En los primeros cinco meses de 2025, "la sequía, la acumulación de material combustible, el impacto de otros fenómenos meteorológicos, del cambio climático y las negligencias en el manejo del fuego", han provocado 290 incendios en Cuba, según datos del Cuerpo de Guardabosques citados por el diario oficial Granma.
Los siniestros estuvieron concentrados, mayoritariamente, en cinco territorios del país: Pinar del Rio con 97, Isla de la Juventud con 44, Matanzas con 33, Cienfuegos con 24 y Artemisa con 22. Así, a pesar de que la cantidad de incendios forestales es inferior a la prevista inicialmente por las autoridades, las hectáreas afectadas han sido considerablemente más, toda vez que estas ascienden a más de 9.000.
Mientras el periodo de mayor peligro para este tipo de siniestros está a punto de concluir con la llegada del período lluvioso, el Cuerpo de Guardabosques insiste, según Granma, "en la necesidad de elevar más la percepción de riesgo de la población, la preparación y coordinaciones entre las fuerzas responsabilizadas y de extremar las medidas profilácticas mediante mensajes de comunicación más intencionados en todos los casos", mientras el resquebrajamiento integral de la sociedad cubana ha llevado a que los medios para extinguir estos incendios hayan escaseado.
Así, el Cuerpo de Guardabosques trabaja en "incrementar las medidas de control, el rol de los inspectores y la identificación de las zonas proclives, que permitan impedir las negligencias, que constituyen el 95% de las deflagraciones", subrayó el medio oficial.
"Estas últimas ocurren, principalmente, por las quemas para varios fines, fumadores y transeúntes irresponsables, la circulación de vehículos con desperfectos técnicos (sin mata-chispas), cazadores y pescadores furtivos y castradores ilegales de colmenas", detalló.
En enero, el coronel Manuel Lama Gómez, jefe del Cuerpo de Guardabosques, explicó en conferencia de prensa, que "los vientos son un factor crucial para la propagación", y la variabilidad meteorológica en Cuba incluye cambios precisamente en los patrones de viento y sequías desiguales, lo que crea condiciones propicias para estos desastres. Estimó que, como promedio, podrían registrarse hasta 350 incendios de este tipo en la Isla en 2025, número superior a los 326 registrados en 2024.