Los Partidos Comunistas de Francia (PCF) y Cuba (PCC) firmaron este viernes en París un acuerdo de colaboración que incluye el refuerzo de la cooperación política y de la batalla en las redes sociales, así como el trabajo conjunto en temas de comunicación, funcionamiento orgánico, económicos e ideológicos, informó la agencia estatal Prensa Latina.
El acuerdo, suscrito por el funcionario del Comité Central del PCC Juan Miguel García y el secretario nacional del PCF, Fabien Roussel, durante la apertura de la edición 90 del festival político-cultural Fête de l'Humanité, fue definido como "histórico" por ambas partes, toda vez que el documento "marca una nueva etapa en los intercambios, la cooperación y la amistad entre las organizaciones", indicaron.
Asimismo, en el festival político-cultural Fête de l'Humanité varias organizaciones pidieron la presencia de médicos cubanos que cubran la falta de galenos en ciudades y comunas francesas. En tal sentido, expusieron el "desierto médico que golpea al territorio nacional, su impacto en la calidad de vida y el malestar que genera en la población francesa", sin atender al desastre de los hospitales cubanos y el resquebrajamiento integral del sistema de salud de la Isla.
El vicepresidente del Consejo Departamental de Gard, Christian Bastid, dijo que "existen posibilidades de avanzar", toda vez que envió una carta al presidente francés, Emmanuel Macron, y este indicó que se escuche la propuesta.
Con la contratación de médicos cubanos bajo la lupa de EEUU, debido a los modelos de explotación a los que son sometidos por parte del régimen, las autoridades de la Isla buscan colocar a los profesionales exportados en países fuertes, que puedan representan un contrapeso respecta a Washington, y para eso utiliza a sus agente de influencia procastrista en Europa, que ya lograron, hace algunos años, establecer con la región italiana de Calabria un contrato como el pretendido con Francia.
En tal sentido, como parte de la propaganda que el PCC lleva a cabo en el viejo continente, el PCF se comprometió a "la promoción de encuentros de organizaciones de masas y sociales, entre ellas juveniles y sindicales, como una vía de impulso a la solidaridad internacional".
Además, el acuerdo incluye el envío de delegaciones entre las partes y el refuerzo de las acciones políticas que desarrolla el PCF en favor de la maltrecha Revolución Cubana, así como el aumento en los envíos de contenedores a la Isla con artículos de primera necesidad que el régimen es incapaz de proveer.
Hace poco menos de un año, en un encuentro similar, miembros de grupos procastristas y simpatizantes del régimen en Europa salieron del cuartel general del Partido Comunista Francés en París con el pedido de extender la ayuda al régimen más allá de la amplificación de su propaganda y aportar desde el punto de vista económico "soluciones" frente al embargo de EEUU, algo que no se ha concretado y por lo que el Gobierno cubano, desesperado, sigue clamando.
Desde hace décadas, a través del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y sus redes procastristas, el régimen se ha asegurado de amplificar su propaganda en países de todo el mundo. Gracias a este activismo político-ideológico, permanece en muchos sectores de la izquierda europea la imagen edulcorada y romántica de la Revolución Cubana, lo que el Gobierno aprovecha para obtener rédito económico, como hace habitualmente con formaciones de la izquierda española.
En tal sentido, en un artículo reciente publicado por DIARIO DE CUBA, el analista Roberto Álvarez Quiñones enfatizó: "Un antiguo proverbio chino dice: 'Dale un pez a un hombre y comerá hoy, enséñale a pescar y comerá el resto de su vida'. Esta sabia filosofía aplicada hoy a Cuba significa que la comunidad internacional no debe enviar donaciones y ayuda financiera a la dictadura castrista para supuestamente aliviar por un día el hambre y la escasez de todo, sino exigirle, presionarla y boicotearla hasta que libere a los cubanos y puedan de nuevo 'pescar', producir libremente de todo como lo hicieron hasta que les cayó encima la plaga comunista".
O sea, que el PC francés le brinda apoyo a un régimen que tiene a sus ciudadanos a oscuras, sin agua y pasando incontables trabajos. Para ellos ser "comunista" es una religión cuyos dogmas se siguen al pie de la letra, y en la que se le da la espalda a la realidad. Que Macron diga que atenderá la propuesta es típica reacción de un político cuya base de apoyo está más que agrietada. Ni al PC francés en su politiquería, ni a Macron les importa un comino qué pasa en Cuba mientras no se atente contra sus intereses.
En la foto, la compañera de la izquierda muy irrespetuosa --y ridícula-- con la bandera cubana colgando de sus orejas.