Back to top
Turismo

Delincuencia, enfermedades, apagones, escasez: Canadá actualiza las alertas de viaje a Cuba

Ottawa pide a sus ciudadanos 'ejercer un alto grado de precaución' y evitar 'mostrar signos de riqueza'.

Ottawa
Turistas de Canadá desembarcando en cayo Coco.
Turistas de Canadá desembarcando en cayo Coco. Radio Reloj

El Gobierno de Canadá actualizó el lunes 25 de agosto las advertencias de viaje a Cuba para sus ciudadanos, señalando los riesgos a que se enfrentan en la Isla con una minuciosidad que haría palidecer a los medios oficiales cubanos, para los cuales el país va de maravillas.

Según los "Consejos de viaje a Cuba" que regularmente publica Ottawa, los canadienses en la Isla deben tener "un alto grado de precaución", en especial en las carreteras y ciudades del país, con énfasis en la situación epidemiológica.

Las recomendaciones enfatizan que el viajero debe asegurarse de "comprar el mejor seguro de salud que pueda pagar" y que este "incluya evacuación médica y estadías en el hospital", puesto que en Cuba "la buena atención médica tiene una disponibilidad limitada".

Recuerda Ottawa que todo el sistema sanitario cubano es estatal, y si bien los médicos están generalmente bien capacitados, "las instalaciones están en malas condiciones " y "carecen de medicamentos básicos, suministros médicos y equipos. Las prácticas de higiene pueden ser inadecuadas".

En cuanto al servicio médico disponible en la mayoría de los hoteles y clínicas internacionales de las áreas turísticas, señala que este "suele ser mejor que los servicios ofrecidos en las instalaciones públicas". Pese a ello, añade, "los servicios de emergencia y ambulancia son limitados. Los tiempos de respuesta pueden ser lentos, especialmente fuera de las zonas turísticas".

"Traiga suficientes medicamentos para su estadía (...) Cuba enfrenta una grave escasez de medicamentos, incluidos antibióticos y analgésicos comunes. Además de su medicamento recetado, también debe traer cantidades suficientes de medicamentos básicos", precisa.

De acuerdo con las autoridades canadienses, hay alertas por riesgo de contagio de sarampión, Covid-19, virus de Oropouche y dengue, mientras que "se han reportado casos de hepatitis A en viajeros de regreso de Cuba".

Para evitar este último contagio, sugieren lavarse las manos con frecuencia, tomar precauciones con los alimentos y el agua y practicar el sexo seguro. 

Fuera de áreas turísticas como el Archipiélago de Jardines del Rey y cayo Largo del Sur, u otros donde existen resorts frecuentados por los canadienses, y para los cuales sugiere tomar medidas de seguridad normales, para el resto del país Ottawa advierte de los peligros que implica ser blanco de delitos.

"Se producen delitos menores, como carteristas y robos de bolsos", mientras que "el robo en habitaciones de hotel, particularmente en alojamientos privados (casas particulares), y en automóviles, es común". A ello se añaden "incidentes de delitos violentos" e "incidentes de agresión sexual contra mujeres canadienses, incluso en balnearios".

"Cuba tiene una economía basada en el efectivo. Es posible que deba llevar grandes cantidades de dinero en efectivo para realizar compras más grandes, pero hacerlo podría convertirlo en un objetivo de robo. Debe evitar mostrar grandes cantidades de dinero en efectivo en público", enfatiza.

Al propio tiempo, advierte que los turistas deben evitar "mostrar signos de riqueza", mantener "los dispositivos electrónicos fuera de la vista" y conservar "una copia digital e impresa de sus documentos de identificación y viaje" ante la eventualidad de que el pasaporte sea robado.

Frente a las agresiones sexuales, alerta que cualquier hecho de esa naturaleza debe ser denunciado "inmediatamente a la oficina del Gobierno de Canadá más cercana", así como presentar "una denuncia ante las autoridades cubanas y asegurarse de que la Policía local le proporcione una prueba de denuncia. Una investigación criminal no será posible si no se presenta una queja formal a las autoridades cubanas antes de salir del país".

Además, sugiere evitar "las áreas aisladas, incluso en resorts y terrenos de hoteles", tener "cuidado al tratar con extraños o conocidos recientes" y no "tomar el transporte público o caminar solo por la noche".

A todo lo anterior se suman los fraudes, en especial de empresas, incluidos taxis y el alquiler de autos clásicos, que pueden tratar de estafar al cliente cobrando precios exorbitantes.

"Algunos estafadores se especializan en defraudar a los turistas, a veces mediante amenazas o violencia. La mayoría de ellos hablan algo de inglés o francés y hacen todo lo posible por parecer amigables. Pueden ofrecerse a servir como guías o facilitar la compra de cigarros", señala.

"Los agentes turísticos y taxistas fraudulentos operan en todo el país, incluso en el aeropuerto internacional de La Habana. Se han producido robos de equipaje de los maleteros de los taxis", añade.

"En los bares, las trabajadoras sexuales, incluidas las menores de edad, pueden ser muy persistentes e intrusivas con los turistas que rechazan sus avances. Los extranjeros, incluidos los canadienses, han sido víctimas de robo después de tener relaciones sexuales, y algunos de ellos se han enfrentado a acusaciones de sexo infantil", asegura.

"Las personas, incluidas las mujeres, las personas LGBTQI+ y los miembros de grupos racializados, han sido objeto de acoso o abuso verbal", indica.

Alerta Ottawa sobre los apagones frecuentes que afectan a toda Cuba, particularmente fuera de La Habana, y la escasez crónica de víveres, agua embotellada y falta de combustible. Ante esto último, precisa, "viajar por la Isla es extremadamente desafiante".

"Los servicios de transporte público, incluidos los taxis, a menudo se ven interrumpidos, lo que deja a los turistas con pocas opciones para viajar. Algunos viajeros se han quedado varados temporalmente con un coche de alquiler. A menudo hay largas colas en las gasolineras, lo que ha provocado altercados".

"Las condiciones de las carreteras son malas en toda la Isla, excepto en la autopista central oeste-este", señala, al tiempo que recuerda que "muchos autos cubanos son viejos y están en malas condiciones. A menudo carecen de equipo de seguridad estándar. Algunos automóviles y la mayoría de las bicicletas no tienen luces que funcionen".

"Algunos conductores no respetan las leyes de tránsito. Muchos de ellos, que conducen bicicletas eléctricas para las que no se requiere licencia ni registro, son inexpertos y no están calificados. Beber y conducir también es común".

Además "se produce una escasez intermitente de agua del grifo proporcionada por los municipios, incluso en La Habana. La escasez de agua ha afectado a los centros turísticos en el pasado".

En cuanto a las telecomunicaciones en la Isla, Ottawa señala que el servicio "es deficiente. Las conexiones no son confiables y pueden ser intermitentes. Es posible que los teléfonos celulares canadienses no funcionen, incluso en las grandes ciudades. El acceso a Internet es limitado en toda la Isla".

Asimismo, "las autoridades locales controlan las telecomunicaciones. Pueden bloquear el acceso incluso a las redes sociales en caso de disturbios civiles o antes de manifestaciones".

Por lo anterior, sugiere no confiar "en su teléfono celular para emergencias, especialmente fuera de las principales ciudades" e instalar "un servicio VPN antes de salir de Canadá".

Ottawa finaliza su extensa lista de advertencias a sus ciudadanos señalando que "la decisión de viajar es responsabilidad exclusiva del viajero. El viajero también es responsable de su propia seguridad personal. Esté preparado. No espere que los servicios médicos sean los mismos que en Canadá. Empaque un botiquín de viaje, especialmente si va a viajar lejos de los principales centros urbanos".

Canadá sigue siendo el primer mercado emisor de turistas a Cuba, pero ha caído en comparación con el año pasado. Ese país fue el origen de 478.388 viajeros entre enero y julio últimos, según cifras oficiales, lo que supone el 76,9% de los 622.204 de igual tramo de 2024.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Archivado en
Más información

5 comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.
Profile picture for user cubano libre

Que no le den vueltas al asunto, los turistas canadienses a Cuba “ni a buscar centenes”……

En resumen: No se compliquen la vida turistas Canadienses, no expongan sus vidas o su salud viajando al manicomio Castrista; la solucion es fácil: Reserven en un resort todo incluido en Punta Cana u otro en el Caribe y pasaran una agradable estancia. No le llevan dinero a la mafia Castro Terrorista!! Gracias

Al turista le agrada visitar un país y regresar con bellos recuerdos de ese país. Si va a Cuba los recuerdos van a ser desagradables. Los turistan son fácilmente identificables y son objetivos favoritos de los asaltantes. Los asaltos a mano armada se han disparado. La policía no aparece y hay sospechas de que los asaltantes son los mismos policías. Si un turista busca sexo barato su tornaviaje puede ser una enfermedad venérea incurable. Además, en los cuartos de hoteles hay cámaras y micrófonos ocultos y así Ud. pierde su privacidad y el gobierno lo puede chantajear. Si Ud quiere turistear hay en el Caribe muchos destinos paradisiacos fuera de Cuba

"Les touristes aiment visiter un pays et en revenir avec de beaux souvenirs de ce pays. S'ils vont à Cuba, les souvenirs seront désagréables. Les touristes sont facilement identifiables et sont les cibles préférées des agresseurs. Les vols à main armée ont explosé. La police ne se présente pas et on soupçonne que les agresseurs sont eux-mêmes la police. Si un touriste cherche du sexe à bas prix, son voyage de retour pourrait être une maladie vénérienne incurable. De plus, dans les chambres d'hôtel, il y a des caméras et des microphones cachés, etc. "Vous perdez votre vie privée et le gouvernement peut vous faire chanter. Si vous souhaitez voyager, il existe de nombreuses destinations paradisiaques en dehors de Cuba, dans les Caraïbes."

"Tourists like to visit a country and return with beautiful memories of it. If they go to Cuba, the memories will be unpleasant. Tourists are easily identifiable and are favorite targets for robbers. Armed robberies have skyrocketed. The police don't show up, and there are suspicions that the robbers are the police themselves. If a tourist is looking for cheap sex, their return trip could be an incurable venereal disease. Furthermore, hotel rooms have hidden cameras and microphones, so you lose your privacy and the government can blackmail you. If you want to be a tourist, there are many paradisiacal destinations in the Caribbean outside of Cuba."