Miguel Díaz-Canel hará una visita oficial a Bielorrusia los días 25 y 26 de junio próximos, anunció el embajador de La Habana en la nación europea, Santiago Pérez Benítez.
En declaraciones a periodistas durante una reunión con la presidenta del Consejo de la República en Minsk, Natalia Kochanova, el representante diplomático señaló que el gobernante de la Isla se reunirá con el dictador Alexander Lukashenko, su estrecho aliado y principal apoyo del Kremlin en la invasión de Ucrania.
Según él, Díaz-Canel tiene "excelentes relaciones con Alexander Lukashenko, se reúnen regularmente en varios escenarios internacionales". Ambos coincidieron recién en Moscú, durante la celebración el 9 de mayo del Día de la Victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.
Lukashenko está en el poder desde 1994, lo que lo convierte en uno de los líderes más longevos del mundo, si bien su poder se apoya en la supresión de las voces críticas y una dura represión contra los opositores y la sociedad civil independiente.
"Decidió hacer una visita oficial y estar en la cumbre de la Unión Económica Euroasiática (UEEA) en Minsk. No ha estado en la fraternal Bielorrusia durante mucho tiempo", añadió el diplomático cubano, al mencionar las motivaciones del viaje.
La Habana participa en esa asociación, integrada por Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán y Rusia, como Estado observador. Pese a su insistencia en conseguir inversiones de los países exsoviéticos, apenas se han concertado negocios conjuntos.
Pese a ello, el embajador Pérez Benítez dijo estar seguro de que la visita de este mes "será un salto cualitativo en nuestras relaciones".
De hecho, durante la reunión del diplomático con Kochanova se discutieron las áreas clave de la cooperación bilateral, incluida la interacción en los campos de la salud y la farmacia, la cooperación industrial, la ciencia, el turismo y la cultura. Se prestó especial atención al fortalecimiento de los vínculos interparlamentarios, así como a la ejecución de proyectos conjuntos en la esfera social y humanitaria.
Por su lado, Sergei Aleinik, presidente del Comité Permanente del Consejo de la República para Asuntos Internacionales y Seguridad Nacional de Bielorrusia, declaró a los medios locales que La Habana y Minsk "utilizamos la diplomacia parlamentaria para liberar el serio potencial de cooperación que existe entre Bielorrusia y Cuba".
"En primer lugar, estamos hablando de la cooperación en el campo de la salud y los productos farmacéuticos. Recientemente, se estableció en Cuba una empresa que producirá medicamentos. Durante la exposición, que se celebró en Cuba en abril de 2025, se registraron más de 50 medicamentos bielorrusos que recibieron la certificación correspondiente, y se firmaron contratos para el suministro de unos 30 medicamentos bielorrusos al mercado cubano", añadió.
"Desde hace varios decenios, suministramos a Cuba una gran cantidad de equipos bielorrusos, como los tractores de la Planta de Tractores de Minsk y los productos de la Planta de Automóviles. Ahora se trata de su modernización y de la creación de plantas de montaje, centros de servicio. Estos temas están en la agenda bilateral, y espero que recibirán un desarrollo adecuado", comentó.
Pese a los constantes anuncios de donativos y visitas de funcionarios, el intercambio comercial entre Minsk y La Habana es limitado. En todo 2024, el volumen de negocios bilateral fue de apenas 11 millones de dólares. Pero si algo funciona bien son los acuerdos militares.
En mayo último, el Comité Estatal Militar-Industrial de Bielorrusia anunció la modernización de sistemas de misiles tierra-aire S-125 pertenecientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) del régimen cubano. La actualización fue realizada por la empresa bielorrusa ALEVKURP, que adaptó los sistemas a la versión S-125-2BM Pechora-2BM, según informó el Comité en su canal oficial de Telegram, citado por el portal ucraniano Militarnyi.
Las FAR disponen actualmente de unos 144 lanzadores S-125 en servicio, utilizados desde hace décadas. La modernización ha incluido mejoras en la electrónica, capacidades de seguimiento de objetivos y en los radares semiactivos, además de extender la vida útil de los misiles, añadió el medio.
A finales de 2024, el comandante de la Fuerza Aérea y de las Fuerzas de Defensa Aérea de Bielorrusia, general de División Andrei Lukyanovich, se reunió en La Habana con el ministro de las FAR, general de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, para negociar la obtención de armamento para la Fuerza Aérea y la defensa antiaérea del régimen.
Los jerarcas militares señalaron "la similitud de las posiciones de Bielorrusia y Cuba sobre cuestiones fundamentales de seguridad internacional". Lo anterior, en referencia indirecta a la ubicación de ambos regímenes bajo la órbita política y militar de Moscú.
Los militares de La Habana han estrechado sus lazos con los ejércitos de Minsk y Moscú desde que en febrero de 2022 el Kremlin lanzara la invasión de Ucrania. En julio de 2024, López Miera y su homólogo bielorruso, el teniente general Viktor Khrenin, acordaron en Minsk "fortalecer la cooperación en la esfera militar".
Fue esa la segunda visita de López Miera a Bielorrusia en poco más de un año, después de un viaje similar que realizara en junio de 2023. En ese periodo, se han producido frecuentes intercambios de alto nivel entre los militares de ambos países.
La visita es para comprar armas para matar seres humanos.