Durante una visita oficial al municipio habanero de Guanabacoa, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel reconoció la creciente preocupación social por el consumo de drogas, un problema que, según dijo, debe enfrentarse desde la familia y con el funcionamiento "adecuado" de las instituciones, recogió un reporte de la televisión oficial.
En un breve comentario mientras dialogaba con residentes del reparto Habana Nueva Mañana, Díaz-Canel mencionó la necesidad de "combatir fuerte la droga", sin ofrecer detalles sobre acciones concretas más allá de los operativos que recientemente se realizaron como parte de un ejercicio de control.
"Hay que lograr que todas las personas que están desvinculadas del estudio y del trabajo, y estén en condiciones de hacerlo, se vinculen. Hay que combatir fuerte la droga, aquí sabemos que hay preocupaciones y ese combate debe empezar desde la familia", expresó el gobernante.
El reconocimiento del problema por parte del gobernante ocurre en un contexto de aumento visible del consumo y tráfico de estupefacientes en barrios urbanos de Cuba, una realidad que contrasta con el discurso triunfalista de control total que el régimen ha sostenido durante décadas.
Sin datos públicos, sin estadísticas oficiales y sin un plan integral conocido, el llamado a la familia como frente principal de combate deja en evidencia nuevamente el descargo de responsabilidades, la falta de voluntad o capacidad institucional para enfrentar un fenómeno que se expande ante el deterioro social y la desesperanza.
El Gobierno ha confirmado de manera oficial la presencia en el país de una variante significativamente más letal del "químico", una droga sintética que se comercializa impregnada en papeles. De acuerdo con expertos del Ministerio del Interior (MININT), esta versión contiene componentes extremadamente peligrosos como fentanilo, formol, anestésicos veterinarios, benzodiacepinas y fenobarbital, recogió un reportaje publicado en Cubadebate.
Contrario a versiones anteriores que describían la situación como puntual y bajo control, las autoridades reconocen ahora la existencia de hospitalizaciones por sobredosis, un aumento en los casos judiciales relacionados con el narcotráfico y una tendencia creciente de consumo entre jóvenes en la Isla.
El reporte también advirtió que el 90% de quienes consumen esta sustancia por primera vez desarrollan una dependencia inmediata, lo que evidencia su rápida propagación y el alto riesgo que representa.