Funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) reaccionaron este jueves con tono desafiante a las sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos contra Miguel Díaz-Canel, los ministros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Álvaro López Miera, y del Interior (MININT), Lázaro Alberto Álvarez Casas, así como contra varios de sus familiares.
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó a Washington de librar una "guerra económica prolongada y despiadada" contra la Isla y en la retórica habitual del castrismo de hablar en nombre de las masas aseguró que ni el pueblo ni sus dirigentes serán doblegados.
"EEUU es capaz de imponer sanciones migratorias contra dirigentes revolucionarios (…) pero no tiene la capacidad de doblegar la voluntad de este pueblo ni de sus dirigentes", escribió en X.
Carlos Fernández de Cossío, viceministro del MINREX, calificó las sanciones como "un acto de soberbia e impotencia", y afirmó que son motivo de "orgullo" para quienes, según él, "sirven a un pueblo digno, rebelde e indomable".
"La decisión de EEUU de negar visa a nuestro Presidente y otros dirigentes revolucionarios es un acto de soberbia e impotencia, al no poder doblegarnos. La pretendida sanción se asume con orgullo, como expresión de quien sirve a un pueblo digno, rebelde e indomable", escribió Fernández de Cossío.
Por su parte, Johana Tablada, subdirectora de Estados Unidos en el MINREX, atacó directamente al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, sin mencionar su nombre, a quien calificó de "ruin" y lo acusó de ser defensor "del genocidio, las cárceles y deportaciones masivas".
En X, el MINFAR fue escueto al comunicar su reacción a las sanciones: "El honor de sancionados por EEUU", escribió.
Otras medidas del Gobierno de Donald Trump incluyen restricciones de visado a "numerosos funcionarios judiciales y de prisiones" que son presuntos cómplices o responsables "de la injusta detención y tortura de manifestantes de julio de 2021", agregó el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.
La Casa Blanca también añadió a 11 hoteles a su lista de propiedades restringidas y alojamientos prohibidos en Cuba, que incluyen empresas y propiedades vinculadas al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), consorcio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
Esto incluye el nuevo hotel Torre K de 42 pisos para "prevenir que fondos de Estados Unidos lleguen a la Isla de los represores corruptos".