Miguel Díaz-Canel se reunió este miércoles con Vladímir Putin en Moscú, en una visita permeada por la propaganda política e ideológica durante la cual el gobernante cubano elogió el papel de la Unión Soviética en la derrota del nazismo y reiteró el respaldo de La Habana al proyecto de un "mundo multipolar" promovido por Moscú.
Putin, por su parte, agradeció la presencia de Díaz-Canel en los actos por el 80 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi, y aseguró que "Cuba hizo su contribución a la lucha contra el nazismo". Recordó que "voluntarios cubanos lucharon junto a soldados del Ejército Rojo, en particular cerca de Leningrado", reportó EFE.
Durante el encuentro en el Kremlin, el gobernante ruso subrayó además que la visita coincide con el aniversario 65 del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre La Habana y Moscú, ocurrido el 8 de mayo de 1960.
Díaz-Canel se sumó a la narrativa oficial del Kremlin al denunciar "los intentos de disminuir el papel protagónico y heroico de la Unión Soviética en la victoria sobre el fascismo". El gobernante calificó como "muy significativo" estar en Moscú para conmemorar esa efeméride. "El pueblo ruso tiene el mérito de salvar la humanidad del fascismo", afirmó.
En su cuenta en X, el gobernante cubano añadió: "Actualizamos todos los temas de la cooperación que avanza con paso firme. Fui portador de un afectuoso saludo del general de Ejército" Raúl Castro.
En otra publicación en la misma red social dijo: "Celebramos hoy seis décadas y media de relaciones ininterrumpidas entre Cuba y Rusia, basadas en la amistad, el respeto, la colaboración y una historia compartida, que incluye nuestra mayor admiración a los vencedores de la Gran Guerra Patria que derrotaron el fascismo".
Horas antes del encuentro con Putin, Díaz-Canel inauguró una exposición dedicada a los 65 años de relaciones bilaterales y sostuvo reuniones con autoridades políticas rusas, entre ellos Guennadi Ziugánov, presidente del Partido Comunista ruso, y Dimitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad y presidente del partido oficialista Rusia Unida.
"Dialogamos sobre las excelentes relaciones interpartidistas y la importancia de su profundización", escribió Díaz-Canel sobre su encuentro con Ziugánov.
En un acto simbólico, el gobernante también depositó una ofrenda floral en el monumento al difunto dictador Fidel Castro en Sókol, Moscú.
"Él no quiso estatuas ni monumentos, pero el pueblo ruso decidió que en Moscú debía haber un sitio de homenaje al líder cubano que llevó al máximo nivel las relaciones con este gran país", escribió Díaz-Canel.
La visita de Díaz-Canel ocurre en un momento en que el Kremlin busca reforzar su imagen internacional en medio del aislamiento por la invasión a Ucrania. Como parte de su estrategia diplomática, Putin ha estrechado lazos con regímenes aliados como Cuba, Venezuela y Nicaragua, que no han condenado la agresión militar rusa.
La Habana, alineada con Moscú desde los tiempos de la Guerra Fría, ha evitado pronunciarse en contra de la guerra y ha respaldado consistentemente la narrativa rusa en foros internacionales, a pesar del costo político ante Occidente.
El mandatario cubano aterrizó en Rusia el domingo 5 de mayo e inició su gira en San Petersburgo, la antigua Leningrado, uno de los epicentros históricos de la Segunda Guerra Mundial.