias.
Se trata de unos 50 hombres, en edades de entre 20 y 50 años, que fueron trasladados a la base militar estadounidense entre mediados de diciembre de 2025 y principios de enero.
Funcionarios del Gobierno estadounidense dijeron que el plan era subir a esos hombres a un avión, llevarlos a un aeropuerto estadounidense, probablemente en Puerto Rico, y luego a La Habana, como solución a la restricción de vuelos directos. Finalmente, eso no ocurrió.
Los primeros 22 cubanos fueron trasladados a la Base de Guantánamo a mediados de diciembre del año pasado, según informó entonces el medio estadounidense. Su arribo fue confirmado entonces por la agencia Europa Press y difundido por el portal oficial Cubadebate, que no aclaró si La Habana los recibiría.
En aquel momento, la vocera del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés), Tricia McLaughlin aseguró que en ese primer grupo había personas "con antecedentes penales por homicidio, secuestro, agresión, lesiones, obstrucción a la aplicación de la ley y crueldad hacia un menor".
Sin embargo, al menos seis expulsados tenían permiso de trabajo en EEUU y habían solicitado asilo, según relataron familiares en Cuba a The New York Times a finales de enero.
Como sus casos de asilo podrían haber tardado años en resolverse, esos hombres aceptaron regresar a Cuba. Para su sorpresa, el vuelo que los transportaba no aterrizó en La Habana, sino en Guantánamo.
Hasta el momento, el DHS no ha explicado públicamente por qué esos fueron elegidos esos cubanos para ser trasladados a la base militar estadounidense en Guantánamo, ni por qué fueron devueltos a EEUU.
Existe una restricción de vuelos directos entre La Habana y la Base Naval de Guantánamo. La última entrega a las autoridades de Cuba de nacionales que terminaron en la instalación militar, a través de una puerta cercana a la valla de seguridad, se produjo hace dos años.
No obstante, para el abogado Lee Gelernt, de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés) el traslado de los cubanos a la Base Naval de Guantánamo para luego devolverlos a EEUU ha sido una operación destinada a asustar a los inmigrantes.
"El hecho de que la administración Trump enviara a docenas de cubanos a Guantánamo durante semanas, solo para luego traerlos de vuelta a Estados Unidos, revela lo absurdo de la política gubernamental en Guantánamo", dijo Geelernt, según The New York Times.
"Sencillamente: es teatro político diseñado para asustar a los inmigrantes", subrayó.