"Los daños provocados por los incendios forestales en Pinar del Río en los primeros meses de 2025 no tienen precedentes, a pesar de ser una provincia habituada a lidiar con ese tipo de contingencias", informó el periódico oficial Granma.
En tal sentido, el guardabosques Brandys Fajardo dijo que "ha sido algo fuera de lo común" y "va a marcar un punto en la historia". Así, en los últimos cinco años, el fuego había afectado como promedio 1.512 hectáreas anuales en el territorio, mientras que, desde este enero, los incendios han devorado más de 7.100 en Pinar del Río.
Para el teniente coronel Alexander Pereda, jefe del Cuerpo de Guardabosques en la provincia, son varios los factores que han incidido este año en la violencia de los incendios. En primer lugar, la intensa sequía, dijo: "Hay zonas en las que hemos tenido más de tres meses sin llover". A ello se suma la gran cantidad de hojas y ramas secas en los bosques, que sirven de material combustible, y vientos que han llegado a sobrepasar los 40 kilómetros por hora.
Un factor que tuvo alta incidencia en la propagación de los incendios fue que la construcción de trochas y líneas cortafuegos de cara a la etapa de mayor peligro en 2025 quedó apenas a un 69% de lo planificado, lo que se sumó a una serie de incumplimientos acumulados, toda vez que, en 2024, solo se construyeron el 64% de las trochas previstas.
A pesar de que las cuestiones climáticas elevaron al máximo los índices de peligrosidad, el factor determinante detrás de esos hechos ha sido la acción humana, responsable del 83% de los siniestros.
"A cazadores y pescadores furtivos, personas que se adentran en las áreas forestales para extraer madera ilegalmente, y campesinos que queman residuos de cosecha o áreas infestadas de malezas, y el fuego se les va de control; una realidad lamentable, con consecuencias dramáticas tanto en el plano económico como ambiental", indicó Granma.
Así, las afectaciones provocadas por el más reciente incendio en Minas de Matahambre, que abarcó 3.240 hectáreas, y requirió para su extinción la intervención, a tiempo completo, de más de 500 hombres, cinco buldóceres y una docena de vuelos de helicóptero para "bombardear" con agua los principales focos, fueron estimadas por los especialistas en más de cien millones de pesos.
Asimismo, Pereda precisó que, de enero a la fecha, el Cuerpo de Guardabosques en el territorio ha aplicado 1.346 multas, "la mayoría de ellas en el macizo montañoso, por violaciones relacionadas con la protección de la fauna silvestre y la tala ilegal de madera, dos actividades asociadas directamente a la ocurrencia de incendios", resaltó Granma.
En enero, el coronel Manuel Lama Gómez, jefe del Cuerpo de Guardabosques de Cuba, explicó en conferencia de prensa, que "los vientos son un factor crucial para la propagación", y la variabilidad meteorológica en Cuba incluye cambios precisamente en los patrones de viento y sequías desiguales, lo que crea condiciones propicias para estos desastres. Estimó que, como promedio, podrían registrarse hasta 350 incendios de este tipo en la Isla en 2025, número superior a los 326 registrados en 2024.