La cubana Yarenni Dominguez Caldevilla exige justicia para su hijo Deiby Díaz-Pimienta, quien pudo haber ingresado a la lista de jóvenes muertos durante el Servicio Militar Obligatorio en Cuba en 2025. Cuatro meses después de haber sido baleado por un oficial, el recluta está preso, mientras su agresor está en libertad.
El incidente que casi acaba con la vida de Díaz-Pimienta ocurrió el 20 de septiembre del año pasado, en la Unidad Militar 4600, ubicada en El Ocho de La Coloma, de Pinar del Río, donde el joven pasaba el servicio.
La madre relató al medio independiente Cubanet que el joven tuvo un altercado con un oficial identificado como Ernesto, después de terminar su guardia, y ambos se golpearon hasta que los separaron otros oficiales.
Todo pudo terminar con el intercambio de golpes y, quizás, una medida disciplinaria, pero el militar llamado Ernesto le pidió la llave del cuarto de armamentos al oficial de guardia.
"Subió, cogió una AKM, le quitó las salvas y bajó con esa arma cargada en busca de mi hijo. Rastrilló el arma en la escalera y llamó a Deiby", contó la mujer. "Eso se llama intento de asesinato con premeditación, según las leyes de este país", precisó.
Según el relato de Domínguez Caldevilla, el oficial entró con el arma cargada a la compañía, donde dormían los oficiales y les apuntó. Esto, aseguró, lo supo a través de los propios reclutas, cuyas vidas también estuvieron en peligro.
"Cuando a él lo sacan de la compañía con esa arma cargada, Deiby sale a ver qué pasó y en el momento en que sale al lobby (el teniente Ernesto) le da el tiro en el muslo de la pierna derecha, a un metro de distancia", contó la madre.
El disparo pasó a milímetros de la arteria femoral. De haberla rozado, el joven pudo haber muerto desangrado, por lo que el médico que lo atendió le dijo a la madre que su hijo realmente nació ese 20 de septiembre.
Pero, incluso para recibir atención médica, Deiby Díaz-Pimienta pasó una odisea. Su madre contó que fue trasladado al puesto médico, que se encontraba "a una distancia considerable", a pie. Allí solo había una enfermera y un "sanitario", que no es más que un soldado.
"La enfermera no sabía qué hacer, tremendo estado de nervios que tenía, imagínense un soldado con un tiro y desaguándose. Ni siquiera un torniquete le hicieron", criticó la mujer.
Al Hospital General Abel Santamaría, el recluta herido fue traslado en el piso de una ambulancia y con una vena canalizada, mientras dos soldados debían agarrar la puerta del vehículo. Dos días después, fue transferido al Hospital Militar, donde estuvo ingresado durante casi dos meses.
En una ocasión, un mayor de apellido Ortega no solo justificó el disparo que recibió el recluta, sino que le dijo a la madre en su cara que él lo habría matado.
"Esos son los oficiales que tenemos hoy cuidando nuestros hijos en las unidades militares", alertó Dominguez Caldevilla en un post el 24 de enero, cuando decidió romper el silencio sobre lo ocurrido con el joven recluta.
"Hasta hoy estuve callada porque a petición de los jefes de la Región me dijeron que no subiera nada para las redes que todo se iba a solucionar", explicó.
Sin embargo, el día anterior, los oficiales fueron a buscarlo porque, según un fiscal, el joven debía estar ubicado en un hospital militar, pues todavía estaba cumpliendo el servicio. La realidad fue que, en cuanto llegó al hospital, Díaz-Pimienta fue esposado y trasladado a la unidad militar de Prevención, ubicada en el Entronque de Ova.
Su madre no supo de él en tres días. Sus intentos de que los militares y el fiscal le dieran razones de su hijo fueron vanos. Nadie atendió las llamadas de esta mujer, que es una madre soltera y tiene otro hijo de 12 años.
Pudo ver a Díaz-Pimienta, durante diez minutos, el lunes 26 de enero. Al día siguiente iba a ser trasladado a la prisión militar El Globo, ubicada en La Habana, pero lo llevaron de vuelta a Pinar del Río por falta de capacidad.
El joven está acusado de desobediencia y de actuar violentamente contra un jefe, mientras el oficial que le disparó y pudo haberle provocado la muerte se encuentra en libertad. Supuestamente ya fue acusado, pero trabaja en la región militar y todas las noches duerme en su casa, a diferencia del hijo de Dominguez Caldevilla, quien exige que la ley sea "pareja para todo el mundo".
"Yo le doy gracias a Dios porque mi hijo está vivo, pero hace cuatro meses pude haberlo enterrado. Lo único que les preocupa es que me mantenga callada, pero me cansé de obedecer. Reflexionen madres, para que mañana no tengan que vivir el dolor que estoy viviendo hoy yo", alertó la madre.
En 2025, 19 jóvenes perdieron la vida durante el cumplimiento del Servicio Militar Obligatorio en Cuba, según los subregistros de organizaciones independientes de la sociedad civil.
El grupo No más víctimas en el Servicio Militar en Cuba registra, desde 2021, 117 víctimas, que incluyen fallecidos y jóvenes con secuelas permanentes.
HA LLEGADO EL MOMENTO DE LA REBELIÓN CONTRA LA DICTADURA. CON UN EMPUJONCITO BASTA. SI HACES ESTO TE ENCARCELARÁN, PERO NO POR MUCHO TIEMPO PORQUE GRACIAS A LAS MEDIDAS DE TRUMP, AL RÉGIMEN LE QUEDAN DÍAS.
Si eres joven, no ingreses en el SMO.
Lánzate a la calle a protestar.
Alumbra las noches con llamas de edificios del Gobierno.
Échale agua al tanque de gasolina de las patrullas para fundir el motor.
No hagas guardia en tu centro de trabajo.
No mandes a tus hijos a la escuela para ser adoctrinados.
No participes en actos convocados por la dictadura.
CUBANO, LA PATRIA CUENTA CONTIGO. PATRIA Y VIDA.