El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel buscó ubicar al régimen de La Habana como referente moral del Sur Global durante su intervención en la XVII Cumbre de los BRICS este 6 de julio en Brasil. En un discurso marcado por la retórica antiestadounidense y la narrativa de resistencia que tiene agotados a los cubanos, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba recurrió al guion habitual: culpar al "bloqueo imperial" de todas las calamidades internas y presentarse como víctima ejemplar de un orden internacional injusto.
"Llegamos a esta Cumbre con la noticia de que un nuevo paquete de medidas coercitivas (...) se suma al bloqueo histórico", dijo Díaz-Canel ante líderes como Luiz Inácio Lula da Silva, de acuerdo con el texto del discurso publicado por el portal oficial Cubadebate.
El gobernante también habló del papel de Estados Unidos en los recientes conflictos en Medio Oriente y lo acusó de actuar con "desprecio absoluto por el Derecho Internacional". Citó el apoyo de Washington a Israel, al que acusó de cometer un "genocidio" en Palestina.
En su apuesta por el grupo como plataforma para reforzar la narrativa oficial, Díaz-Canel dijo que "BRICS es sinónimo de esperanza". Para el gobernante, el bloque es la alternativa al sistema financiero internacional, al que calificó de "poco transparente y nada democrático".
Encuentros paralelos: lealtades simbólicas y nostalgias revolucionarias
Más allá de la intervención oficial, Díaz-Canel se dedicó a reforzar alianzas simbólicas con líderes del sur global, como los primeros ministros de India y Vietnam. Con Narendra Modi conversó sobre cooperación tecnológica y biofarmacéutica, mientras que con Pham Minh Chinh reiteró la "amistad histórica" entre ambos países comunistas, publicó el diario oficial Granma.
Sin embargo, fue en un encuentro con figuras de la izquierda brasileña donde Díaz-Canel desplegó su estrategia emocional más intensa, a costa del cansancio de los cubanos. Ante teólogos, intelectuales y artistas afines al castrismo —entre ellos el fraile dominico Frei Betto—, insistió en que "Cuba no se va a rendir" y llamó a sus aliados a acompañar al régimen de la Isla "desde las trincheras digitales" y a llevar medicamentos cada vez que viajen a La Habana. Los asistentes al encuentro fueron descritos por la prensa oficialista como "un ejército sensible de intelectuales".
Mientras el gobernante cubano repite su narrativa de resistencia en Brasil, es cada vez más evidente el colapso palpable dentro de la Isla: apagones, inflación descontrolada, hambre, migración masiva y creciente represión. En lugar de asumir responsabilidades internas, Díaz-Canel recurrió una vez más a Fidel Castro y José Martí para hacer alusión a una "batalla cultural" contra una supuesta colonización simbólica estadounidense.
Mientras tanto, figuras como Frei Betto y Luciana Santos insistieron en que "Cuba sigue siendo fuente de inspiración".
Díaz-Canel asiste por segunda vez a una cumbre del BRICS, después de hacerlo en 2023 a la celebrada en Johannesburgo, Sudáfrica.
La cita de Brasil se desarrolla bajo el lema "Fortaleciendo la cooperación en el Sur Global para una gobernanza más inclusiva y sostenible" y contempla dos ejes principales: la consolidación de la cooperación entre países del Sur Global y la promoción de reformas en los mecanismos de gobernanza internacional.
Sin embargo, ni Vladímir Putin, objeto de una orden de captura internacional por los crímenes de guerra en Ucrania, ni Xi Jinping, asistirán.
Cuba fue aceptada como país asociado del grupo en octubre de 2024, durante la cumbre celebrada en Kazán, Rusia, en una decisión que fue formalizada en 2025, según recordó la Cancillería cubana.
El bloque BRICS, fundado en 2009 por Brasil, Rusia, India y China, incorporó a Sudáfrica en 2010. En 2024, el grupo aprobó el ingreso de seis nuevos miembros plenos: Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Irán, Indonesia y Arabia Saudita, en el marco de un proceso de expansión centrado en fortalecer alianzas en el Sur Global.
Para esta edición, Brasilia extendió invitaciones a mandatarios de varios países de América Latina, incluidos México, Colombia, Uruguay y Chile, en una señal de apertura hacia la región.
La agencia de noticias EFE informó que, pese a ello, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, canceló su viaje a Rio de Janeiro. Ello, en el contexto de la tensión diplomática de Bogotá con Estados Unidos y de cambios recientes en la Cancillería colombiana, tras la renuncia de Laura Sarabia como ministra de Relaciones Exteriores, el pasado jueves. Hasta el momento, no se ha informado quién encabezará la delegación colombiana en la cumbre.
Frei Betto y la tal Luciana dicen que Cuba "es fuente de inspiración"... que nos lo digan al más de un millón que salimos huyendo del manicomio, y a los que quedan allí desesperados por ver cómo salen. ¡Partía de descarados! Viven de estar tupiendo.
Los brasileños son bastante jocosos. Nadie allí en ese país le dijo al socotroco puesto a dedo que le iban a prestar una comisión de agricultores para enseñarle como sembrar tubérculos para que la población tenga que comer.
El BRICS es un divertimento chino para seguir vendiendo baratijas de „todo a un dólar“ en todos los barrios del planeta. De ahi lo único que sale es dar préstamos a países que ellos saben que no pueden pagar la deuda contraída para luego cobrarlos en puertos, aeropuertos , tierras y minas, industrias, etc., como en el Mercader de Venecia de Cheispier.
El régimen cubano debe saber que el embargo no se lo quita ni Dios y que va para otros 60 años más y por mucho que lloriquee, ni el BRICS, ni Rusia, ni China se lo van a quitar. Al contrario éstos ni préstamos le dan a Cuba porque saben que de la Isla no hay nada que llevarse y mucho que perder. Cuba es un „black hole“ que todo lo que pasa del event horizont desaparece para siempre.