Las víctimas mortales de la violencia machista en Cuba durante 2025 ascendieron a 39, con la verificación del feminicidio de Yudislaimi Valdés Silediro, por parte del observatorio de género de la revista feminista Alas Tensas (OGAT) y la plataforma Yo Sí Te Creo.
La víctima, de 28 años y madre de una niña, fue asesinada presuntamente por su pareja, el 3 de noviembre en el poblado El Mamey, en San Nicolás de Bari, Mayabeque, informó Alas Tensas en su página de Facebook.
Este hecho, que ocurrió en la casa que compartían Valdés Silediro y su presunto agresor, confirma que el hogar es precisamente el lugar más peligroso para muchas víctimas de violencia machista en Cuba, como mostró DIARIO DE CUBA en un artículo.
A finales de octubre de 2024, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) emitió sus observaciones sobre el noveno informe periódico de Cuba y pidió al Gobierno prestar atención urgente a varios asuntos relacionados con la situación de las mujeres en el país, por los que manifestó preocupación.
Entre las numerosas recomendaciones, el CEDAW alertó sobre "los altos niveles de violencia de género, con un elevado número de feminicidios y agresiones, la falta de refugios para víctimas y la ausencia de una ley integral que cubra todas las formas de violencia".
"La falta de una ley integral y de refugios para víctimas aumenta el riesgo de explotación de mujeres afrodescendientes, rurales, con discapacidad y en situación de pobreza. También son insuficientes los esfuerzos para prevenir la explotación de las mujeres en áreas turísticas", señaló el comité de Naciones Unidas.
El feminicidio de Yudislaimi Valdés Silediro ocurrió apenas un día después del de Miriela Mesa Hernández, cometido presuntamente por su expareja el 2 de noviembre.
En poco más de diez meses de 2025, al menos 39 mujeres han muerto en Cuba como resultado de la violencia machista, mientras al menos 15 han sobrevivido a agresiones, según el subregistro de OGAT y Yo Sí Te Creo, que cada vez enfrentan más obstáculos para verificar los feminicidios dentro de la Isla.
"Cada vez resulta más difícil registrar los feminicidios en Cuba debido a la falta de transparencia institucional, la ausencia de estadísticas oficiales y la criminalización del activismo independiente", señala la directora de OGAT, Ileana Álvarez, en declaraciones a DIARIO DE CUBA.
"Aun así, OGAT y Yo Sí Te Creo continúan este trabajo con compromiso, porque consideramos que visibilizar el problema es un paso esencial para generar conciencia social", afirma.
"Este registro pone en la esfera pública la discusión sobre un grave fenómeno que es, por supuesto, estructural y que solo podrá eliminarse cuando se hable abiertamente de él y se implementen políticas públicas de prevención, educación, igualdad; se implementen refugios, y no únicamente medidas punitivas", subraya.