Back to top
Política

Fidel Castro y Guevara, expulsados de un parque pero rumbo al Congreso de la mano del oficialismo mexicano

Dos diputados de Ciudad de México sostienen que los estados de bienestar en países capitalistas se deben agradecer a la Revolución cubana.

Ciudad de México
Congreso de la Ciudad de México.
Congreso de la Ciudad de México. Especial

Dos diputados del oficialismo propusieron este miércoles bautizar dos salones del Congreso de la Ciudad de México con los nombres de Fidel Castro y Ernesto Guevara, una semana después de que las estatuas de ambos símbolos del régimen cubano fueran sacadas del Jardín Tabacalera, de la propia capital, por decisión de la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega.

Los diputados locales Ernesto Villarreal Cantú, integrante del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, y diputada local Xóchitl Bravo Espinosa, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, presentaron la "iniciativa con proyecto de decreto por el que se denomina a los salones dos y tres del segundo piso del edificio de Gante 15, del Congreso de la Ciudad de México como 'Ernesto Guevara' y 'Fidel Castro Ruz'", que calificaron como un "acto de justicia histórica".

De acuerdo con el texto, recogido en la Gaceta Oficial del Congreso de la Ciudad de México, denominar a los mencionados salones con los nombres de ambos íconos de la izquierda no constituye "una adhesión a una ideología particular", sino "un reconocimiento objetivo al hecho de que fueron protagonistas de un evento que impactó la geopolítica mundial y que tuvo su punto de partida en nuestra capital".

De acuerdo con su argumentación, se trata de "preservar y dignificar un capítulo de la historia de la Ciudad de México que, más allá de juicios morales, es parte ineludible de nuestro patrimonio y de nuestra vocación como ciudad de refugio, libertad y vanguardia social".

De la pretendida exclusión de "juicios morales" de ambos políticos de partidos de izquierdas se deduce que no conceden importancia a los fusilamientos de cubanos llevados a cabo por el régimen y reconocidos con orgullo por Guevara ante las Naciones Unidas.

Ambos políticos resaltaron la "lucha popular en la Ciudad de México, marcada por décadas de resistencia social, organización barrial y exigencia de derechos", desconociendo que justo por exigir derechos, de una manera pacífica, a diferencia del difunto dictador de Cuba y del también fallecido guerrillero argentino, más de 1.000 cubanos cumplen prisión1.158, según el registro de la ONG Prisoners Defenders.

Sobre Fidel Castro, los diputados destacan que, "como líder político, encarna la transformación institucional desde una visión socialista y popular", obviando que impuso una ideología política en Cuba y eliminó la libertad de prensa, de expresión y el pluripartidismo, indispensables para la existencia de la democracia.

"En contextos como Iztapalapa, Tláhuac o Gustavo A. Madero, su legado ha sido invocado por organizaciones que promueven autogestión territorial, cooperativas y modelos alternativos de gobernanza barrial", añadieron en su fundamentación de la iniciativa.

Sobre el guerrillero argentino, apuntaron que "representa el internacionalismo revolucionario, la crítica al imperialismo y la idea del compromiso ético del intelectual con las causas del pueblo. Su pensamiento ha permeado colectivos estudiantiles, movimientos urbanos y expresiones culturales que reivindican la acción directa y el pensamiento crítico en la Ciudad de México".

Pese a su exaltación de ambos personajes, los diputados negaron que "destacar" sus figuras sea "un mero asunto ideológico ni una adhesión dogmática a sus ideas".

Según ellos, los estados bienestar de muchos países capitalistas —a los que cientos de miles de cubanos escapan de la miseria en la que está hundida la Isla— hay que agradecerlos a la Revolución de Castro y Guevara, porque "obligó incluso al propio capitalismo a generar una respuesta social, manifestada en el desarrollo de estados de bienestar en diversas latitudes".

En su reacción a la propuesta de los diputados del gobernante MORENA y el también oficialista Partido del Trabajo, la alcaldesa Rojo de la Vega sostuvo en sus redes sociales que ella preferiría homenajear a mexicanas a las que considera "verdaderas heroínas".

En ese sentido, sugirió un "Salón Madres buscadoras: auténticas líderes, mujeres valientes que han hecho lo que el Estado se niega a hacer. Ellas son la reserva moral de nuestra nación".

Asimismo, propuso un "Salón Matilde Montoya: primera médica cirujana del país, que rompió las barreras del machismo, venció a un sistema que prohibía a las mujeres estudiar en la universidad… y se tituló (…)".

Tras exponer sus propuestas, la alcaldesa de Cuauhtémoc preguntó a los usuarios de redes sociales a quién preferirían honrar: si a "quienes han luchado —y siguen luchando— por la vida, la justicia y los derechos de todas y todos" o a "dos dictadores que persiguieron, torturaron y asesinaron a quien pensaba distinto".

Los diputados Villarreal Cantú y Bravo Espinosa presentaron su iniciativa dos días después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de MORENA, defendiera las estatuas de Castro y Guevara y tachara de ilegal su retirada del Jardín Tabacalera.

La mandataria mexicana, además, tachó de intolerante e "hipócrita" la decisión de Rojo de la Vega, cuyos argumentos para sacar del parque el llamado Monumento del Encuentro fueron que no se realizó un procedimiento completo para instalar las esculturas, creadas en 2017 por el escultor Óscar Ponzanelli; estas estaban bajo el "resguardo irregular de un trabajador de la alcaldía", y que no existía un documento que autorizara el emplazamiento.

Sheinbaum hizo sus declaraciones en defensa de los dos símbolos del régimen cubano, que fueron reproducidas por el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), Granma, un día después de que grupos procastristas protestaron contra la decisión de la alcaldesa de Cuauhtémoc.

Los aproximadamente 150 manifestantes —entre miembros de las organizaciones afines al régimen de La Habana Asociación de Cubanos Residentes en México y Movimiento de Solidaridad con Cuba, y del Partido Comunista Mexicano— lanzaron gritos como "Este parque es de Fidel, este parque es del 'Che'", "Hasta la victoria siempre" y "Alessandra no, Cuba sí".

Ángel Salas, del Partido Comunista Mexicano, incluso exigió que el Jardín Tabacalera sea rebautizado Parque Fidel Castro.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

5 comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.

A estas alturas todavía los pueblos no saben que comunismo= destrucción, hambre, miseria, cárcel y esclavitud.

Profile picture for user pericoperez

QUE PONGAN ESAS ESTATUAS DIABOLICAS ASESINAS EN UN BANO DEL METRO...

Nadie escarmienta por cabeza ajena, los mexicanos llevan años jugando con la cadena, sin darse cuenta que cada vez se acercan más al mono.

Profile picture for user cubano libre

Quizás nombrando estos salones Hitler y Mussolini la izquierda mejicana podrá honrar la verdadera esencia fascista del régimen de Labana.

Cuando la Claudia ya no sea presidente esos salones tendrán otros nombres. ¡¿Qué insulto al pueblo de México nombrar esos salones con los nombres de 2 asesinos?!